Punto de vista de Elena. Los días se han arrastrado como una losa pesada. Me he sumergido en los planos y en las revisiones de proyectos para no pensar, y todo mi tiempo libre lo he dedicado a Thiago y a mis amigas. He dormido fatal; las sombras bajo mis ojos ya eran un rastro oscuro de mi insomnio. Cuando llegué a mi oficina para empezar la jornada, encontré un nuevo arreglo de tulipanes sobre la mesita. La tarjeta, con la caligrafía firme de Maximilian, decía: "Moriría por ti y me estoy volviendo loco sin tu luz. Haría cualquier cosa, lo que fuera, para evitarte este dolor." Apreté el papel contra mi pecho, pero al mirar hacia la otra

