Samantha:
Suena la campana indicando que la clase a acabado, nos disponemos a guardar nuestras cosas.
—¿Princesa, tienes hambre? —pregunta viéndome coqueto y con una sonrisa en su rostro.
—La verdad no, después de lo que pasó no tengo apetito. No me gusta estar peleada con Jarek —confesé triste.
—Tranquila, ustedes siempre han sido muy unidos ya se arreglarán —quiso tranquilizarme Luci, le sonreí y ella me devolvió el gesto pero no dejaba de sentirme mal por nuestra discusión.
—Si si, ese es un cabrón —hizo una mueca —ya no pienses en ese idiota y mejor vamos a la cafetería que tengo hambre —finalizó caminando a la puerta.
—Vamos —nos levantamos y salimos del salón. Caminamos por los pasillos, Peter va delante de nosotras saludando a cada chica que ve.
—Luci —ella volteó a verme al nombrarla, vi por unos segundos como Peter les sonreía y saludaba a cada chica que veía.
—¿Tu crees que Jarek y los demás tengan razón respecto a Peter? —cuestioné girando mi rostro para verla, ella hizo un gesto.
—Mmm no se, el es muy bueno con nosotras y nunca nos a faltado al respeto o insinuado. No creo, debe ser que tu hermano es muy sobre protector contigo por eso actúa así, y con los demás, debe ser que no les agrada Peter. Bueno, eso pienso yo.
—Si, tal vez tengas razón —volví la mirada al frente.
—Chicas vamos, dejen de hablar y caminen antes que se llene la cafetería, no quiero quedar sin comida —Peter se nos acerca y nos toma de la mano quedando el en medio.
Entramos a la cafetería, veo en una de las mesas del fondo a Jarek con sus amigos, el voltea hacia nosotros pero aparta la mirada al instante. James levanta su mano y me llama.
—¿Sam, ya viste quien está ahí? —me susurra Luci apuntando la mesa en la que está el sentado con sus amigos.
—Si, ya lo vi —respondí tratando de restarle importancia aunque me ponía triste estar peleada con el.
—Vamos que no hay tanta fila —Peter nos tomó de las manos hasta la fila, al nosotras tener nuestros almuerzos Peter nos pidió que buscaramos una mesa libre.
Con Luci buscamos alguna mesa que estuviera libre, pero todas estan llenas a excepción en la que se encuentra Jarek que hay bastante espacio.
—Luci, ve y pregúntale a Jarek si podemos sentarnos con ellos —le dije, ella me miró enseguida al escuchar lo que le he dicho.
—¿Segura? —solo asentí, ella dudosa se dirige hacia ellos, me hace una señal y me acerco con Peter, nos sentamos y el ambiente se siente incómodo, demasiado diría yo.
—¿Sam como te ha ido en las clases? —.e pregunta James sonriendo de forma amistosa. Jacobs y Marina lo fulminan con la mirada pero el los ignora por completo.
La verdad no se porque lo miran de esa forma.
—Ha estado bien —respondo restandole importancia ya que la verdad ni he puesto atención por pensar en Jarek.
—Sam hoy estás preciosa —pronunció Peter de repente acercándose más a mi.
—Gracias, Peter —le sonrío y el me devuelve el gesto. Se acerca a mi oído, me susurra cosas que me hacen reír, pero luego me dice algo que no me esperaba.
—Si no fueras mi mejor amiga te daría duro contra la pared en todas las pociones que existen —enseguida siento mis mejillas arder en cuanto dice eso, se que el está diciendo esas cosas para provocar a Jarek pero aún así no puedo evitar sonrojarme—. Hey Jarek, ¿ya te has calmado?. Ahora casi te rompo la cara, si no fuera por tus perros guardianes te hubiera dado una buena paliza que no te hubiera quedado ganas de volver a molestarme a mi y a Sam.
Le dice provocandolo, lo mira fijamente y sonríe de forma extraña, de repente Peter me toma de la cintura pegandome más a el cosa que enfuce a Jarek ya que le da un fuerte golpe a la mesa poniéndose de pie, lo toma del cuello de la camisa levantandolo.
—¡Imbécil, no voy a permitir que insultes a mis amigos y mucho menos que estés manoseando a mi hermana en mi puta cara! —le grita furioso, los que están en la mesa se ponen de pie rápidamente tratando de apartarlos antes que se den de golpes.
James que está a su lado lo toma de los brazos tratando que lo deje, pero Jarek aparta su brazo bruscamente.
—¡Jarek ya déjalo! —grité tratando que lo deje.
Peter solo sonríe sin apartar la vista de el, será imbécil, ¿qué no ve que si sigue así Jarek no va a dudar en agarrarlo a golpes?.
—Jarek, deja a este imbécil —le exigió Jacobs jalando de uno de sus brazos.
—No te rebajes a su nivel —agregó James tomándolo del otro brazo.
—¡Ya callense maldita sea! —exclamó más que furioso forcejeando por soltarse.
—¡Jarek déjalo, ¿que acaso no ves que es lo que quiere este imbécil?, solo te está provocando! —espetó Marina molesta.
—Vamos Jarek, ¿no que muy hombre? —y este idiota sigue provocandolo.
—¡Maldita sea, ya callate Peter! —manifesté ya cansada de su actitud.
—Peter, deja de provocarlo. ¿A caso quieres que te rompa la cara a golpes? —expresó Luci intentando hacerlo entrar en razón.
—Que lo haga si es tan hombre como dice. Se que le molesta que me acerque a Sam, pero que le quede claro que no me alejaré de ella solo porque a este imbécil no le parece —y ahí va de nuevo, veo como Jarek ahora si estalla.
—¡Eres un cabrón! —exclamó Jarek.
Todos los que se encuentran en la cafetería están haciendo un círculo viendo la discusión.
—¡Jarek, por favor déjalo ya! —grito ya harta, Jarek voltea a verme irradiando furia, se queda así unos minutos y lo suelta dejándolo caer llendose del lugar hechando humo.
—¡Solo hablas y nada haces, eres una gallina! —le grita a Jarek poniéndose de pie y acomodándose la camiseta que ha quedado arrugada.
—Ya cállate imbécil si no quieres que el que te rompa la maldita cara sea yo —exclamó Jacobs molesto poniéndose frente a él, pero es apartado enseguida por Marina.
—Ustedes solo son sus perros guardianes, son unas gallinas al igual que el —espetó enojado. De repente solo veo como es tirado al suelo de un puñetazo y se escuchan los gritos de los demás, volteo para ver quién ha sido y veo que es James que le ha dado un puñetazo en el rostro.
—No te vuelvas a meter con nosotros o te vas a arrepentir imbécil, y no te quiero ver cerca de Sam —amenaza apuntandolo con el dedo índice con el ceño fruncido para después marcharse perdiéndose en medio de la multitud de estudiantes quienes están presenciando la escena.
—Te mereces eso y más maldito de mierda —rabió Marina dedicándole cara de asco.
—La próxima ves no sólo James te va a dar un puñetazo así que es mejor que te andes con cuidado —finalizó Jacobs para seguidamente irse con Marina por el lugar que Jarek y James se han ido.
—¡Peter! —exclamamos las dos—, ¿estás bien? —inquirí preocupada acercándome con Luci ayudándole a levantarse, pero él nos aparta bruscamente volteandose quedando de frente a nosotras.
—Déjame que todo esto es tu maldita culpa —me reprochó mirándome molesto.
—Cálmate, no te desquites conmigo.
—¡Cállate, no te quiero escuchar, solo oír tu voz me da rabia! —bramó.
—Ya cálmate Peter, Sam no tiene la culpa de tus idioteces. Tu empezaste todo, tu te lo buscaste al probocarlos —le contesta Luci poniéndose frente a él queriendo golpearlo, rápidamente la tomo del brazo para apartarla de él.
—¡Que bien!, hasta Luci te tiene que defender. ¿Acaso eres una niña que no puede hacer nada sin el permiso de su hermano?. Eres una mosca muerta que le hace creer a todos que no rompe un plato cuando la realidad es otra.
En cuanto dice eso le doy una bofetada tan fuerte que le deje los dedos marcados en su mejilla además de roja.
—Nunca más en tu puta vida te atrevas a insultarme. Ahora me doy cuenta que todo lo que mi hermano decía de ti era verdad —siento las lágrimas amenazando en salir pero me contengo para no llorar frente a el.
Luci me toma del brazo, Peter voltea hacia mi, me ve por unos minutos y su expresión cambia, sus ojos muestran ¿arrepentimiento? o ¿tristeza?. La verdad no estoy segura, pero sea lo que sea el me ha lastimado y no creo que lo llegue a perdonar.
—Sam, yo lo... —no lo dejo terminar y me adelanto a hablar.
—¡Ya cierra la maldita boca!, ya dijiste todo lo que tenias que decir —le digo y me voy de ahí dejándolo con la palabra en la boca. Jamás creí que Peter fuera así o que pensara todo eso de mi.
Jarek:
Estoy acostado en el césped viendo el cielo tratando de calmarme porque todavía tengo rabia y deseos de ir a darle una golpiza a ese imbécil que bien merecida se la tiene.
—Ese imbécil se salvó que Jarek no le haya hecho nada si no lo hubiera matado a golpes —comentó Marina.
—Yo me tuve que aguantar las ganas de darle un puñetazo —agregó Jacobs.
—Ese solo busca provocarnos, pero la próxima vez no dudaré en romperle la maldita cara de niño bueno que tiene —espetó James con rabia.
—¿Se pueden callar por favor? —les digo molesto, en estos momentos solo quiero dejar de pensar en Jackson y ellos no ayudan con sus comentarios.
—Jarek, mira ahí viene Samantha —me siento de golpe y volteo a ver en dirección a ella, viene sola con la mirada fija en el suelo, si ese imbécil le hizo algo ahora si no dudaré en matarlo a golpes.
—Samantha —la saluda Marina y Jacobs al mismo tiempo.
—Hola, pequeña — frunzo el ceño por la forma en la que James la llama. Sam solo asiente en forma de respuesta.
—Jarek, ¿podemos hablar... a solas? —les dedica una rápida mirada a los chicos al decir lo último.
—Claro —me levanto y camino a lado de ella por el patio que está detrás del instituto hasta que llegamos a una banca vacía y nos sentamos—. ¿De qué querías hablar?.
Pregunto seco ya que aún estoy molesto con ella, pero la verdad no aguanto las ganas de abrazarla y sentir que es solo mía.
Volteo a verla de reojo y sigue con la mirada fija en el suelo.
—Si no vas a hablar entonces me voy que tengo que ir a clases —me levanto pero de un rápido movimiento Sam me toma del brazo, levantó la mirada, ella me ve con esos hermosos ojos verdes, pero están rojos e inchados, ¿a estado llorando?, si el que la hizo llorar fue ese imbécil le parto la maldita cara a golpes.
—Por favor no... no te vayas —me ruega con sus ojitos cristalizados.
—¿Por qué estabas llorando? —cuestioné sentándome nuevamente pero esta ves quedando de frente a ella. Sam aparta el rostro desviando la mirada hacia el otro lado, la tomo del mentón para que me vea y las lágrimas están corriendo por sus mejillas.
—Sam que... —no termino de hablar porque se lanza a mi abrazándome, enseguida envuelvo mis brazos en su cintura pengándola más a mi y ella enrolla los suyos en mi cuello —tranquila princesa, todo está bien.
Acaricio su largo cabello castaño mientras ella llora en mi pecho. Siento como se me encoge el corazón al escucharla y verla llorar así, no me gusta mirarla llorar.
—Per... Jarek... perdón fui.. fui una tonta al no escucharte, por favor perdóname —habla entre sollozos, la abrazo más fuerte. Sam es muy orgullosa ella nunca pide perdón aún cuando esté equivocada en algo y se da cuenta de su error, pero esta vez lo ha hecho, me ha sorprendido sinceramente que lo hiciera.
La separo de mi pecho levemente y acuno su rostro entre mis manos, la veo a los ojos, ella me ve atenta con sus ojitos rojos e inchados por las lágrimas.
—Princesa no te disculpes, yo soy quien se debe disculpar por haberte tratado mal y haberte gritado —ella baja la mirada hacia el suelo.
—No Jarek es mi culpa yo... debí haberte hecho caso —levanta la mirada haciendo contacto con los mía, las lágrimas siguen a cayendo por sus suaves mejillas —lo siento, por no escucharte, perdóname no me gusta estar peleada contigo eres... mi hermano.
Dice lo último apartando la mirada a otra parte, esa palabra como la odio, quisiera gritarle y decirle que la amo, que no la veo como mi hermana sino como la mujer que amo con la que deseo tener una familia. Samantha la mujer que amo, la que siempre he amado y amaré.
—No me gusta estar peleada contigo siempre hemos sido muy unidos —expuso volviendo a fijar sus ojos en mi.
—Si, recuerdo una vez que lloraste sólo porque nana no me dejó dormir contigo —eso la hace reír y sonrojarse, se ve tan tierna cuando se sonroja.
—Ha nana no le gustaba que durmieramos juntos —pronunció con una sonrisa en sus labios.
—Si, recuerdo que varias veces me regañó —los dos reímos al recordar esos momentos de pequeños cuando no teníamos problemas y mis sentimientos por Sam crecían.
—¡Jarek, Jarek!... —grita acercándose con los chicos, en cuanto ve a Sam sonríe y apresura el paso —Samantha.
—Hola James —le sonríe lo que me molesta porque James está enamorado de ella y no se da cuenta.
—Tú... —iba a hablar pero enseguida es interrumpido por Marina.
—Jarek, ¿que no piensas ir a clases? —me reclama una Marina molesta.
—No, iré a casa con Sam —vuelvo a verla y ella me sonríe para luego asentir.
—Entonces diremos que Samantha se sintió mal y tuvieron que irse —indicó.
—Gracias, enana —ella rueda los ojos por como la he llamado.
—Estúpido, no hagas que cambie de opinión y le diga al profesor que te escapaste —dice cruzándose de brazos seria.
—No te enojes, sabes que así enana te quiero —le sonrío y ella solo frunce el ceño.
—Tranquilos, yo me aseguraré que Mari... digo, Marina, no cambie de opinión —es raro que Jacobs la llame así, el y ella siempre se la pasan peleando nunca la trata así, aquí me huele a amor.
—Eres un idiota si crees que harás que no cambie de opinión —declaró fulminandolo con la mirada, el sólo la ve sin decir nada.
—Jarek, si quieres yo la puedo llevar a casa —propuso James.
—¡No! —dijimos los dos al mismo tiempo, volvemos a vernos y Sam se sonroja. Todos nos vuelven a ver raro más James y Jacobs que tienen cara de confusión a excepción de Marina que su expresión se ha relajado.
—Ok, ya vemos que quieren estar solos —dice burlona, pero su expresión es rara no lo puedo explicar solo se que necesito hablar con ella.
—Por qu... —antes que pudiera terminar la frase es interrumpido.
—Ya no te metas déjalos —Marina lo toma del brazo y lo jala hacia ella.
—Pero por... —intenta Jacobs decir algo pero también es interrumpido.
—Ya vamonos dejen de ser mal tercio —los toma de los brazos a ambos y se los lleva a arrastras con quejas de parte de ellos. Al estar a una cierta distancia Marina voltea a ver hacia atrás en mi dirección y me guiña el ojo para después voltear al frente llendose.
Sam y yo quedamos solos, nunca he estado a solas con ella siempre está nana o algún amigo de nosotros.
—Están locos —comento refiriéndome a mis amigos que la verdad si lo están.
—No te preocupes, no eres el único con amigos así —me sonríe y luego aparta la mirada rápidamente, se tan tierna cuando se pone nerviosa.
—Vamos, te llevaré a casa —me pongo de pie, extiendo mi mano hacia ella y la ayudo a levantarse para caminar hasta mi auto.
Ya adentro pongo la radio y manejo rumbo a casa, Sam lleva la vista fija en la ventana.
—Sam —la nombro y ella me vuelve a ver con esos ojos verdes tan hermosos —no me has contado que fue lo que pasó, ¿por qué estabas llorando?.
—Ah, si —regresa su mirada a la ventana.
—¿Armando te hizo algo? —en cuanto pronuncio su nombre ella se pone nerviosa y tiembla.
—Eh no... no... nada —esa reacción es algo extraña, ¿por qué cuando dije su nombre reaccionó así?, necesito averiguar que pasa.