Capítulo XXXIV

2353 Words

La llegada a Grecia a decir verdad fue algo rápida, pero yo estuve sumamente cansada para entonces. Los ojos se me cerraban solos mientras Zadquiel nos mostraba la casa con entusiasmo sospechoso que a veces me hacía fruncir el ceño. ¿Qué podía decir de Aderyn que estaba sumamente feliz ante todo lo que veía? Fue aún peor cuando Zadquiel abrió la puerta de la habitación en la que ella dormiría y la azuzó a pasar. —Adentro hay un regalo para ti, espero que te guste —le dijo él y rápidamente con una sonrisa en los labios mi pequeña entró al lugar a la vez que Säde me miraba en forma interrogativa y yo solo podía encogerme en hombros, yo era la que menos sabía porqué Zadquiel se estaba comportando en la forma que lo estaba haciendo. Aderyn nos hizo de volver la mirada a ella pues había

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD