Capitulo 1
Lilith miraba por la ventana el cielo sombrío que advertía de una gran tormenta.
Soltó un suspiro por el sentimiento ominoso que sentía crecer en su pecho. Movió su mirada y vio como los empleados de la mansión se movían rápidamente para prepararse para esta tormenta que se aproximaba.
Mientras estaba perdida en sus pensamientos sintió como tocaban la puerta.
-Entra-
Con su permiso una mujer de 20 años de cabello castaño corto entro con una suave sonrisa en su rostro.
-Joven señorita, el carruaje ya está preparado ¿Está segura de partir ahora? ¿No cree que es mejor esperar?-la mujer movió su mirada al cielo gris.
Lilith negó con la cabeza-Partiremos inmediatamente-salió de su dormitorio y bajo las escaleras-¿Dónde están mis padres?-
-Su padre está en el palacio Imperial por asuntos importantes y su madre está esperándola en la entrada con su hermano menor-
-Entiendo. Es lamentable que no pueda despedirme de mi padre-
-No se preocupe joven señorita. Podrá enviar cartas y volver cuando sean sus vacaciones, incluso puede volver los fines de semana-
-Lo sé-
Con esas palabras llego a la entrada principal donde estaba una hermosa mujer de cabello rojo y un niño de 8 años con cabello n***o.
-Madre no necesitabas despedirme. Deberías entrar, está empezando a bajar la temperatura-
La mujer soltó una suave risa mientras abrazaba a Lilith-¿Cómo no puedo despedir a mi pequeña hija? Realmente me entristece no poder verte por un largo tiempo-su rostro mostro una expresión de tristeza y desgane a soltar a su hija.
-Madre no te preocupes, siempre enviare cartas para contarte los acontecimientos de mi alrededor. Además, podre volver para las vacaciones y si tengo tiempo, los fines de semana-
-Aun no te has ido, pero ya siento que te extraño-su madre la soltó lentamente y extendió su mano para acomodar un mechón de cabello que se soltó por el viento que corría.
Lilith sonrió brillantemente-Yo también me siento renuente a separarme de mi familia-acaricio la cabeza de su hermano menor que se había aferrado a su cintura-Belmont, debes cuidar de madre en mi ausencia. También cuando regrese traeré tus dulces favoritos-
Belmont levanto ligeramente la cabeza-¿En serio?-
-Claro que si ¿Cuándo tu hermana mayor te ha mentido?-
Belmont a escuchar sus palabras sonrió-Entonces es una promesa-extendió su dedo meñique con entusiasmo.
Lilith se rio al ver su rostro y tomo su meñique.
Intercambio algunas palabras más con su madre y se subió al carruaje que la esperaba.
Vio por la ventana y se despidió con una gran sonrisa.
Cuando las figuras de su madre y hermano desaparecieron de su vista, cerro la cortina.
-Joven señorita ¿Desea que le lea un libro o prefiere comer unos bocadillos?-la mujer con su hermoso cabello castaño corto hablo.
-Olivia prefiero descansar. Despiértame cuando lleguemos a la academia-
-Entendido-Olivia tomo su bolso y saco sus herramientas para empezar a bordar un pañuelo.
Lilith cerro lentamente los ojos.
Esta no era la primera vez que iba a la academia. Este sería su segundo año.
Ella tenía actualmente 16 años.
Aunque en realidad había vivido más que eso.
Lilith aún tenía recuerdos de su vida pasada. Los tenía intactos como si todo eso hubiera sucedido hace solo unos días.
Agradeció ese hecho a su buena memoria. Su vida anterior fue muy satisfactoria.
Vivió como quiso vivir y estuvo rodeada por gente que la apreciaba de corazón.
Murió por una acción que hizo, aun así, no sintió resentimiento o ira.
Si tuviera la oportunidad de volver justamente en ese momento, haría lo mismo. No se arrepentía de nada, estaba segura de su elección.
Solo le llegó el momento y nada podía cambiarlo. Agradeció que pudiera por lo menos tener una vida tranquila y que hubiera nacido en una familia amorosa.
Se fue sin arrepentimientos.
Sin embargo, sin esperarlo cuando cerró los ojos con una sonrisa, los volvió a abrir en un lugar desconocido.
De esa forma llego a ese mundo, su nueva identidad era de Lilith Nydia Irati Moreau.
Hija mayor de la pareja Ducal Moreau.
El cuerpo que poseyó tenía en ese momento solo 3 años.
Fue muy impactante estar en un cuerpo de 3 años y en otro mundo. Al principio creyó que era un sueño y solo se encogió de hombros.
Creyó que en cualquier momento despertaría.
No obstante, con el pasar de los días esa idea se desvaneció y acepto el hecho de que estaba en otro mundo con otra vida. En solo una semana se había dado cuenta que este mundo estaba muy atrasado tecnológicamente en comparación con su mundo anterior.
No se sintió bien darse cuenta que no había aparatos electrónicos, internet, automóviles, etc. Fue un duro golpe.
Ella en su vida anterior nació en medio del avance tecnológico, donde la comunicación era instantánea. Y ahora estaba donde ni siquiera había electricidad.
Cuando se dio cuenta de ese hecho casi se desmayaba. Incluso cuando había pasado un mes podía jurar que escuchaba a su celular vibrar en algún lugar.
Pero con el paso del tiempo se fue acostumbrando a su nuevo entorno con escasa tecnología, aunque este mundo sí que tenía algo muy interesante.
Eso era la magia, algo que en su mundo anterior no existía.
Así que movió su mente desocupada a esta nueva cosa. Necesitaba algo en que centrar su mente aburrida.
Solo cuando tenía 10 años se dio cuenta de un hecho importante. Estaba en un mundo de un juego de romance.
Se dio cuenta de ese hecho cuando vio por primera vez al príncipe heredero del Imperio, al darse cuenta de eso había soltado una risa de incredulidad.
Luego unió los cabos y se dio cuenta que la persona que poseyó también era un personaje del juego.
Solo que era una villana de la ruta del príncipe heredero.
La Lilith del juego se había enamorada perdidamente del príncipe heredero al verlo por primera vez. Le rogo a su padre que la comprometiera con el joven príncipe.
Su padre que la amaba mucho acepto. Propuso la unión y el Emperador la acepto con gusto.
De esa forma Lilith Moreau se compromete con el príncipe. Claro está que el príncipe no estaba satisfecho con el compromiso.
Le desagradaba Lilith Moreau por siempre querer estar pegado a él y por su comportamiento desenfrenado que se volvía volátil si no conseguía lo que quería. Pero, él no tenía el poder para rechazar el compromiso, el compromiso en realidad beneficiaba mayormente a la familia Imperial que estaba pendiendo de un hilo.
La familia Imperial había perdido mucho poder con el paso del tiempo. Las razones eran variadas, como: mal manejo del poder, despilfarro, nobles corruptos, aumento de impuestos, hambruna, guerra, no enviar ayuda al ocurrir un desastre natural, etc.
Ellos habían perdido la fe de su pueblo. El pueblo ya estaba cansado y en cualquier momento podría ocurrir un golpe de Estado.
La única razón por la que aún no habían llegado a ese punto de quiebre fue exactamente por el Duque Moreau.
El Duque Moreau al contrario del Emperador era amado por el pueblo. El ducado Moreau era el territorio más sobresaliente de todos.
Su seguridad era de las mejores, la calidad de vida era extraordinario, era abundante en recursos naturales, manejaba el puerto marítimo principal del Imperio.
Tal estado se debía al excelente manejo de los Duques anteriores y su padre. También era el que siempre extendía una mano al pueblo desamparado cuando ocurría un desastre.
La hambruna de hace 10 años que mato a miles fue suprimida por la familia Moreau y algunos aliados con mucho esfuerzo, la enfermedad del Nzara, fue nombrada así por que donde comenzó fue en el pueblo Nzara que desapareció.
Esa enfermedad arraso pueblos y mato a incontables personas. El Duque Moreau unió fuerzas con el templo del dios Kaeso y la academia Achillea de medicina.
Pudieron controlar y prestar asistencia a los enfermos. De esa forma evitaron más el avance de la enfermedad.
Eso y más hizo que la familia Moreau fuera apreciada y respetada. La familia Imperial se sentía amenazada por la familia Moreau.
Sin embargo, no podían hacer nada por que atacar a la familia Moreau era igual que dispararse uno mismo en el pie.
Era un movimiento estúpido que solo avivaría las llamas de la rebelión. Por eso mismo lo mejor era que los descendientes de ambas familias se unieran en matrimonio. Con Lilith como la próxima Emperatriz, traería la confianza del pueblo.
Pero como Lilith no era la heroína, no tendría un buen final en el happy ending de la heroína.
Ella siempre quería dañar a la heroína por sus celos, hizo cosas desagradables. Incluso en el final casi la asesina.
Con todos esos hechos un buen final es lo menos que le espera. Su muerte fue bajo las manos del príncipe heredero que la tortura antes de tirar su cuerpo destruido al bosque donde los lobos la devoran sin dejar rastro.
Realmente al recordar eso no sintió nada, en primer lugar, siempre creyó que nuestras propias decisiones fueron las que definieron nuestro camino.
No había nadie a quien culpar por la muerte de Lilith Moreau más que así misma, uno cosecha lo que siembra.
Por esa misma razón Lilith no sintió miedo o preocupación por saber eso, mientras ella se abstuviera de hacer esas cosas dudaba que tal final callera en ella.
