Capítulo 28

1578 Words

Sus ojos no podían abrirse más grande porque se saldrían de las cuencas, su boca caía desmesuradamente mientras sus piecitos, desprovistos de zapatos, se acercaban a la entrada de ese castillo gigante, tan gigante que seguro era para que aquel enorme hombre pudiese morar dentro. —Vamos — le susurró la mujer que, ahora sabía, se llamaba Martina, aunque estaba confundido porque el hombre, ese gigante de nombre Ramiro, a veces le decía Lucía. Bueno, no preguntaría nada. —Mario le va a traer algo de pilcha — explicó Ramiro caminando unos pasos adelante de ellos y abriendo esas enormes puertas. —Bueno, entonces alguien va a tener que tomar una ducha calentita para ponerse la ropa nueva — explicó la mujer que estaba hecha de miel y amor. —¿Ropa nueva?— preguntó. Él jamás había tenido nada nu

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD