Cafetería Pop's esa había Sido la sorpresa de Marco al salir del entrenamiento.
No me quejo , la única vez que vinimos fue hace más de 7 años y recuerdo que me encantaron sus hamburguesas, por lo que ni bien tomamos asiento en una de las mesas del lugar, ya sabía perfectamente que iba a ordenar.
2 hamburguesas medianas con ensalada y todas sus cremas, un batido de fresa y una porción grande de papas condimentadas.
Todo eso para mí, Marco pidió solo un café y una hamburguesa de pollo simple
Verlo en su entrenamiento me abrió un enorme apetito, aunque no necesariamente tengo hambre de comida, noten mi enorme sarcasmo tan grande como mi vientre, así es tengo hambre del hombre sexy frente a mi, pero por los momentos debo conformarme con las enormes hamburguesas que tengo frente a mi.
- Buen provecho- dijo la chica mesera dejando el vaso con el batido que pedí.
- Gracias- agradecí con una breve sonrisa, cosa que sólo aceptó por breve momento ya que sólo me miro unos segundos para luego posar sus ojos en mi acompañante, posando su mano libre, la apoyo en la mesa- Si desea otra cosa, lo que sea, no dude en llamarme- su tono de voz se había vuelto más agudo, clara muestra de su coqueteo absurdo.
Sólo atine a sorber de la pajilla de mi batido, mirando como la pobre chica era fríamente ignorada por el espantapájaros quien mantenía sus ojos en mi observandome con una mirada curiosa. Cuando ella vio que él no movía ni un dedo en su dirección se fue dejándonos solos en la mesa.
- ¿Acabas de ignorar su coqueteo?- pregunto curiosa.
- ¿Me coqueteo?¿En qué momento? - Se hace el desentendido.
- Hace menos de dos segundos.
- Pues no me di cuenta, estaba demasiado atento observando a la belleza rosada que tengo frente a mi- le da una mordida a una de las papas fritas.
Rodando los ojos empiezo a comer morder la primera hamburguesa.
- Se que te diste cuenta, pero te ganas puntos a favor por ignorarla abiertamente.
- Muchas gracias señorita del jurado- responde con sarcasmo empiezando él también a comer su hamburguesa de pollo.
- Cambiando de tema ¿Cómo te estas sintiendo estos días? ya sabes ¿no te duele algo o tienes ganas de aplastar algo? quizás salir a correr para botar adrenalina, se cuanto amas ir a trotar por el bosque.
- Aprecio tu preocupación Pinky pero estoy bien, los doctores ya están monitoriandome y dicen que estoy haciendo un buen avance.
- Si aunque ¿que hay con los impulsos excesivos? recuerda que casi le partes la cara a Levi por atreverse a tocarme.
- Ese imb*cil te beso, siendo SopraHumano o no, de igual manera le partiría la cara- suelta con tono rudo- Y no lo voy a negar, tenía buen tiempo que quería golpearlo.
- Si, todos nos dimos cuenta- me burló de él terminando el primero y llendo por mi segundo pan- Pero debes tolerarlo él más que nadie sabe lo que estás pasando y es tu mejor guía.
- Si quería ayudar, no hacia falta que te tocará.
- Fue para ayudarte a entrar en razón.
- No intentes cubrirlo, esa no es una excusa- me mira afilando sus ojos en mi, suelto un suspiro dándome por vencida.
- Bien, lo que tu digas- evado su mirada y observó por el ventanal de nuestro lado, la calle esta algo despejada de afuera, pocas personas estaban transitando por aquí.
Pasando la carretera por la que vinimos, le rodea los frondosos árboles de la reserva de Lansing, recuerdo que Cora me contó que a ellos les encanta mucho la naturaleza, es como su lugar de paz en donde pueden estar tranquilos. Me quedo maravillada detallando cada hoja verdosa de los árboles que aún se ven abundantes a pesar que el otoño ya se acerca, hasta que algo llama mi atención, no lograba ver con claridad pero si enfocada mejor mi visión podría jugar que entre los arbustos pegados a los árboles había una persona escondida que miraba en esta dirección.
Eso es muy Creepy hasta para mi
Con mi mano limpia me froto un ojo para mirar mejor pero cuando lo hago, a los segundos que aclaró mis ojos, la figura ya no está, se ha ido como si sólo fuera parte de las sombras. Aún si confundida busco entre los deja arbustos pero logro ver mas.
- ¿Pinky?- me llama mi pareja haciéndome despejar mi vista de afuera y volver a observarlo, haciendo que deje de pensar en lo que acabo de ver.
- ¿Si?
Quizás mi mente me ha jugado una mala pasada
- Cuando estabas aún en coma, él mismo día que debíamos a capturar a los Green, te fui a visitar y recuerdo haberte prometido algo.
- Pues evidentemente yo no me acuerdo mucho de eso, ya sabes estaba tomándome una buena siesta- bromeó haciendo que sonria un poco- ¿Qué cosa prometiste?
- Que cuando terminará esa misión, te llevaría a unas vacaciones conmigo.
- ¿Vacaciones?¿Por qué?
- Creo que esta demás enlistar la razones obvias por las cuales nos merecemos unas buenas vacaciones.
- Si quizás tengas razon pero apenas estas empezando con los entrenamientos y chequeos no creo que sea prudente que dejes de asistir a tus evaluaciones.
- Sólo será un fin de semana, además, por lo que leí en esos folletos de la clinica, es bueno para ti y el bebé que puedan pasar tiempo en un ambiente cálido y sereno.
Contento mis fuerzas para no rodar los ojos pero al final terminó haciéndolo y chequeando con la lengua.
- En serio, empiezo arrepentirme de haberte dejado leer esos folletos, andas muy protector últimamente- mi pelinegro se pone de pie y se acerca para sentarse a mi lado.
- Sólo quiero que ambos estén bien- pasa con suavidad su mano sobre mi mejilla llegando hasta mi mentón haciendo círculos con su pulgar en esa zona- Y me alegraría mucho tener tiempo a solas contigo- su boca se acerca hasta mi oído- Muero por comerte mi Pinky- deja este susurro que me hace estremecer.
Es inevitable que mis mejillas no se enciendan como fósforos con llamas y se caliente como tema eléctrica.
Virgen de los Santos pepinillos, este hombre no puede ser más sexy
Alejo un poco mi rostro para poder apreciar como observa mi rostro, en especial mis labios haciendo que los relama humedeciendolos.
Benditas hormonas del embarazo, ya empezaron hacer su función en mi sistema
- Es usted todo un incitador, Don Espantapájaros.
- Y usted toda una tentación, Lady Pinky- mi rostro dibuja una boba sonrisa y no pierdo tiempo rompiendo el espacio que había entre nosotros y dejándome llevar por el embriagador sabor de sus labios.
Realmente encajan perfecto con los míos, es como si hubieran sido hechos para complementarse
- ¿Qué dices?- pregunta en voz baja separando nuestras bocas y pasando su lengua por su labio inferior haciendo que su lengua roce brevemenre con mi boca.
- Que me vas a matar de un infarto si sigues susurrandome en ese tono- Marco sonríe triunfante regalandome la clara visión de sus hochuelos.
- Me halaga oír eso pero no respondes a mi ¿Aceptas que vayamos en unas vacaciones este fin de semana?
- ¿Y a donde tienes planeado llevarnos?
- Puede que casualmente hace un par de años haya comprado una linda cabaña en la reserva.
- ¿Qué? ¿Hablas enserio?- entreabro mi boca y el asie te la cabeza en respuesta- ay no se porque me sorprende, a veces me olvidó que vienes de una familia millonaria.
- Si pero prometo que este lugar lo pague yo en mi tiempo como oficial en New York- se encoge de hombros restandole importancia- ¿Y que dices? ¿Nos vamos o nos vamos?
- En vista que no tengo múltiples variantes ... creo que podríamos hacer eso- me acerco más a su rostro pegando mi boca a su oído para susurrar- Yo también quiero comerte Marco.
Y así como me acerqué, de esa misma forma me iba a despegar de él para ver su reacción, logrando ver el toque leve de sus mejillas sonrojadas, siento como sus manos se aferran en ambos lados de mi cintura y de su pecho sale como un gruñido de animal que sólo logro escuchar yo.
- No me hagas esto Pinky ... - su tono de voz se escucha más ronco demostrandoso su excitación- no despiertes al lobo ... que te puede morder.
- Ah pero yo también muerdo- lo reto divertida, debo sacar provecho a todo está situación ¿no?
Si la vida te da limones, no sólo te limites hacer limonada cuando hay un sin fin de postres que puedes hacer de provecho
- Liv sabes que una vez que empiece no pienso soltarte en un buen tiempo, no es bueno que me provoques- intenta calmarse soltandome con una de sus manos y mordiendo una de las papas condimentadas del plato.
Casi hago un puchero pero un foquito de luz se enciende sobre mi cabeza.
Sus ojos parecen querer devorar mi cuerpo apesar de que intenta distraerse comiendo más papas y por alguna razón eso me gusta, me hace sentir poderosa con él, veo de reojo como las personas están metidas en sus propios asuntos por lo que quitándole todo tipo de vergüenza acerco mi boca a su oreja y muerdo ligeramente su lóbulo izquierdo.
- Muerdeme lobito- ni buen término de decir estas dos palabras siendo como se atora con las papas que tenía en la boca, cosa hasta aclarar su garganta y mirarme como si le hubiera dicho que ganó la lotería.
- Eso es todo, nos vamos a casa- dice con acto repentino sacando un par de billetes de su billetera y tomándome de la cintura para sacarnos de la cafetería como alma en pena y llevarnos casi corriendo adentró del auto.
Cuando salimos pude observar por un instante como la camarera que nos atendió miraba con asombro el acto que Marco estaba haciendo al sacarnos de volada y como la bien portada que he aprendido a ser gracias a Emma, le puse mi mejor sonrisa fingida cuando ella me miro siendo tomada por mi espantapájaros.
Me río por la rapidez con la que se mueve para llegar a montarse frente al volante y sacar el auto hacia la carretera con rumbo evidentemente conocido.
Oh sí bellezas, hoy he despertado al lobo feroz y yo no soy Caperucita para andarme escondiendo de él