(…) Mountains Lands / Mansión sobre la Colina
En cima del final de la imponente cordillera, la cual daba directamente con el grandioso mar báltico, se elevaba una majestuosa construcción, la cual se veía anticuada y desgastada, producto del salitre que corrompió sus estructuras tras tantos años de existencia, sin embargo, esta edificación no estaba sola, en su interior se escuchaban toda clase de sonidos, personas riendo, jugando, leyendo, meditando y caminando, no obstante, en la habitación más grande, una figura se retorcía.
—Tomas… —Musitaba el albino mientras se daba placer a sí mismo, recordando la figura de su castaño especial.
El asesino yacía acostado en una cama matrimonial, rodeado de pétalos de rosas y sabanas de gran suavidad, su mente estaba ahogada en las imágenes de Hutson, como sujetaba su arma, la profundidad de su mirada, el aspecto tan desafiante e implacable, todo eso lo incitaba a enloquecer, por lo que no podía dejar de extasiarse.
— ¡Crist! —Grito una voz grave, abriendo la puerta de su cuarto.
— ¡Qué diablos! Por todos los cielos ¿¡Como osan interrumpirme mientras pienso en mi amado gato n***o!? —Exclamo furioso, arrojando una almohada contra el hombre, quien lo esquivo fácilmente, a su lado, otra persona de menor estatura se ubicaba y miraba hacia otra parte, evitando percibir la desnudes de su compañero.
—Es sobre el que veníamos a hablarte —Aseguro el chico de los vendajes.
—Oh, estupendo Sahir, cuéntenmelo todo —Se contentó de inmediato, bajándose de su lecho y buscando su ropa.
—Al parecer se dirige a Royal Roads, todavía sigue con su extraño grupo, a parte peleo con un prime —Explico el extraño tipo.
—Cielos ¿Y de qué forma tan maravillosa lo derroto? —Se interesó dando una vuelta, tomando una larga chaqueta.
— ¿Cómo sabes que le gano? —Cuestiono el primero de ellos, acomodando sus lentes y arreglando su cabello n***o.
—Oh doctor… Él es el hombre más poderoso que existe, un tonto de Tantalus no lo vencerá nunca —Garantizo Dimas tomando una rosa y colocándola en su solapa.
—Honestamente, con el poder que tenemos, cualquiera de nosotros podría derrotarlo —Declaro el científico.
— ¡Cuidado con lo que dices! Solo tres personas pueden medírsele a mí preciado Tomas, prime dos, Sahir y yo —Aseguro viéndolo con odio —Si te atreves a ofenderlo de nuevo, te decapitare —Amenazo levantando un mango sin hoja.
—No creo que esa sea una decisión prudente, soy quien ha hecho posible todo esto —Argumento el tipo riéndose.
—Gracias a mi pudiste conocer sobre las verdaderas propiedades del coltanium, no te des todo el mérito —Contesto su colega, viéndolo de arriba abajo.
—Señores, somos un equipo, olvidemos estas riñas ridículas y concentrémonos en lo que es importante —Dirigió con un tono solemne —Ahora bien ¿Entienden porque necesito a Tom a mi lado? Juntos seremos indestructibles
— ¿Y que pasara si no viene para cuando se reúnan las naciones aliadas? —Cuestiono el enano con interés.
—Para eso estoy yo —Declaro una hermosa mujer desde la puerta, con el pelo grisáceo y un look muy parecido al del albino.
—Exacto, mi dulce hermana fue bendecida con un don capaz de unirme a mi amado sin importar las distancias —Celebro lleno de júbilo, acercándose a ella y dándole un tierno abrazo.
—Pero Mirai solo puede abrir un portal si ve a la persona y la marca ¿Cómo lo traerá? —Pregunto con una mirada incrédula Sahir.
—Por eso es que no me pueden matar, yo seré quien ponga en su mente la imagen que trasmiten tus insectos Mumet —Explico el científico con orgullo.
—Deja de desafiarme doctor —Carcajeo Crist con una sonrisa, saliendo de la habitación junto a sus aliados.
El interior de la mansión era aún más impresionante, el cuarto principal daba directo al vestíbulo, solo había que bajar por unas escaleras y en ambos lados, se abrían dos pasillos con barandales de madera y unas ventanas grandes, en los corredores habían seis cuartos dispuestos homogéneamente entre los dos lados, tres en uno y tres en otro. Al final del mismo había varias escaleras que permitían el acceso a los pisos superiores, llegando ultimadamente al techo de corte gótico.
— ¡Heraldos! ¡Apareced frente a mí! —Llamo con una sonrisa, ansiando ver a sus guerreros.
— ¿¡En serio!? ¿Ahora? —Quejo una voz femenina, saliendo casi por obligación.
Tres figuras abrieron las puertas y una última llego volando desde afuera, sacudiéndose su cabello que estaba lleno de hojas. Una hembra y tres varones, todos tenían estilos y edades muy diferentes, pero compartían algo en común, tenían una deuda con el albino y sus colegas más allegados, deuda que pagarían luchando por su causa.
—Espero que sea importante, estoy a punto de ganar en el nivel 70 del castillo innombrable. Más vale que se… —La adolescente callo al sentir un coscorrón en la cabeza.
—Por favor Kana, el señor Dimas quiere dedicarnos unas palabras, guarda silencio —Hablo un tipo extremadamente alto, de cabello largo y amarillo, con un mono y un suéter azul.
—Si cría, deja de molestar —Regaño un sujeto con jeans, pelo n***o abundante y sin camisa.
—No me hagan enojar —Comento provocando que todo a su alrededor comenzara a sentirse muy caluroso.
—Wuao, relájate, Chandler y Boby solo tratan de poner orden —Aseguro el chico joven provocando una fuerte brisa.
— ¡Vas a despelucarme Johnny! ¡Ya basta! —Protesto la asiática con enojo.
—Discúlpenos por eso ¿Qué tenía que decirnos? —Se lamentó el rubio con una expresión sonriente.
—Descuiden, adoro que todos sean entes individuales, ese es el objetivo del mundo que construiremos —Celebro Crist con una sonrisa —Muy pronto, ya no existirán lideres tontos y débiles gobernando sobre los fuertes, el planeta se volverá de los poderosos, no más gobiernos, no más economías, no más sistemas que nos sodomicen, solo la voluntad de los mejores persistirá ¡Como nueva generación de sionistas! ¡Haremos florecer una tierra de individualidad y gloria! —Exclamo lleno de felicidad —Así que por favor mis Heraldos del Cielo, préstenme su poder para crear este nuevo Edén
— ¡Sí! ¡Ya te digo! ¡Eres el mejor Dimas-sama! ¡Por supuesto mi señor! —Aceptaron las palabras entre felicidades variadas.
—Sí que eres bueno con las palabras hermano —Alego contenta la dama.
Los ojos del albino se llenaban de deseo, tras tanto tiempo en las sombras, su liberación seria como una masiva explosión, la cual arrasaría con todo a su paso y es que en este ser caótico que anhelaba construir una anarquía, no había ningún tipo de humanidad que le hiciera cuestionarle, lo único que podría completar su felicidad era poseer a Tomas, a quien no dejaría de perseguir jamás.