Viktor –Tu computadora es un desastre, Viktor. El golpe de la música dance llena mi oficina en el Club Silo247. Se supone que estas paredes son insonorizadas, pero eso solo aplica cuando la puerta está cerrada. Y ahora mismo, está abierta de par en par. Estamos esperando a uno de mis hombres, y se está tomando su maldito tiempo para llegar. –Mi computadora está bien –digo, poniendo los pies sobre el escritorio desde el otro lado–. Y no te acomodes demasiado en mi silla. Eres demasiado pequeño para ella. Te ves ridículo. Fyodor no responde, salvo por un giro de ojos. Podría tener algo de razón, mi oficina está un poco como si hubiera pasado un huracán, pero eso es solo porque estoy ocupado… y nadie tiene permitido tocar nada aquí sin mi permiso directo. Eso significa que no hay p