Además de que, a diferencia de la Lilith del juego, ella no estaba comprometida con el príncipe heredero. Al verlo por primera vez no sintió amor ni nada.
Sería muy raro si algo así pasara. Por dios, ella había muerto a los 19 años, sería una pedófila si sintiera algo por el joven príncipe de solo 10 años.
Sus gustos no iban por ese camino. Prefería los hombres maduros, por esa misma razón le encantaba ver como los caballeros de su familia entrenaban, era un festín para sus ojos.
-Joven señorita, ya hemos llegado-Olivia hablo a su lado.
Lilith abrió los ojos, corrió la cortina y pudo ver la academia Azalea.
Como siempre era esplendida.
-Joven señorita ¿Desea ir directamente a su dormitorio o visitar a su tío?-
Lilith sonrió-Primero saludemos a mi querido tío-
-Como ordene-Olivia se dio la vuelta y por una ventanilla hablo con el cochero que asintió.
El viaje duro unos minutos. El carruaje se detuvo al llegar a la puerta principal del edificio de enseñanza que era donde estaban mayormente las oficinas del director y demás maestros.
Los guardias que la vieron bajar del carruaje la saludaron con respeto y una sonrisa.
-Saludos a todos, espero que tengan un buen día-saludo animada.
-Igualmente, lady Moreau, el director ya fue avisado de su visita y la espera en el jardín de las camelias-
-Entendido-Lilith se despidió de los guardias y camino con paso seguro.
-Joven señorita póngase el abrigo-
-Está bien-
Se puso un abrigo blanco. Al llegar al jardín de camelias pudo ver a un hombre alto y guapo en medio de las hermosas flores.
Sonrió-Tío Dean-llamo con voz animada.
El hombre se dio la vuelta con una gran sonrisa en su rostro-Lili, ven aquí-
Asintió y camino con paso tranquilo. Al acercarse pudo ver que el hombre tenía una camelia roja en sus manos.
-¿Tuviste un viaje tranquilo?-le puso la camelia en sus manos en la mano de Lilith.
-Si, afortunadamente no tuvimos ningún inconveniente-levanto su mirada al cielo tormentoso y acaricio los pétalos de la camelia.
Dean levanto también la mirada y sonrió-Parece que lloverá pronto, que suerte que no lloviera cuando viajabas-
-Si, tío ¿Qué tal si vamos a tomar un poco de te?-
Dean asintió. Tomo las camelias que había cortado y se las paso al ayudante a su lado.
Caminaron juntos.
Lilith al terminar de tomar el té con su tío fue directamente a su dormitorio. Necesitaba descansar.
Al entrar en la habitación vio que todo ya estaba organizado. Olivia sí que era hábil.
Se cambio el vestido engorroso y se puso su pijama.
No tenía la intención de saludar a nadie y solo quería descansar. Mañana le esperaba un día animado.
-Joven señorita ¿No desea cenar?-Olivia pregunto preocupada.
-No, solo quiero descansar. Dile a mi tío que esta noche no lo acompañare-
La suave cama le dio la bienvenida y cerro sus ojos con una sonrisa.
A la mañana siguiente Lilith se levantó antes de que saliera el sol.
Estaba sentada en la cama con la espalda apoyada en la cabecera de la cama, su mirada estaba dirigida a la ventana que mostraba al cielo aun oscuro.
Su mirada aburrida no se movía de la ventana. Al dormir soñó con el juego que jugo.
Al recordar eso sonrió-Ah…-suspiro-Realmente los gustos pueden cambiar ¿Eh?-
Ese juego lo jugo en su pubertad y en ese momento le encanto. Después lo olvido, cuando estaba en el hospital su prima le trajo ese juego para que se distrajera porque sabía muy bien que en algún momento le había encantado.
Lo jugo con altas expectativas, lo que se llevó a cambio fue una gran decepción. Se dio cuenta que una cosa que amabas de joven, podías llegar a odiar de adulta.
Ella había cambiado al trascurro de los años, era obvio que sus gustos también cambiarían.
La razón principal por la que se llevó una decepción fue los posibles intereses románticos.
La primera vez que jugo los amaba a todos, claro que había sus favoritos. No obstante, la segunda vez que jugo no le gusto ninguno, cada uno le pareció peor que el anterior.
Los intereses románticos eran…
-Unos malditos locos…-susurro y vio como las gotas de lluvia empezaban a caer a cantaros.
Cada uno de los intereses románticos tenía un problema que los alejaba de ser una persona normal y que definían su personalidad retorcida.
El juego que jugo era un juego +19 por los temas sensibles que podían tocar.
-¿Qué estaba pensando al jugarlo?...-
Lilith se levantó de la cama y decidió comenzar ese día de una vez por toda.
Continuara...