1 año después...
Félix corre detrás de Ares que persigue a Rayo, los he perseguido por casi toda la casa y aún no paran de correr y de crecer. Mis pequeños ya tienen dos años y medio, y no han dejado de demostrarme que ya están grandecitos y que serán un dolor se cabeza en un futuro.
Llegan al comedor dónde está mi madre junto con su tía Antonella, estoy por agarrar a Ares cuando Bastián lo carga.
-Hora del baño polizonte-le dice y mi pequeño se ríe en los brazos de su padre.
Me lo da y le sonrió antes de llevarme a Ares a su baño, son casi las seis de la tarde, y aún sigo sin poder creer lo que ha cambiado mi vida en este último año. Muchos de aquí, son personas con un pasado turbio o con una vida difícil, como Diana o como Ilse, ellas dos son unas mujeres fuertes y dispuestas a trabajar por lo que desean, yo así las conozco, pero los demás les dicen por sus apodos, a Diana le dicen Abeja y a Ilse le dicen Mantis, por el insecto.
Ilse tiene una madre drogadicta que la vendió a una mafia, la pobre les sirvió de prostituta personal por años, hasta que Escorpión la saco de ahí.
Diana... Diana trabaja en un cabaret para personas ricas, era Dominante para hombres que jamás se atreverían a llevar una a su casa y presentarla ante sus padres. Un día la drogaron y violaron en un callejón, mi padre la salvo y ayudo dándole una nueva vida. De asesina, pero una nueva vida que no involucraba ninguna cama.
Escorpión es como el padre de Bastián, y el de muchos de aquí.
Ese hombre creció junto a mi padre en las calles bajas de Rusia, pero a diferencia de mi padre él no tenía nada, mi padre tenía a los suyos, mis abuelos eran los mayores exportadores de droga que habían existido en Rusia, lo criaron y cuidaron. Escorpión se ganó la confianza del Italiano conocido como Tachuela, le dejo todo su poder cuando murió... Escorpión nació cuando rescató a la hija del jefe y fue picado por múltiples Escorpiones. Con un buen cuidado se salvó y le quedó el apodo de Escorpión.
Axel está en el cuarto de mis pequeños, me ayuda a cambiar a Ares mientras Félix observa, me encargo de acomodar la ropa que desacomodo Ares.
Me volverán loca cuando cumplan los tres años.
-¡Listo!-escucho el correr de Ares por toda la estancia, hasta que alguien lo agarra.
-Vaya que tienes la pila arriba-papá.
-¡Hola, Lito!- le dice Ares.
Así es como mis niños le dicen a papá, que se ha encariñado mucho de ellos.
Me siento en el sillón que hay en la habitación, y pongo atención a lo que mi niño le dice a mi papá.
-Señor-llega un nuevo recluta de hace algunos meses-. Llegaron Foca y Ternero... No traen buenas noticias.
Papá sale seguido de Axel, me dejan sola con mis pequeños, he escuchado a Bastián y a Axel disparar sin ningún miedo, he visto a mi propio esposo matar a alguien... Tal vez no sea muy inocente la persona que murió a manos de Bastián, pero es una vida que Bastián quitó, y no me siento muy feliz por eso.
Me incómoda el saber que Bastián puede tener un arma en las manos y que en cualquier momento puede sacarla y disparar.
Me da miedo ese Bastián, pero al mismo tiempo lo amo.
Arreglo a mis pequeños cuando tres disparos se escuchan. Hago el mismo gesto que hago cuando los escucho, suspiró ya sé que fue mi papá quien quitó esas vidas.
-Sigues sin acostumbrarte a ese sonido-mi madre se sienta a mi lado mientras mira a mis ángeles dormir-. Cuando me separé de Alexey, quería una vida para ti sin esto... Para ti y para Hansel... Pero tu padre tenía al varón que quería y no me dejó apartarlo de esto... Charlotte ya tenía cinco años y... Nunca quería estar con su madre, para ella su padre era único y especial, así que no pude quitarle a su padre, por eso me fui sólo contigo en mis brazos. Elías... no me enamoré de Elías, lo quise, pero nunca lo he amado como amo a tu padre, porque esa es mi realidad hija, amo a tu padre con toda mi alma, y el sonido de las balas... es nada, comparado con lo que yo he escuchado y visto.
-Mamá...
-Sabía que no me amabas-nos quedamos estáticas al escuchar la voz de Elías.
Nos damos la vuelta para verlo parado en la puerta con mil sentimientos desbordando por sus ojos.
-Siempre trate de ser un buen padre para tu hija-trago saliva-, siempre intente que me amarás aunque en el fondo sabía que nunca me llegarías a querer... Fue mi error creer que podía destituir al amor de tu vida... pero tenía la esperanza de que sí.
-No debiste tenerla... siempre fui clara contigo.
Aprieta los puños, está por salir cuando papá se para en la puerta, ve lo que sucede y entra para tomar a Ares, camina a la puerta, pero mamá hace algo que me sorprende y más a papá.
-Te amo, Alexey... a pesar de todas las cosas que he hecho... te amo, y no debí de alejarme junto con Sacha.
Es la primera vez que mi madre me dice de esa manera. Elías se va y no puedo sentir menos pena por él.
