Eva
Apenas llevamos dos meses de casados y la verdad aún no logro entablar una conversación con Harry, pero se que hoy será diferente, lo se aunque en toda la noche no pude dormir con la propuesta de Emma, se que es algo nuevo para mí, lo cual me llena de ilusión.
—Buenos días —digo al verlo llegar al comedor, pero él no me regala ni siquiera una mirada solo se sienta toma su café y tira la rosa a un lado para tomar su periódico.
En verdad todos los días me esmeró en preparar todo que él nunca nota, es más casi no hablamos, bueno en realidad, él no habla porque yo si, siempre me siento a su lado y tomo mis alimentos, quiero hacer mi vida llevadera y no un infierno, y aunque me propuse de nuevo a enamorarlo, creo que no me va ser posible
—Hoy no me esperes y mañana tampoco así que puedes hacer lo que quieras, claro está, no quiero que vayas con es viejo decrépito de Jack, y espero está vez lo entiendas, porque créeme, tu padre es quien la pasara más mal —dice tomando su portafolio para salir, dejándome completamente callada, se que mi padre sigue detrás de recuperar todo, pero por la visto no me toma en cuenta
Tan solo tomó sus cosas y salió azotando la puerta como de costumbre, tan pronto sale Harry lo primero que hago es ir rápido y darme un baño y ponerme algo para mí cita con Emma, al cabo de media hora ya estoy lista, así que tomo mi celular y salgo con rumbo hacia el club, la verdad llegué bastante rápido no había tráfico ni nada parecido hoy también decidí conducir yo sola y dejar a un lado el chófer.
A veces creo que él le da información de todo lo que hago a Harry, y la verdad no me gusta estar tan vigilada.
Al llegar lo primero que hago es marcarle a Emma quien al recibir la llamada sale de inmediato a recibirme.
—¡Eva! Ven y entra. —Me hace un ademán con la mano y por supuesto que voy, ya en la puerta puedo ver al hombre que anoche no me dejó ingresar pero está vez tiene una sonrisa y una cara amable ya que hasta los buenos días me dio.
—Y bien, ¿Cómo me vas ayudar a conquistar a mi esposo? —digo viendo el lugar que luce muy diferente que anoche, ahora puedo ver bastantes mesas y en medio de todo una tarima con un tubo en el centro, prefiero no preguntar de lo que se hace en el lugar, que me imagino que será.
—Ven no te distraigas niña, hay poco tiempo y mucho que hacer —dice y yo corro tras de ella como si de mi mamá se tratara—. Lo primero que haremos es soltarte ese cabello y quitarse esas gafas ya que tapan todo tu rostro y segundo quiero que te desvistas —dice y yo me quedo atónita, bueno lo del cabello y las gafas lo acepto pero desnudarme y delante de ella, no nunca, ni que fuéramos las mejores amigas.
—Emma y es necesario desnudarme, mira que hay más chicas —respondo con titubeos, aunque ya es de día hay bastante movimiento, hay chicas haciendo la limpieza y también hay otras enredándose en el tubo que está en la tarima, y una que otra sentada.
—Sí, es necesario, ¿quieres acostarte con tu esposo, si o no? —Yo asiento y empiezo a hacer lo que ella me indica, primero suelto mi larga cabellera dejándola caer hasta mi cintura, después retiró mis gafas y aunque veo todavía me incómoda la luz, y por último me despojo de toda mi ropa quedando solo en ropa interior, la verdad nunca me había atrevido a tanto y más habiendo tantas mujeres en el lugar de estos.
En especial viendo a Emma inspeccionar mi cuerpo como si de un conejillo de indias se tratara.
—Eva, te confieso que eres realmente hermosa, no entiendo cómo es posible que tú esposo no te haya tocado ni una sola vez. —dice mientras yo tomo en mis manos la camiseta que me quite para tapar mi pecho ya que llegó un hombre quien no me quita la mirada de encima.
—¿Y está es la nueva?, Porque quiero ser yo quien primero la pruebe —pregunta señalándome y yo sintiéndome muerta del miedo.
—Sí, es la nueva, pero no es para ti. así que vete, ella es solo mía y de nadie más, aquí nadie más que yo tiene el derecho sobre ella, así que tú te puedes ir por donde viniste ya que no tienes nada que hacer aquí. —Miro confusa la escena.
—Esta bien jefa, solo decía nada más —responde y se marcha dejándome un alivio al irse, pues ya me sentía intimidada, a los pocos segundos veo que Emma se retira pero vuelve de inmediato con algo en sus manos.
