Me detengo rápidamente y siento que el corazón se me sale por la boca al abrir mis ojos y verla ahí simplemente viéndome, con los labios entre abiertos y las mejillas rojizas, desliza su lengua por su labio inferior sin separar su mirada de mis ojos mientras lo hace. —¿Que..—tartamudeo paralizado en la cama, no necesito formular rápidamente algo que decir porque es ella quien se en carga de hablar. —Te vi por la ventana —debería de comprarme cortinas—. No eres el único que espía en ocasiones —agrega acercándose a la cama, lentamente se sienta justo frente a mi—. No pienso preguntar que hacías porque ya lo sé perfectamente, tampoco pienso prolongar esta situación que te debe de estar incomodando muchísimo —gracias, que amable—. Así que seré directa —trago saliva con dificultad al verla a

