ALEXEI MORDASHOV.
Cuando todo el alboroto pasa y saliendo de la oficina de mi hermano, reviso las instalaciones buscando con la mirada a mi pequeña, pero es inútil, hasta que un chico se me acerca y me informa qué pasó.
—Señor, disculpe la intromisión, pero si puede sacar a la chica que tuvo el “accidente” de este piso, hágalo.
. — De los pocos días que lleva aquí para ella fue un infierno, no sé si usted sepa, bueno, a lo mejor había visto, pero ella no tiene dinero y no me pregunté el por qué a ellas les molesta eso.
—O será que, a pesar de sus ropas viejas y desgastadas, su belleza resalta.
Lo miro con una ceja alzada por esas palabras que hacen por algún motivo extraño hacer que muerda mis mejillas internas; conteniendo mi molestia por tales dichos.
.— Con la chica, con la que usted tiene una relación, le dejo en claro que aquí ella es la protegida.
¿Cómo? —preguntó realmente confundido.
—Eso es que todos en la empresa saben que Margaret y ustedes tienen algo y por eso mismo ella es intocable.
Mi respiración se agita y mis manos se hacen puños por los dichos del chico aquel.
Le doy las gracias y voy al consultorio a ver cómo está JORDAN, pero me indican que ella se fue hace unos minutos.
Salgo corriendo, pero julia me informa que debo ir a mi oficina, que tengo una llamada de Tokio de la cual estoy esperando hace tiempo.
Frustrado camino y le pregunto a julia que si ha pasado algo más, ella solo niega.
Pasa una hora y ya ni modo que vaya a buscar a la chica, si ni siquiera sé dónde vive.
Llamo al consultorio del doctor de la empresa.
¿Cómo está la chica que sufrió el accidente? —pregunto directamente.
—Bien, señor, el golpe no fue tan profundo y su rodilla mejorará.
. — Espero que la próxima vez no sea tan distraída.
Claro, gracias. Cuelgo rápidamente porque ella lo menos que tiene es distraída.
Reviso las cámaras desde el día que se me ocurrió la brillante idea de enviarla a la boca del lobo.
Lo que veo me deja con un nudo en el estómago y no por el hecho de que la chica me guste más de lo que debería.
Pero otra cosa es que ellas se sientan poderosas por el hecho de que me follé más de una vez a la loca esa.
Ver cómo es acosada y que no responde es algo que me deja pensando que pasará en su vida.
Pero cuando veo a Justo, el momento en que es acorralada por estas mujeres y la golpean como matonas de preparatoria. Es algo que me deja pensando en todo lo que pasa en mi empresa a espaldas mías.
Llamo a Julia y le pido que llame al abogado, tomo un pendrive y grabo las escenas desde que la transferí.
Llega el abogado y le informo lo que necesito que haga y si se puede realizar ya.
Él analiza las imágenes y videos afirmando que podemos continuar con la desvinculación de las cuatro mujeres.
Redacta las cartas de despidos y los finiquitos y asegúrate que no puedan demandar ni nada.
. — listo en dos horas los tienes.
Okay, por fin respiro y me doy cuenta de que son las seis de la tarde, que mi cuerpo y mi mente están cansados y necesito un baño.
A la mañana siguiente, todo en un caos en el 5.º piso, ya que las que lastimaron a mi pequeña están siendo despedidas por agresión.
Espero impaciente a que sean la una de la tarde y ella no llega cuando caigo en cuenta de que hoy no asiste, que hoy jueves trabaja en la cafetería.
Y de repente me dieron unas ganas terribles de tomar un café.
Salgo de la oficina, le informo a Julia que me ausentaré por unas dos horas, o más.
Bajo hasta el estacionamiento tomo mi vehículo y me voy a ver a mi pequeña. Al llegar a la cafetería, el olor a café me golpea y me encanta. La busco con mi mirada, la encuentro ordenando y limpiando las mesas, y tomando pedidos, aunque no he visto su rostro, pero sé que mi mirada la llama porque busca mi presencia y sus ojos conectan con los míos.
Me acerco rápidamente y cuando la saludo, ella intenta sonreír, pero un quejido sale de su hermosa boquita lastimada, lo cual me hace recriminar por ser un idiota.
¿Cómo estás? -? —Me sorprendo preguntando y tocando su labio lastimado, y en mi garganta se forma un nudo.
Perdón— susurro casi inaudiblemente.
. — Bien, ya pasará, pero, por favor, tome asiento y le traigo la carta o ya sabe qué pedir.
Está bien, le digo sonriendo como estúpido.
¿Qué le gustaría que le diese?
Por favor, no me tientes, mi Baby Girl … No me tientes…
Lo que tengas para ofrecerme, todo lo tomaré.— me descubro usando un tono más oscuro de lo que pretendía usar, pero ella me nubla.
Veo que su vista viaja a mis labios para después asentir.
—. Entonces le daré mi favorito. El cual es un espresso doble con hielo en frapé y chocolate con un poco de coco.
Okay, bueno, debo decir que jamás había probado una combinación de ese estilo. Hablo al aire, mientras la observo irse a preparar mi pedido.
A los cinco minutos llega con mi pedido más un pastel de helado de pistacho, menta y chocolate blanco.
.— Sé que la combinación suena rara, pero le prometo que es la cosa más deliciosa del planeta, y va por mi cuenta por los problemas que causé ayer.
No de ninguna manera. Pagaré por él.
La chica sacude la cabeza negando mientras sirve todo en la mesa.
.— De verdad no es nada, es como un presente de agradecimiento por ser gentil conmigo y hacerme sentir satisfecha a su lado.
No te preocupes, soy justo o, por lo menos, siempre trato de serlo con mis trabajadores.- pero a excepción de fantasear con ellos, eso solo es de mi pequeña.
—Se lo agradezco, debo confesar que los primeros días estuve muy nervioso y usted lo hizo tan fácil, fue reconfortante.
De verdad, ¿lo estabas?
—Sí lo estuve.-
Bueno, ahora descubría algo de su Baby, que su falta de comunicación se debía a que estaba nerviosa por mi presencia. Quedaba claro que no conocía a Jordán, pero en todo caso parece que no es una persona que hable mucho, pero su concentración era particularmente encantadora.
— Sé que no es su intención; aun así, usted es algo intimidante.
¿Lo soy, de verdad? Alzo mis cejas por la confesión.
—No es porque sea un ogro, ni algo por el estilo, ni nada; sin embargo, ya sabe, todo usted grita autoridad, orden y más que nada control, su experiencia e historia… no lo sé.
.— Me hace sentir que debo ser más eficiente y muy obediente.-
No te preocupes Ya eres eficiente. —Solo me falta ver cómo es de obediente mi pequeña. Responde mi mente en silencio claramente.
La chica me dio una sonrisa ante mi cumplido. La cual encontré perfecta.
Su interior galopó por el solo acto de iluminar todo con su sonrisa y le gustó verla y quería llenarla de cumplidos para que nunca más dejara de sonreír. Esa sonrisa debía ser mostrada al mundo.
Pero dime qué te ha parecido trabajar en mi empresa. —Le pregunté para saber si mencionaba el accidente. Y poder distraerme asi dejar de bajar mis ojos y dejar de admirar las piernas y el trasero de la chica.
. —Bueno, en general bastante bien, han sido amables conmigo y don demon es muy gracioso. Felipe de logística me muestra fotos de su bebé, mientras yo le ayudo. Y también está Liliana, la chica de recepción que siempre me ofrece paletas o golosinas.
—Todos son muy gentiles entonces, y las chicas de recursos humanos, como Margaret. — pregunto esperando que responda, pero se ve una pequeña molestia cuando la nombro.
Es que eres eficiente y no es difícil ser gentil. Y hablo en serio, jamás me había topado con una joven tan eficiente y disciplinada en todos mis años de negocio.
Te contaré que muchas veces debía poner a raya a los jóvenes, porque por muy universitarios aún eran jóvenes y las órdenes les costaban seguirlas.
Por otro lado, contigo nunca fue necesario. Desde el primer día, has sido obediente y has cumplido todas las órdenes al pie de la letra.
Me pregunto si serás igual de obediente en mi cama pequeña, nuevamente mis pensamientos se cuelan con ella.
Sus mejillas se sonrojaron por el cumplido y, en un acto de nerviosismo, se ajusta las gafas, acto adorable y constante suyo cuando está nerviosa.
¿Lo quiere probar, señor?
Tomaría hasta la última gota que quieras brindarme… Hasta la última gota, mi pequeña Baby girl …
¿Qué quieres que pruebe? Admirando una vez más los esponjosos labios de la joven, olvidándome de todo el mundo.
—El café, mi señor.
Parpadeo por esas palabras y debo moverme, ya que mi m*****o se endurece solo por esas palabras.
Oh, claro, por supuesto, tomo la taza y la llevo a mi boca dándole un sorbo, y el sabor dulce junto con el pastel hacen que tenga una explosión de sabores en mi boca. Cierro mis ojos y me imagino a mi pequeña con su intimidad en mi boca, dándome todo su sabor.
—¿YYYY? — pregunta la chica alzando sus cejas esperando las palabras de su muy excitado jefe.
. — ¿Qué le pareció?
paso mi lengua lamiendo los labios y un gemido salió a flote de mi garganta.
Delicioso, extremadamente delicioso. —Y no exageraba, el dulce sabor de la bebida y la mezcla son algo sublime, sin ser empalagoso.
La sonrisa de la chica era tan amplia que por un momento le fue difícil creer que ambas chicas eran una sola, ya que su rostro en ese momento del primer encuentro era de dolor casi lúgubre, muy diferente al de ahora.
. —Eso es genial y espero que vuelva por más. Estoy ansiosa por darle más.
La chica no sabía lo que hacen esas palabras en el sistema del hombre, el cual Definitivamente volvería por más, mucho más.
No te preocupes, volveré por más.
Desde ahora esta tienda y la chica serían sus favoritas, sus dulces labios y cara angelical le hacían querer derramarse, pero de inmediato sacó esas ideas de su cabeza porque tenía un problema entre las piernas.
Contrólate MORDASHOV, mantén el control …
—Aquí lo estaré esperando. — le dice mientras le mantiene la mirada una entre dulce y con una pisca de deseo.
Mientras ambos nos mirábamos mi celular interrumpió el cómodo silencio, y era de la oficina, había olvidado que tenía una junta a las cinco de la tarde y si no se apuraba el tráfico lo haría perderla.
—Será mejor que regrese y llegue a la hora a su reunión.
Saco mi billetera y pago por la bebida y el pastel, aun con las protestas de su pequeña. Voy saliendo y me doy vuelta. La miro y le pregunto.
Te veo mañana en mi oficina, ¿verdad? —
—Allí estaré, a la una en punto, que tenga un buen día, señor.
— Igual a ti, pequeña. —le digo antes de dejarle una humilde propina de trescientos dólares en la mesa de cristal debajo de la taza.
Toda la maldita tarde tuve una erección que no se iba con nada, ya que cada cinco minutos me encontraba pensando en la sonrisa y en los labios de una chica que lo tenía como nadie lo había logrado.
Varias veces se descubrió acariciándose a sí mismo por encima de su pantalón, que ocultaba una potente erección.
Casi al final del día laboral se sentía caliente, cosa que no sucedía hace bastante tiempo. Parecía un adolescente desesperado por tener su primera vez, muchas veces la desconcentración le hizo malas jugadas y eso él lo odiaba.
Pero la chica se estaba metiendo rápidamente dentro de su sistema sin que él lo notara