Capítulo 13
— ¿Realmente crees que la secretaria HwaSa lo hizo? —EunJae estaba sentada a su lado. Ambos veían a los niños que jugaban en aquel parque como si nada más importara. JungHee seguía con su labio roto.
— Te lo puedo asegurar—suspiró— ¿Sabes? Estoy a punto de ir donde esos dos tórtolos y advertirles de lo que les espera—señaló una pareja que compartía besos sobre el césped a cada minuto.
EunJae los miró recordando cuando muchas veces los gemelos Jeon la trataron igual, ¿Por qué no terminaba de alejarse de ellos sí tanto daño le hacían?
"No tengo la culpa de nada, no voy a huir"
Sí, por eso era.
— No van a creerte—comentó—Ahora mismos son ciegos y sordos a lo que digan los demás. Perderás tu tiempo.
— Todos somos así de idiotas cuando nos enamoramos.
EunJae no sabía si debía decirlo o no porque tocar temas del pasado no ayudarían de mucho, pero...
— Todos somos idiotas.
— ¿Así de idiota te sientes por mi hermano? —volteó lentamente a verla. EunJae ahora veía aquella empalagosa pareja de escolares.
— Desde hace cinco años no me siento así—confesó— ¿Qué me dices tú? ¿Tu idiotez se acabó con tu esposa? Todos en el hotel dicen que se divorciarán porque fuiste infiel.
— ¿Y creíste ese rumor?
EunJae ya ni sabía que creer.
— ¿Vas a decirme que no has estado con ninguna mujer además de tu esposa? —miró sus ojos. JungHee por supuesto, no mintió.
— Nos divorciaremos porque ya no sentimos lo mismo y no, la última vez que estuve con una mujer fue una semana antes de que llegaras al hotel Euphoria—levantó una de sus cejas—Yeri y yo nos divorciaremos pasado mañana porque ya no estamos idiotizados como estos mocosos—señaló—Jamás le fui infiel.
EunJae se cruzó de brazos respirando profundo.
— Gracias por hacer que me despidieran.
— Lo siento.
— No lo hagas, estaba buscando algo para renunciar.
JungHee frunció el ceño.
— ¿Es por nosotros?
— La mayor parte, sí, pero también por mí, verlos es repetir una y otra vez el pasado—suspiró encogiéndose de hombros—Sólo no quería renunciar porque no quería huir.
— Lo siento—JungHee bajó la mirada—En estos cinco años pudiste enamorarte de otro chico, continuar tu vida y seguir adelante pero no lo hiciste por el daño que he causado.
— ¿Qué te hace pensar que JungKook no tiene parte de la culpa? —ahora EunJae frunció el ceño.
— ¿No vas a defenderlo?
— ¿Por qué defendería a alguien que...? —la chica negó con la cabeza—Olvídalo, no voy a discutir, siempre que intentas hablarme terminamos discutiendo.
JungHee guardó silencio, él tampoco iba a discutir. Miró a EunJae cuando ésta se encontraba distraída, su cabello iba recogido en una coleta, pero con la suave brisa algunos débiles mechones se habían escapado, aun así, lucía hermosa para el chico, volteó a ver a la pareja cuando ella casi se percató de su mirada.
Hace cinco años atrás
— No puedo creer que estés haciéndole esto.
— Puedes ir y decirle—el pelinegro se encogió de hombros—Pero no negaré que EunJae me gusta y que estoy enamorado de ella.
— ¿Crees que ella te aceptará cuando sepa lo que hiciste? —fue algo irónico—Te aprovechaste de ella, JungHee, ¡Te acostaste con ella fingiendo ser yo!
El chico que estaba en aquel sofá respiró profundo rodeando los ojos. JungKook le había tendido una trama y había descubierto lo que había hecho con EunJae, sí, se sentía mal y sí, sabía que era un mentiroso además de un miserable por haberle quitado la virginidad a aquella chica, pero...por desgracia, sólo de ese modo EunJae podría aprender a quererlo.
Y su modo era el menos indicado.
— Ella lo disfrutó, ¿Estás celoso de que lo nuestro avance más rápido que lo tuyo? —se levantó retándolo.
JungKook bufó cruzándose de brazos.
— No seas idiota, si tanto querías que se enamorara de ti pudiste decirle de otra manera.
— No respondiste a mi pregunta—dio un paso hacia él.
— Voy a disfrutar cuando EunJae te odie por lo que hiciste.
Pero claramente eso nunca pasó porque JungKook no confesó nada.
Presente
— j***r, responde—chasqueó la lengua llamando de nuevo. El celular volvió a darle la misma respuesta—Mierda, hyung, ¿Dónde estás metido?
— ¿Todo está bien? —HwaSa se había acercado a él en el pasillo.
— No he podido comunicarme con JungHee desde ayer—escribió un mensaje enviándolo—Creí que lo vería en el hotel esta mañana, necesito hablar con él.
— ¿Tu padre no te ha contado?
JungKook guardó su celular en el bolsillo para luego mirarla.
— ¿Sobre qué?
— Debería esperar a que te lo diga él, pero...—miró alrededor y luego al pelinegro—JungHee vino esta mañana cuando tu padre lo llamó, vi a tu hermano salir, pero me pareció ver que tenía su labio roto.
— ¿Qué? —rodeó los ojos negando con la cabeza—De seguro volvió a provocarlo.
— No sé nada más pero quizás podrías intentar hablar con él.
— ¿Está en su oficina?
— Como siempre.
— Iré a verlo, gracias HwaSa.
▪︎▪︎▪︎
JungKook entró a la oficina de su padre cuando éste le concedió el permiso, le hizo una señal de que esperara un poco ya que se encontraba hablando por teléfono. Aprovechó ese momento para tomar asiento en el sofá sacando su celular, JungHee seguía sin responderle, eso le inquietaba más. Realmente necesitaba hablar con él.
Unos minutos después, el señor Jeon tuvo toda la atención en su hijo.
— Iba a llamarte cuando acabara la llamada—comentó inclinándose hacia atrás en su silla. A JungKook le intimidaba de sobremanera ese hombre, el respeto que alguna vez le tuvo de niño sólo se había transformado en miedo.
Por eso intentaba cumplir lo que pedía, JungKook había hecho muchas cosas que odiaba sólo por complacer a su padre y la vida que ahora tenía no le gustaba en lo absoluto.
Él no era la persona que quería ser, sólo era un títere de aquel hombre.
— Venía a preguntarte si sabes algo de JungHee—y ante eso, su expresión se tornó seria—Necesitaba hablar con él...
— Después de tanto pensarlo he decidido que este hotel será tuyo, hijo—indicó tomándolo desprevenido. JungKook quedó en shock abriendo sus ojos como platos, ¿Había escuchado bien? —Creo que serás perfecto para convertirte en el CEO una vez que me retire.
Pero esa sorpresa duró poco en JungKook.
— ¿JungHee hizo algo? —esa era su conclusión. Para que su padre le dijera eso de la nada, JungHee debió hacer algo muy malo, ahora entendía porque HwaSa había visto su labio roto esa mañana. Tragó con dificultad al pensar en el hombre golpeando a su hermano, no sería la primera vez, pero...esas escenas de su infancia le causaban cierto...trauma, JungKook siempre se esforzó por no hacer molestar a su padre, le aterraba ser golpeado y por eso al equivocarse, le echaba la culpa a su gemelo, por supuesto, ahora de adulto se arrepentía de todo, pero hablar con JungHee era muy difícil.
— No pareces feliz.
— Estoy...sorprendido—admitió—Es...
— ¿Todo está bien entre Irene y tú? —aquella pregunta le tomó también por sorpresa. ¿Por qué su padre le preguntaba sobre su matrimonio? —Una vez que seas el CEO debes asegurarte de tener un heredero, ¿No crees que ya es hora de tener un bebé?
— Padre, yo...
— Te daré una pequeña condición, JungKook—unió sus manos—Cuando Irene quede en estado, podrás tener el cargo del hotel.
"¿Qué?"
El chico sintió sus manos sudar.
— Pero yo no...
— Y cuando me cuentes porque fuiste tan cobarde y poco hombre al dejar que tu hermano se acostara con la chica que supuestamente amabas entonces quizás estarías más cerca de este ascenso—JungKook iba a desmayarse. ¿Acaso su padre...sabía lo de...?
— Yo no...yo no...sé de qué estás hablan...—se calló cuando éste se levantó caminando en su dirección. JungKook se removió tensándose por completo cuando su padre masajeó sus hombros con algo de fuerza.
— Empezamos mal, hijo. Tu hermano también me mintió y no le fue muy bien que digamos.