Capítulo 22 – Las sombras que siguen los pasos El día siguiente amaneció gris, como si el cielo hubiera decidido guardar silencio ante la llegada de Daniel. Adrián despertó antes que Clara y se quedó observándola dormir. Ella tenía la capacidad de hacer que incluso el caos pareciera un lugar habitable. Le acarició el cabello con suavidad para no despertarla y salió al salón. Daniel ya estaba ahí, sentado en el sofá con una taza de café entre las manos. Parecía cansado, como si no hubiera dormido realmente. —¿Descansaste? —preguntó Adrián. Daniel sonrió sin humor. —Lo intenté. Supongo que mi cabeza no coopera últimamente. Hubo un silencio breve, incómodo. Adrián sentía que debía conocer más a aquel extraño que decía compartir su sangre, pero cada palabra que intentaba decir se atasc

