Lena pensó que los acontecimientos de la noche se habían desarrollado tal como los había planeado… excepto por sus emociones. Durante su tiempo en las calles, aprendiendo a pelear, observando estafadores y practicando con armas, nada de eso la preparó para manejar sus sentimientos. Trabajó tan duro en sus habilidades para que algún día pudiera matar al asesino de su familia, pero nunca consideró que antes tendría que hacerse amiga de él. No sabía qué era más difícil: intentar ignorar sus afectos o planear cómo matarlo y salirse con la suya. Cada vez que se acercaba físicamente a Dante, su mente se volvía confusa y su juicio se nublaba. Juró mantener más distancia con él, esperando que eso la ayudara a no desviarse del camino. Mientras caminaba por el pasillo, se relajó un poco al poner c

