Punto de vista de Alessia. ¡Al fin! Con el dinero que papá me transfirió puedo cerrar el trato con el médico que me blindará con este embarazo. Ya me dejé una fortuna entre el resultado manipulado y el enfermero que movió los hilos en el laboratorio al que Max me envió; él cree que tiene el control, pero no tiene idea de con quién se está metiendo. Sabía que si montaba una escena por lo del vestido, mi padre soltaría los fondos para calmar las aguas. Siempre funciona. Lo mejor es que la cifra cubre los honorarios del primer ultrasonido y aún me queda margen para una tarde de compras en el centro. Vi a mi padre salir hacia la constructora y me puse en marcha. En el

