Capítulo 9

3625 Words
Capítulo 8     - Jelly – mamá se asoma por la puerta - ¿Lista?   - Sí… ya voy… Me miro por enésima vez en el espejo ¡Ah! Lanzo a un lado mi sombrero ¡Esto es inútil! Hago un puchero, miro la foto que Jade me mandó de su vestimenta para esta noche ¡Se ve bellísima! ¿Las caderas aparecen a los dieciséis? Me rindo… jamás me va a gustar lo que estoy usando. Me quito la ropa y corro al closet ¡Debe de haber algo decente en mi guardarropa! Algo que no me haga parecer una niña pequeña en medio de tantos universitarios ¡j***r! Será mi primera vez en una fiesta de universitarios, aunque en realidad yo no estoy yendo para disfrutar de la fiesta, estoy yendo para cumplir una maldita promesa. Tomo un vestido morado, corro al espejo, esto se ve un poco más maduro ¡Como quisiera tener a Jade aquí! Me ayudaría con mi maquillaje. Tomo mi neceser y me retoco el maquillaje, correr por toda mi habitación en busca de ropa me hace sudar.   - Jelly, ya vámonos Ahora es papá el que se asoma por la puerta.   - Sí, ya voy Tomo mis zapatos y salgo de mi habitación, me los pondré en el carro. Las fiestas de Jinnifer siempre han sido legendarias, no solo porque las hace en el magnífico pent-house de sus padres que está ubicado en Upper East Side, sino porque en serio son grandiosas. Buena comida, buena decoración, ella en un vestido rosa exclusivamente diseñado y hecho para ella ¡Y el entretenimiento! Dios… una vez trajo a The Knights a la fiesta, en otra ocasión trajo a mi abuela no oficial ¡En otra ocasión a los mismísimos Back Street Boys! Mis tíos no escatiman en gastos cuando se trata del cumpleaños de Jin. Jin solía incluirnos siempre en sus celebraciones, era muy divertido. Ella invitaba a todos sus compañeros de clases y a nosotros, siempre teníamos la mesa VIP o sea que a nosotros nos atendían mejor los del servicio de catering. Recuerdo que una vez contrataron al “Cirque du Soleil”, fuimos los únicos que pudieron fotografiarse con los artistas, lo mismo ocurrió cuando contrataron a The Knights. Era muy divertido, Jin era buena anfitriona, sabía cómo distribuir su tiempo entre nosotros y sus compañeros de clases. Sin embargo, el año en que todo se arruinó, antes de que eso ocurriera, ella dejó de incluirnos. Ya no salíamos con ella, ya no la veíamos tan seguido incluso en la escuela, y no nos invitó a su cumpleaños. A Raymond lo invitó, pero no a nosotros. Recuerdo que Jade se sintió muy triste por ello, Jin siempre fue como la hermana que necesitaba, siendo hija única de dos padres ocupados es normal que buscase una persona que la haga sentir cuidada, como Jasper que tiene a Holly y viceversa. Han pasado años desde la última vez que fui a una fiesta de cumpleaños de Jinnifer y jamás entenderé por qué nos dejó de incluir ¡Éramos sus mejores amigos! Los que siempre estábamos con ella, con la que pasaba las vacaciones, con los que hacía travesuras, pero nos dejó de lado. Sam dijo que él fue el único al que todos abandonamos sin motivo, bueno… Jin es la única que abandonó a todos sin motivo alguno, lo hizo antes de su pelea con Jade y eso solo sirvió para que ella ya no nos quisiera ver ni en pintura. Jin es, para mí, una mala amiga. Miro por la ventana, suelto un suspiro y me seco las manos con la tela de mi vestido. Me siento ansiosa, no sé cuántos de mis viejos amigos habrán aceptado venir esta noche y para ser sincera, me causa incomodidad el pensar en tener que convivir con ellos de nuevo ¡Lo hacemos por Sam! ¡Lo sé! Pero eso no quita el hecho de que no encuentro para nada divertida la idea de tener que convivir con ellos. Holly me odia, Jasper no me habla, Raymond finge que no existimos, Jin me odia por ser prima de Jade ¡¿En serio pretendo convivir por una noche con semejante grupo?! Es una locura… pero es algo que debemos de hacer. Espero que ellos entiendan, espero que entiendan que, al menos, por esta noche, debemos de volver a ser ese grupo de niños que solía andar a todos lados de las manos… debemos de recordar los buenos tiempos… debemos de recordar el viaje… El auto de papá se detiene, respiro hondo ¡j***r! ¡No puedo creer que esté haciendo esto! Diviso el auto de tío Jordan a lo lejos, suelto un suspiro de alivio ¡Al menos Jade ya está aquí! Entro en el edificio junto con mis padres, cruzamos la elegante recepción y subimos al ascensor. Me recuesto contra el frío metal y miro hacia el techo, mis padres hablan acerca de tío Chris y cómo el edificio es totalmente su estilo, jamás entenderé los chistes sobre tío Chris y sus gustos. Veo el número que indica los pisos que vamos subiendo, faltan unos diez pisos, nueve pisos, ocho pisos para llegar al pent-house. Debo de ser fuerte, intentar tranquilizarme, no es la gran cosa, solo tener que hablar con Holly y ver a los ojos a Raymond ¡No hay nada de difícil en eso! Mierda… que el ascensor se caiga.   - Charles ya debe de estar aquí Dice mamá.   - Rebecca y su hijo también Añade papá, mamá se encoge de hombros ¡Mierda! ¡No estoy preparada para esto! ¡No lo estoy!   - Supongo – contesta mamá, luego suelta una risita – Rebecca necesita medio día para arreglarse y Charles es un obsesivo, debe de haber venido hace horas para hacerle los últimos retoques al pastel, los últimos retoques de los últimos retoques de los últimos retoques – mis padres ríen – Ay… así que no me sorprendería que él haya venido sin su familia   - Charles vive para hacer pasteles y hace pasteles para vivir   - Yo soy la perfecta combinación Mis padres se sonríen.   - Tú eres perfecta   - En el ascensor no – me quejo - ¿Por un día, no pueden evitar ser así de cursis y cariñosos el uno con el otro? – mis padres me miran con extrañeza – Lo siento… El ascensor se detiene y las puertas se abren. Ante mí aparece el elegante recibidor del pent-house, perfectamente decorado con telas rosadas y adornos plateados ¡Cálmate Jelly Cookie Kennedy! Ya estuvo bueno de resoplidos y suspiros, iré a la enorme terraza con piscina, miraré a Jasper a la cara y pasaré una linda velada cuando Sam llegue y podamos cumplir la promesa de darle un buen recuerdo al cuál aferrarse.   - ¡Susy! Tía Tabatha abraza a mi madre.   - ¡Holi!   - ¡Por Ponilandia! – exclama mi tía, posando sus manos sobre mis hombros con cierta brusquedad – Hace mucho que no te veía Jelly ¡Estás enorme!   - ¿Y Chris? Pregunta papá.   - En el bar con Jordan y Charles – indica tía Tabatha – Ve con ellos, ya te llevan una ronda de ventaja   - Adiós chicas Papá se aleja corriendo de nosotras, ruedo los ojos.   - Jelly, tus primos están en la terraza, Jin baja en seguida, está en su habitación y creo que Raymond ya llegó   - Eh… sí   - Susy, te tengo que contar… Tía Tabatha toma a mamá del brazo y se alejan.   - Sí, yo también lo escuché   - ¡Sí! ¡Qué horror!   - Por Ponilandia, es que no debió   - Lo mismo le dije a Lucy, pero ya ves, es terca y ahora tiene una muñeca enyesada   - Es la menopausia, la hace hacer locuras   - ¡¿Menopausia a nuestra edad?!   - Adiós mamá… - susurro – Ay… mierda… Veo a todos lados, el pent-house está repleto de gente que no conozco, deben de ser los amigos de Jin, de la universidad ¿Qué hace una mocosa de catorce años rodeada de novatos universitarios? Cierro los puños ¡Debo dejar de pensar tan negativamente! Estoy aquí para cumplir con Sam y no para sentirme intimidada por los compañeros de Jin… aunque no negaré que es un poco intimidante. Camino hacia el gran salón del pent-house, la música está a todo volumen, decenas de personas están bailando, otro montón está en la terraza y otros tantos en el bar, mi padre y sus amigos están ahí riendo a carcajadas. Sigo caminando, los meseros me ofrecen canapés y bebidas, tomo una cuchara con lo que parece ser paté y caviar, como ya dije, mis tíos no escatiman en gastos cuando se trata de su hija. Miro a todos lados, mi prima y Jasper deben de estar en la terraza, es más cómodo que en el salón con toda la música. Me abro paso entre el gentío, diviso el enorme pastel rosa de ocho pisos que mi mamá y tío Charles prepararon para esta noche, tiene cientos de diamantes que espero que sean de fantasía. Llego hasta las puertas francesas que dan hacia la terraza, todo está perfectamente decorado con esas telas rosadas y adornos plateados, parece la mega casa de la Barbie en Nueva York… si es que existe tal juguete.   - ¡Jelly! Alzo la mirada.   - ¡Jade! Mi prima corre hacia mí.   - ¡Al fin llegas! – me regaña – Estuve esperando por una hora, creí que te habías arrepentido   - No… - contesto en un susurro – Obvio no   - Bien – mi prima se endereza, asumiendo su pose altiva a la que estoy tan acostumbrada – Vamos, la mesa VIP no tan VIP está por aquí…   - Espera – detengo a mi prima - ¿Quién más está aquí?   - Por el momento Jasper está sentado conmigo – contesta, guiándome hacia la mesa – Raymond está aquí, según dice Jasper, desde que los decoradores llegaron – me mira – Pero el desgraciado no se ha acercado ni para decirnos que nos larguemos   - Oh…   - Esto va a ser difícil Jelly   - Ya lo suponía…   - Según Jasper, pronto llegará Holly y supongo que Sam también estará por venir – nos detenemos - ¿Cómo hacemos para que la “Reyna de las Barbie” se quiera sentar con nosotros a convivir el suficiente tiempo como para hacer prometer a Sam de no atentar con su vida?   - Tendremos que planearlo en la marcha   - Aish… - retomamos la marcha – Esto va a ser difícil…   - Sí, ya lo dijiste… Llegamos a la mesa. Un castaño chico está sentado mirando a la nada, con los audífonos puestos y el teléfono en las manos, mandando mensajes… no necesito ser un genio para saber a quién le está mensajeando. Jade se sienta y me señala la silla a su lado, el chico ni siquiera alza la mirada, solo teclea algo en su teléfono. Miro a mi prima, esta mira a su primo, suelto un suspiro ¡Sí que va a ser difícil! Esto va a acabar mal, lo sé, no lo vamos a lograr ¡Estamos hablando de las mismas cuatro personas con las que no hablamos desde hace años! ¡No lo vamos a lograr! Cuando llegue Holly, lo más seguro es que se lleve a Jasper lejos de nosotras ¡No vamos a lograr que se queden con nosotras! ¡Holly me odia! ¡Ya voy ocho capítulos repitiéndolo! ¡Y odia a Jade por ser mi prima! Lograr que Jin deje a sus amigos y traiga a su novio aquí va a ser incluso más difícil ¡Odia a Jade! Y Raymond lleva años aparentando que no existimos o que somos muy insignificantes para él ¡No nos harán caso! A lo mucho nos mandarán a la mierda y todo se arruinará, no lograremos que Sam esté bien de nuevo y lo siguiente que sabremos de él es que se fue para nunca más volver ¡Porque se habrá ahorcado o tomado todas las pastillas de su madre! ¡Y no quiero que eso suceda! No quiero tener eso en mi consciencia ¡Pero el universo sabe que estamos haciendo todo lo que podemos para cumplirle su última voluntad a ese extraño y sombrío chico! ¡Mierda! Tenemos que lograrlo…   - Dile algo… Me susurra Jade.   - ¿Qué? – la miro con sorpresa - ¿Yo por qué?   - Tú acabas de llegar, tú debes de saludar   - ¿Qué ley dice eso?   - La ley de “Jade te lo ordena” Mi prima me mira con severidad, mierda…   - Esta bien… - acepto a regañadientes – Mierda… - miro a Jasper, este mira su teléfono y no creo que haya notado mi presencia – Eh… - estiro mi mano y toco su hombro, éste pega un salto al instante – Hola…   - Jelly… - Jasper se quita los audífonos – Hola… - hago una mueca y me alejo un par de centímetros - ¿Cuándo llegaste?   - Justo ahora… Contesto, el chico solo asiente con la cabeza.   - Genial… - mira a Jade – Eh… Holly dice que ya está por llegar – miro el mantel rosado con lentejuelas plateadas, sabía que era a Holly con quien hablaba - ¿No les importa compartir mesa?   - Por mí no hay ningún problema Contesta Jade.   - ¿Jelly…? Los ojos cafés de Jasper me miran fijamente.   - No tengo ningún problema ¡Obvio que tengo un problema con eso! Si por mí fuera, Holly la Fea pasaría la noche entera parada o sentada en el piso con Jasper hablando sobre tarjetas de “Yu Gi Oh”, porque no pienso dejar esta exagerada mesa rosa. Pero no lo haré, porque lo prometí, yo lo prometí y estoy dispuesta a cumplirlo o intentarlo con todas mis fuerzas, así que me tragaré el orgullo y la vergüenza e intentaré convivir con Holly.   - Genial, le avisaré que estoy con ustedes   - Ummm… sí… - Jade asiente con los ojos abiertos al máximo y una extraña sonrisa casi burlona – Mejor avísale…   - Listo El chico guarda su teléfono.   - Genial… Digo en un susurro.   - Bueno… - Jade toma una bocanada de aire – Que milagro que viniste…   - ¿Ah…? – Jasper frunce el entrecejo - ¿No fueron ustedes las que pidieron que viniéramos?   - Sí, lo hicimos – contesta Jade – El milagro está en que nos hayan hecho caso   - Bueno… - Jasper sonríe de lado – La verdad, yo no iba a venir   - Oh… Es lo único que se me ocurre decir.   - No quería, es Jinnifer y hace años que no hablamos con ella y creo que dejó muy en claro que no quería volver a vernos a ninguno cuando no nos invitó a su cumpleaños por segundo año consecutivo   - Eso fue después de la pelea con Jade Recuerdo.   - Sí – Jasper me mira – Y que yo recuerde, Holly y yo nos pusimos del lado de Jin y nunca nos volvió a hablar   - Bueno – Jade se cruza de brazos – El punto es que estás aquí, no interesa si fue en contra de tu voluntad   - Lo fue – Jasper suelta una risita – Mamá me obligó, dijo que ustedes querían reunir a los “Súper Mejores Amigos” porque Samuel está pasando un mal rato después de meses de tener a tía Lila en Ponilandia   - Bueno… Susurro, es más que obvio que ninguno querría volverse a ver, no después de todas las disputas tontas de niños.   - ¿Entonces…? – miro a Jasper - ¿Cómo está Samuel?   - Mal – contesta Jade con la mirada gacha – Muy mal la verdad   - Me imagino, debe de ser difícil para él – asiento a sus palabras – Yo no podría lidiar con ello   - Sí podrías – suelto, él se me queda viendo – Tienes a Holly para apoyarte, Sam no tiene a nadie   - Tienes razón…   - Sí… supongo… Nos miramos fijamente. Hay tantas cosas que quisiera decirle, “Perdóname” sería la primera. Sé que lo que hice no fue tan malo, tenía ocho años, pero para él fue malo, las consecuencias las tuvo que vivir y las sigue viviendo, he visto de lejos cómo algunas personas se burlan de él, después de tantos años hay personas que aún se ríen de él por algo que hizo a los diez. Quisiera decirle tantas cosas, muchas, y solo tengo esta noche para armarme de valor, solo tengo estos momentos en los que me veo obligada a estar a su lado, debería de aprovecharlo, debería de hacerlo, debo de ser valiente y hablar de lo sucedido de una vez por todas, debo de hacerlo… debo de hacerlo… debo de… su teléfono suena.    - ¡Oh! – sonríe – Es Holly, ya están subiendo   - Genial… Miro de reojo a mi prima.   - Supongo que ella tampoco quería venir… Jade se cruza de brazos y mira a su primo con una ceja alzada.   - Pues… - Jasper me mira, aparto la mirada al instante – La convencí de venir, siempre hago todo con ella y no quería estar solo   - Oh… muchas gracias – espeto – Es tan lindo escuchar eso – ruedo los ojos – Como si Jade y yo no contásemos   - No quise decir eso… - nos volvemos a mirar – No fue eso lo que dije   - Bueno… - hago una mueca – Al menos ya estarás “Acompañado”   - Lo siento… - Jasper nos mira a ambas, su expresión ahora es de seriedad – Pero no hemos hablado en años, no somos buena compañía el uno para el otro   - Eso lo decidieron ustedes   - No, eso lo decidiste tú, Jelly Me quedo callada, no tengo un argumento para atacar al suyo ¡Tiene razón! La única culpable de que nuestra amistad se haya ido al carajo, soy yo, Sam ya lo dijo ¡Lo dejó muy claro! Mierda… tranquilízate Jalea con patas, relájate.   - Oh… ya llegó Escucho decir a mi prima, alzo la mirada. Sí, ahí está, con su cabello anaranjado en dos coletas llenas de adornos, sus enormes gafas y un overol de mezclilla… sí… es Holly en todo su esplendor.   - ¡Jasper! Grita, corriendo hacia su amigo.   - ¡Holly Molly! La pelirroja llega hasta nuestra mesa y envuelve a Jasper en un fuerte abrazo.   - Te voy a asesinar – ríe de forma estridente – Tuve que detener mi maratón de “Kimetsu no yaiba”   - Pero quedamos en verlo mañana   - Pero yo quería verlo hoy   - Esto va a la lista de animes que debemos de terminar de ver antes de la convención   - ¡Sí! – Holly zarandea a Jasper, este ríe, Jade y yo nos miramos de reojo – Pero no podremos si me haces venir a tontas fiestas de personas tontas con personas tontas   - Holly… Jasper detiene las risas.   - Hola a ti también, Holly Jade se cruza de brazos.   - Oh… no las vi – ambas chicas se miran, luego la mirada de Holly cae sobre mí ¡Mierda! – Jelly…   - Holly…  Su mirada es de enojo, siempre me mira con enojo.   - Bueno… - Jasper rompe el silencio – Ya estamos todos aquí…   - Falta Sam Le recuerda Jade.   - Cierto…   - Siempre olvidamos que existe – ríe Holly, Jasper le sigue – Es que… ¿Cómo decimos? Parece un yokai… - Jasper ríe a carcajadas - ¡Es que parece uno!   - Ya basta… Oigo susurrar a mi prima.   - Y él estaba ahí – ríe Holly – Parado, casi me orino encima   - Chicos – llamo la atención de los ruidosos amigos, ambos me miran – Bueno… eh… - miro a Jade – Ya solo falta Sam   - Sí, espero que no demore – Holly me mira – Porque cuanto más rápido terminemos con esto, más rápido podré volver a casa   - Sí, hay que dormir temprano para ir a la convención Añade Jasper.   - ¿Pijamada en mi casa? Pregunta Holly sonriente, ruedo los ojos.   - Déjame avisarle a mi mamá   - Hazlo, sabes que siempre dice que sí   - Sí Ambos se sonríen.   - Bueno, hay que esperar a Sam Repito.   - Y lograr que Jin y Raymond nos hagan caso y se sienten con nosotros   - ¿Para qué? – Holly mira a Jade con confusión - ¿A caso los necesitamos para animar a “Sam el Fantasma”?   - Sí, los necesitamos y no le digas así Jade fulmina con la mirada a Holly.   - ¿Por qué? – pregunta la pelirroja - ¿Qué planean? – mira con seriedad a mi prima – Ustedes dos son maquiavélicas y si es alguno de sus estúpidos planes…   - No es eso – contesto – Es…   - ¡Damas y Caballeros! – una voz retumba en todos lados - ¡Démosle la bienvenida a la reina de la fiesta! – me encojo en mi asiento, esto es inútil - ¡Jinnifer!
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD