Eván había logrado escapar con ayuda de Mikael, pero no pretendía abandonarlo a su suerte. Corría por el Highgate Golf Club con intención de conseguir un teléfono, sabía que Bathin debía estar preocupado pues sus teléfonos celulares habían sido destruidos por Caym. Harvey llegó hasta una zona donde se reunían los golfistas a platicar empapado por el agua de la lluvia y con su cuerpo helado del frío, para los espectadores parecía una especie de fantasma pero lidiaron con él amablemente. Eván pidió un teléfono celular con intención de llamar Bathin.
—Disculpen, ¿Alguien sería tan amable? Necesito hacer una llamada.
Uno de los hombres se acerco y cortésmente y prestó su iPhone al brujo. Mientras otro de buena manera le otorgaban una manta caliente con la cual cubrir su cuerpo. Eván no perdió más su tiempo y fue a un lugar más privado para marcar a Bathin y contar lo que ocurría.
—¿Aló, con quién tengo el gusto? —inquirió el demonio.
—Cedric, soy Eván. —contesto con desesperación, mientras que por el frío clima y su cuerpo mojado tartamudeaba.
—Gracias a Satán, ¿Dónde estabas? —preguntó, ahora con curiosidad por como hablaba el brujo de Asmodeo.
—Cedric, hemos estado secuestrados por un multimillonario y su demonio de nombre Caym. —Que un multimillonario decidiera secuestraste era algo serio, debías de ser una amenaza muy grande para que alguien con tanto dinero deseara hacer algo como eso. Pero no le sorprendía demasiado ese hecho, aunque Eván era un simple estudiante de medicina y Mikael un simple modelo profesional emergente. El magnate poseía un demonio y como hombre de dinero siempre deseabas más pues nunca era suficiente para alguien con demasiado poder. ¿Qué busca alguien de poder? Mas poder, aplastar a sus enemigos como cucarachas.
—¿Por eso no contestaban sus teléfonos? ¡¿Cómo fueron capturados?! ¿Por qué no escaparon? ¡Mikael posee un hechizo de vuelo!
—Lo hicimos por Jacob, debíamos obtener la poción que podía curar sus heridas. Ellos la poseían.
—¡¿Qué?! ¿Cómo saben que Asmodeo está herido de gravedad?
—Ellos nos dijeron, Cédric estoy en el Highgate Golf Club, necesito que vengas cuanto antes para dar la poción a Jacob. —No pasaron ni cinco segundos, cuando ya Bathin estaba a espaldas de Eván Harvey. Él rápidamente lo tocó con la palma de su mano y lo llevo hasta el hospital en el que se encontraba Asmodeo.
Tenía una herida muy grave en el abdomen, se encontraba en la sala de emergencia. Eván al ver el estado en el que habían dejado a su amado Jacob cayó al suelo a llorar. Pero, al cabo de unos pocos segundos se levantó del suelo y dio la poción a Asmodel, al dar la pócima, está inmediatamente comenzó a hacer efecto en sus heridas y lentamente comenzó a curarlas seguramente salvaría su vida. Aún no estaba todo perdido para él.
Cédric, debo regresar a ayudar a Mikael.
—No, tú quédate aquí con Asmodeo. —dijo el demonio luego de un suspiro, sus ojos se encontraban cerrados, pero se podía decir que su preocupación se había reducido, con esa poción la vida del demonio se salvaría.
—Mikael se encuentra peleando con Caym. —Los ojos de Cédric Griffin se abrieron y una mirada desafiante se dibujó en su rostro. No por molestia con Eván, sino por el hecho de que Mikael Abrahams estuviera luchando aún cuando los hechizos y conjuros que podía utilizar bien eran los básicos del libro Ventus.
—Entonces me retiro, espero Asmodeo se pueda curar cuanto antes.
Bathin se teletransporto nuevamente al Highgate Golf Club. Ahora debía buscar a su pareja sentimental y brujo. Como el área no era demasiado grande, pudo sentir la ubicación exacta en la que se encontraba Mikael. Rápidamente se dirigió a ese lugar usando su habilidad más característica, la teletransportación. Al llegar, pudo ver de cerca como el demonio Caym pretendía utilizar su espada contra el modelo de cabellos negros. Pero rápidamente Bathin tocó a su brujo y lo saco de la mortal situación en la que se encontraba.
—¡Bendita sea! Casi acabó con él —. Exclamó Caym colérico, no obstante Cédric Griffin abrazaba a Mikael por su cintura con una cálida sonrisa en su rostro.
—Lamento haberte dejado solo, no volverá a ocurrir. —Bathin dio un beso bajo la lluvia justo en la frente de Mikael, rodeándolo fuertemente con un fuerte abrazo, y nuevamente dirigió su atención a Caym. Que observaba de manera sádica el encuentro entre los amados.
—¡Pero que momento mas hermoso! Disfrutaré acabando con los dos. —Caym con cada minuto que pasaba parecía volverse más psicópata, a una distancia considerable también se encontraba Morgan que por más raro que parecía, por más que amara a Mikael y deseara estar junto a él. Le alegraba saber que él era feliz y no tenía un compañero con una personalidad tan “endemoniada” como la de Caym.
—Bathin, ¿Cuál es tu mejor habilidad? Además de teletransportarte. ¿Crees que podrás derrotarme?
—¿Y tú? ¿Crees que con tus patéticas habilidades podrás contra mi? —Respondió Bathin.
—¿Patéticas habilidades? —Cedric sintió como si una aguja atravesara su oido al escuchar la voz del presidente infernal, el punzante dolor hizo al demoniaco ser llevo sus manos a sus orejas, tratando de minimizar su audición para evitar sentir dolor por escuchar a Ambrose O’Sullivan (Caym).
—Más respeto por favor, quizás no puedo huir tan rápido como tú, pero al menos se pelear. —Para el duque infernal era humillante que su habilidad de teletransportación fuera asociada con el escape, más que una habilidad ventajosa de apoyo.
—¿Listo para morir? —. Inquirió el demonio, para con velocidad lanzarse contra el demonio y el modelo. Al duque infernal no le tomo si quiera un segundo para desaparecer y reaparecer a unos cuantos metros. Este observó la distancia en la que se encontraba el presidente infernal y nuevamente volvió a desaparecer.
Caym observaba a su alrededor, tratando de percatarse donde aparecería Bathin, cuando repentinamente una enorme sombra apareció sobre él. Una roca gigante caía sobre él. Pero con velocidad se apartó evitando ser aplastado por esta.
—¿Acaso crees…? —pero sus palabras fueron interrumpidas, cuando un enorme autobús a alta velocidad arrollo al presidente infernal. Cuál rápidamente fue devuelto al lugar del que provenía por el duque infernal.
El golpe había sido fuerte para Caym, pero seguía con vida y con intención de pelear.
—Espero que te prepares, ¡Esa si me la vas a pagar, Bathin! —La exclamación del presidente infernal había sido tan potente que hizo perder la concentración a Cédric Griffin por un instante, debido al fuerte impacto que habían recibido sus tímpanos, los cuales sangraban del fuerte dolor que provocaba escuchar cualquier palabra de Caym.
El presidente infernal blandió su espada contra el compañero demoniaco de Mikael, pero antes que que su espada pudiera siquiera tocarlo, un muro de viento se formó justo a su lado. La fuerza del mismo muro era tan fuerte, que la espada de Caym se resbaló de sus manos, haciendo esta volar por los aires. Bathin rápidamente vio una buena oportunidad y se teletransporto hasta ella para llevarla hasta un lugar desconocido y reaparecer en el campo de golf nuevamente.
—¿Es en serio?... —. El demonio cerro su puño e hizo reaparecer su espada, que se formó lentamente sobre su mano.
—¿De verdad pensaste que podías desarmarme? —se mofo.
—No estaba de más intentarlo —. Respondió Bathin. El demonio capaz de teletranrtarse comenzaba a jadear, había luchado mucho durante todo el día y no había tenido la posibilidad de recuperar su energía de manera adecuada.
—¿Qué sucede? ¿Ya te cansaste? —. Inquirió Caym entre risas. El demonio de nombre humano, Cédric Griffin efectivamente estaba agotándose. Por esa razón decidió luchar con todas sus fuerzas.
El demonio policía desapareció llevándose tanto a Mikael como a Morgan Lloyd.
—Que cobarde, ya había tardado demasiado en largarse. —masculló el demonio de alas negras. Luego de algunos segundos, todos regresaron al campo de golf y allí se encontraba aún el elegante duque infernal.
—No esperaba que regresaran, admiro sus flamantes ganas de morir. Así que procuraré hacer ese deseo realidad.
A una velocidad sorprendente Bathin hizo aparecer dos autobuses rojos en los laterales del presidente infernal, los cuales se encontraban vacíos. Caym extendió sus alas para salir de allí. Pero su vuelto se vio interrumpido cuando arriba otro autobús caía. Chocando contra el cuerpo del gran presidente infernal.
Pero cuando se disponía a salir desde uno de los laterales al frente y atrás. fue interceptado tanto por Mikael Abrahams como por Morgan Lloyd.
Con sus dedos apuntaron a Caym, quien no tenía escape desde arriba,.y mucho menos por los dos únicos laterales que tenia como posible escape. Dos autobuses bloqueaban su izquierda y derecha, mientras que sobre el, se encontraba otro autobús.
Rápidamente ambos brujos de magia negra pronunciaron las siguientes palabras.
—Aeromancia intermedia, Conjuro uno Viento: Ventus: Aeris Sentina. Viento: Bomba de Aire: —. Desde sus dedos se formaron dos poderosas esferas de viento, las cuales fueron disparadas a gran velocidad. Impactando contra Caym. Una fuerte explosión de viento se formó el campo de golf. Haciendo a Mikael Abrahams y Morgan Lloyd volar por los aires. Pero con velocidad, fueron salvados por Bathin.
El presidente infernal no había logrado aguantar el ataque y sus restos se veían por el campo de golf aunque lentamente estos comenzaban a desaparecer.
Morgan se encontraba al lado de los dos amantes. Pero al igual que Caym, Morgan Lloyd también su vida comenzaba a desaparecer.
—Bathin, ¿Cómo supiste que no deseaba lastimar a Mikael?
—Intuición —. Contestó el duque infernal. Morgan se acercó hasta Mikael entre lágrimas y dio un abrazo a este.
—Me iré al infierno, pero me queda la satisfacción de saber que eres feliz. —Morgan Lloyd dio un último beso en los labios de Mikael, mientras sus lágrimas corrían por su rostro, hasta que su vida se desvaneció completamente.