(((_+_)))
En la cena papá se sienta junto a mi madre que parece que los años no les hizo nada, me da gusto por ellos. Ilse sirve la cena como todas las noches, en el comedor siempre nos reunimos las mismas personas, Bastián, Antonella, Henry, mi madre, los padres de Bastián, Axel, Dorian, mis hermanos... Cobra, Kia y Nick.
Kia dio a luz a una nena muy bonita, hace unos meses, creo que como seis, y tanto Bastián como Nick tienen la esperanza de que uno de los gemelos se fije en la niña cuando crezcan.
El silencio de la estancia es agotador, normalmente es mi madre la que empieza la conversación, pero está muy distraída con lo que sucedió hace unas horas.
Nada de que preocuparse espero.
-Mamá-se supone que estaba dormido.
-Dime...
-Fue culpa de Ares.
-¡No es cierto!-y halla viene el otro.
Aquí vamos.
-Tu fuiste quien le pego primero-dice Ares molesto.
-No es chierto-Ares rueda los ojos.
-Es cierto y si fuiste tú-apenas tienen dos años y ya me van a volver loca.
-Niños... ¿Qué hicieron?-ambos se miran y niegan.
-Fue un accidente.
-¿Qué hicieron?-suspiran.
-Mejor ven-dice Ares en un tono seco.
Me levanto y los sigo, que no hayan hecho algo malo, por favor, Bastián viene detrás de mí, somos conscientes de que cuando se pelean no hay quien los pare. Llegamos a la habitación de los niños y vemos lo que hicieron.
Está echo pedazos, hace unas semanas que lo compramos, para que no les hiciera nada el clima, pero ya vi que no puedo con estos dos.
-Están castigados-dice Bastián antes de que yo diga o haga algo-sin dulces por una semana.
Ambos asienten mientras me pongo a recoger el calefactor, tendremos que comprar otro, maldigo al recoger lo que estos dos tumbaron. Regresamos al comedor para encontrar a la mitad de la mesa discutiendo de algo que no entendemos, Axel se pone al lado de Bastián.
-Henry y Elías quieren irse... Oso dijo que no y les dio sus argumentos... de ahí la mesa se volvió un caos.
-Como siempre... tengo que arreglar esto-Bastián camina a al lugar vació que hay en medio de la mesa-. Pueden... Disculpen...-sus hombros bajan y de la nada saca un arma y apunta al suelo, dispara y el sonido de la bala estrellarse contra el suelo y mas el sonido del disparo hacen que todos se callen y lo miren-. Gracias. Ahora, ¿A qué se debe tanto alboroto?
-Sucede, mi querido Dragón-comienza a decir Henry-, que me quiero ir de esta madriguera... Ya me canse de esta mierda... Años viviendo sin meterme en este tipo de mierda y ahora tú, y la mayoría me están embarrando.
-Yo que sepa... No haz hecho lo que muchos de aquí hemos hecho-dice tranquilo.
-No soy un asesino, Bastián-dice acercándose por un lado de la mesa-, no soy un vil ladrón, no soy un puto traficante, no pongo la vida de otros en riesgo, no he puesto a mi familia en peligro, no he fingido mi muerte y causado un enorme dolor a todos los que me quieren. Mis manos no están manchadas de sangre como las tuyas.
-Espero que nunca tengas que hacerlo-el tono de Bastián es tan frío que me da miedo-. Espero que jamás cepas que tu pasado te alcanzará, que tus hijos y la persona que más amas peligra por tus acciones pasadas... Que la única solución es que estés muerto y ni así. Espero que nunca tengas que hacerlo... Y si te quieres ir, adelante, una boca menos de que preocuparme... Que sí fuera por mí, sólo cuido de Sara y de mis hijos, y me olvidó del resto del mundo. Pero por ella es que estás aquí, bajo mi protección. Pero si no te gusta, adelante, vete e igual va para los que están en esta mesa, si alguien quiere irse, puede hacerlo, pero que sepa que no enviaré hombres a cuidarlos, y que el León los dejara como cerdos atados en su cama con dos balas en el cuerpo. El que no esté aquí para mañana entenderé que se fue o que se irá. Buenas noches.
Dicho esto sale del comedor.
-Eres un idiota Henry-lo digo en voz alta-. Ha hecho de todo, para mantenernos a salvo, y tú con estupideces... ¿Crees que es fácil la carga que lleva sobre sus hombros?-no me contesta-, he visto a mi esposo llorar en nuestra recámara por su pasado y acciones, lo he visto lamentarse por no poder darme una vida tranquila... Pero no puedo cambiar el pasado, a Bastián lo amo, y si te quieres ir, adelante que no pediré por tu protección cuando no la quieres.
Salgo detrás de Bastián, llegó a mi cuarto y me sorprende no verlo en la recámara, me acuesto en la cama reflexionando de lo que será mi vida, espero que nadie se vaya.
Después de un rato siento cuando se acuesta, a mi lado, y me abraza de la cintura.
-Te amo... Y siempre lo haré. Perdón por la vida que les estoy dando.
-No te culpes, te amo y no es mala la vida que nos das... Es la mejor que pudimos pedir, y no es mala si estoy a tu lado.
-Sara...
-Basta de quejas, mi amado Dragón. Es hora de dormir y tengo mucho sueño y ganas de dormir abrazada de ti.
-Te amo, mi amada Sara.
Lo beso en los labios. Nos acostamos y arropamos, y en menos de unos minutos nos quedamos dormidos profundamente.