Nunca se me dijo que vendría para esta casa, ni que me pondría al frente de Anthoni y alrededor nuestro a todos los que hacen vida con él. Ahora entiendo cuán compenetrados están todos. Anthoni me dijo que era un mafioso pero no supe su importancia sino hasta ahora. De la rabia de ver a estas mujeres casi desnudas aquí pasé a un estado de expectación, confusión y hasta de miedo por la forma en la que la abogada Iliang hablaba. No sé dónde me estoy metiendo ni qué terreno comencé a transitar, una cosa si es cierta. Aquí se teje un problema superior al que creó Rodrigo está imaginando. Recordé que la abogada me dijo que están involucradas autoridades norteamericanas, lo que dice que todos los que están aquí creo que excepto yo, están en esa lista del destino de la que han venido hablando

