Liam había llegado hasta el taller.No podía quitar de su mente el contacto con Sami. Sentir entre su mano su cintura, el aliento de ella chocar contra su rostro.A pesar que fue solo un segundo sintió que quería estar toda la vida. Mira melancólico el sofá reposar en la camioneta, con ayuda de su hermano que ahora era adolescente lo bajaron. El taller estaba cerrado, ya todos se habían ido a su hogar. Se sentó aspirando un poco el aroma de ella. Nunca pensé volverla a ver, tenía tanto sentimiento encontrado que no sabía qué hacer con ellos. Sara, era una mujer básicamente perfecta. Cabellos rubios, ojos azules, un cuerpo de infarto y una persona de un corazón enorme. Habia estado con el en los momentos más difíciles su vida. pudo evitar reír al recordar cuando llevaba su pequeño hermano Lucas. A la casa de doña Marta la madre de Sami. Con el pretexto de poder verla. También le sorprendía que ella no se diera cuenta de sus intenciones y de sus sentimientos. El tenía tantos sentimientos por ella guardados. Decidio olvidar aquello y concentrarse en aunque sea ir desarmando un poco del sofá para acomodarlo. cuando tenía la ramienta es humano sin querer .Se le cayó por el borde entre el almohadón y el apoya brazo. Cuándo introdujo la mano sintió los papeles. Extrañado quitó el almohadón, un montón de cartas en sobres aparentemente fabricados a mano reposaban ahora en sus piernas. Tomo el primero y leyó "Para Liam de Sami". Le pareció raro así que lo rompió y tomo la carta.A simple vista pudo contemplar un montón de corazones. Y la carta empezaba así: " Querido líam , hoy es uno de esos días los que acepto mis sentimientos por ti. estabas en la sala que es continúa a la mía. Me encantaba cada vez que era un recreo salir a espiar te por una ventanita. O aprovecha cada excusa para ir a verte. Hoy no sería la excepción caminaría apresuradamente y te deeejaria este sobre. Deseaba ver tu cara. Verte mas de cerca, aveces te veía triste quería quitar cada uns de tus lágrimas. Yo era quien dejaba aquellos pañuelos con bonitos mensajes en tu mesita. No quiero que nunca estés triste , quiero que un dia nos miremos y estemos más que felices juntos. Quiero ser la persona qje confíes , tu amor eterno. Por eso alrovechaba cada ocasión para visitarte a ayudarte con tu hermanito. Aunque no hablqramos y solo nos saludaramos. Para mí un hola tuyo ER más que suficiente para qje el resto de mi dia fuera eternamente perfecto. No sabes el valor que le das a mia días, gracias por tu simple existencia. Posdata, te iba a dejar un chocolate pero me lo comí" Liam Tomé sorprendido aquello, así que ella era quien me dejaba aquellos carteles alegres. Cada día que me iba a sentar tenía entre mis cuadernos algún papelito. Se feliz. Sonríe. Ten un buen día. Confía. Vive. Ama. Ríe. Y muchos más, me ayudaron muchísimo. No sabía quién era esa persona, pero por el resto dd mi vida siempre le agradecí. No podía creer que ella siempre estuvo a mi lado sin darme cuenta. Esa Carta había sido hace más de 10 años éramos dos pequeños de 12 años.Ahora ambos teníamos 28 años. Pero lo que mas me llenaba de tristeza, era que por algún motivo ella jamás me entrego esa carta.Hice una mueca triste pensando en ello.Hasta que sin querer me quedé dormido con aquellas cartas sobre mi.