Capítulo 31

2606 Words

Tuvo que pellizcar su pequeño bracito para entenderlo, porque sino no había forma de que su mente comprendiera que aquello era real, que ese cantante estaba en la sala, sentado al lado de la linda mujer que cargaba con una pequeña barriguita bastante redonda, riendo por alguna cosa que le decía Ramiro. Se acercó despacito, casi sin pestañear, embobado por aquel rubio que tan bonito cantaba. —Hola — dijo Nicolás en cuanto notó la presencia del pequeño. Fausto no supo que hacer y corrió a esconderse detrás de las piernas de la señorita Lucía, esa mujer de miel y amor. —Tiene vergüenza porque, de verdad, le gusta mucho cómo cantás — explicó Lucía mientras le acariciaba con cariño el cabello tan alborotado. —Ah, mirá vos, che — exclamó Nicolás poniéndose de pie y acercándose al pequeño —. U

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD