—¡Me conoces tan bien! —Amelia no perdió la oportunidad de echar leña al fuego—. Quiero el volcán de chocolate y cerezas al marrasquino —concluyó mirando dulcemente a Carlos. Oliver se removió en la silla como si estuviera sobre brasas. —¿Y a ti, belleza, qué te tienta? —preguntó Martin en tono seductor a Sofía. —Le gusta la tarta de fresa. Y también le gusta su novio, quien no va a estar feliz de saber cómo gasta su hora de almuerzo —respondió Maximilian antes de que Sofía abriera la boca. —Tu turno, Elena, ¿cuál es tu postre favorito? —me preguntó Leandro con una sonrisa. Antes de que pudiera articular palabra, un trozo de tarta de chocolate fue colocado frente a mí. Max tomó un pedazo con el tenedor y lo llevó a mi boca con una determinación que no me dejó espacio para rechazarlo.