—Quítate eso y ponte esto y vamos a que empieces a ensayar —dice, abro mis ojos como platos, en verdad está loca si piensa que me voy a poner eso
Me entrega lo que parece ser unos brasieres y unas bragas, solo que están adornadas con lentejuelas, por más que lo miro y lo miro no entiendo como se supone que me voy a meter en esto tan pequeño.
Además de que quiere que ensaye, en verdad la cabeza ya me está dando demasiada vueltas,
—¡Dale niña! No tenemos todo el día, hay mucho más que hacer. —asiento.
Le pido que me indique a donde queda el baño pues no voy a quitar la pocas prendas que me quedan aquí en medio de todos, ella solo negó y dejó salir una sonrisa, para después indicarme hacia dónde ir.
Así que me dirijo hacia al baño y retiro mi ropa interior para después ponerme lo que me pasó Emma, la verdad nunca me había puesto algo tan atrevido pues siempre he sido muy conservadora.
—¡Eva! —Escucho cómo Emma grita mi nombre, ¡por Dios me quedé una eternidad!
Salgo del baño corriendo y sin darme cuenta tropiezo con alguien cayendo fuertemente al piso.
—¡Lo siento!. —Levanto mi mirada, al escuchar una voz carrasposa y es un hombre quien me brinda la mano, en verdad es guapísimo, es blanco como la leche pero sus ojos azules hacen que resalten sobretodo, además de que tiene un cuerpo bien dotado, estiró mi mano ya que no me puedo quedar ahí mirándolo como una boba, pero al darle mi mano siento una fuerte corriente recorrer todo mi cuerpo, hasta creo que moje mis bragas.
—Me llamo Leo y tú. Es la primera vez que te veo por acá. —Salgo de mis pensamientos, al escuchar de nuevo la voz de aquel hombre que creo que se dio cuenta de que lo miraba de más, ya que dejó salir una sonrisa coqueta.
—Ella es Eva la nueva bailarina del club —dice Emma llegando, la miró fijamente.
Muchas preguntas rondan mi cabeza, ¿cómo que bailarina y desde cuándo?, si apenas camino, es como si tuviera dos pies izquierdos, además yo en un club de hombres, claramente no.
—Es un gusto conocerte Eva, déjame decirte que voy a empezar a venir todas las noches solo por ti —dice y yo siento que ya me morí y volví a resucitar, pues este hombre aparte de guapo es un creído
—Ya déjala Leo, además es muy temprano para que estés aquí, ven más tarde y con gusto te atiendo. —Camino detrás de Emma, mientras mi mirada sigue puesta en la de Leo quien tampoco quita su mirada de encima.
Debo admitir que se siente extraño ver que otro hombre que no sea tu esposo, adicional que te mire y más de esa forma en que me ve Leo.
—Listo ahora ven, te voy a enseñar a conquistar a tu esposo solo que vas a venir aquí todas las noches y vas a bailar aquí. Mira él se sienta todas las noches ahí en esa mesa y estoy segura que si te ve así se va querer lanzar encima de ti y hacerte tuya.
—Emma, no entiendo cómo lo voy hacer —hablo.
—Para eso tienes que moverte muy bien, además de dejar la pena, mira Eva te voy a enseñar todo para que puedas conquistarlo no solo a él sino también a más hombres así como a Leo, pero lo más importante es que tú aprendas a valorarte y quererte como mujer, eres muy hermosa y no es posible que andes mendigando amor. —La escuchó atentamente.
Trato de procesar y seguir y hacer todo lo que me dicen, pero eso de bailar sobre un tubo o mejor dicho pole dance es bastante complicado y al mismo tiempo es un arte la verdad, tenía otra versión de esto.
Sin embargo, no estoy aquí por causalidad, sería capaz de hacer todo por mi esposo, cambiar y ser lo que él desea, lo que él quiere ver en su cama y en su casa ¿qué malo puede ser eso? aprovecharé la oportunidad, todo con tal de demostrarle a Harry y a mí misma que esto es lo que en verdad quiero, que él es lo que en verdad quiero.
Dure prácticamente toda la tarde ensayando y la verdad me duele todo mi cuerpo, Emma me dijo que en quince días va hacer mi debut como bailarina del Club y aunque por una lado estoy muerta de los nervios por otro lado espero ansiosa ese día, y lo mejor es que nadie me va a reconocer ya que le pedí de favor a Emma llevar un antifaz lo cual ella acepto, me tocó casarme con Harry, pero eso no será malo porque le mostraré que soy todo lo que busca.