Ganarme tu Cariño

1074 Words
ISABEL: han sido varios días donde he encontrado una hermosa rosa roja en mi escritorio, no se quien habrá sido, al principio creí que se habrían equivocado pero me percato que la nota mencionaba mi nombre, esto sí que se siente bonito el saber que alguien está pensando en ti. Aunque a decir verdad me encantaría que ese alguien apareciera y me lo dijera de frente, o será alguien… tímido, no lo sé pero sus detalles son cada vez más bellos, a veces son chocolates o un cup cake. Esta mañana me sorprendió cuando llego y veo sobre mi escritorio un hermoso ramo de rosas rojas, las tomo de inmediato y puedo sentir su suave aroma dentro vi la pequeña nota, escrita con una caligrafía clara y concisa “Isabel, ¿Qué me has hecho? ¿Por qué me robas el aliento?” decía el contenido de esta. Siento muy bonito el saber que le gusto a alguien, hasta creo que me pongo roja en pensar en esto. –Buenos días oigo la voz seria y volteo mi mirada hacia él. –Sr. Arthur digo dejando el ramo sobre el escritorio. – ¿Y Pablo? pregunta tajante. –Se encuentra en un desayuno con unos socios respondo y veo su semblante frio sobre mí. –Bien dice serio y se marcha sin decir nada más. No sé qué le pasa a este tipo, parece que no hay diversión en él, se ve que quiere dominar a todo mundo y cuando el pasa nadie habla mucho menos gesticula ¿Quién se cree que es? Sigo adentrada en mi trabajo, envió algunos correos a varias empresas y socios de la compañía y veo que es casi hora de almuerzo, tomo mi bolso y camino hacia el elevador y cuando este abre veo a la srita. Regina frente a mí con una sonrisa gentil. –Hola linda responde amigablemente. –Srita. Williams respondo. – ¿vas a almorzar? pregunta ella. –Si señorita. –te acompaño además me acaba de escribir Pablo que sigue en su reunión dice marcando el botón para bajar a recepción. –como usted guste respondo nada más. Ella me lleva en su lujoso auto color rojo a un restaurante elegante. –hoy invito contesta ella. –no es necesario respondo. ­–claro que si linda, me caes muy bien, además así nos conoceremos más dice como si nada. El mesero amablemente nos sirve la comida y vaya que todo acá es de lujo. –y bien linda, ¿Cómo te trata Pablo? pregunta con curiosidad. –El sr. Morgan es muy gentil conmigo respondo. –Lo sé, tiene sus malos ratos pero así es él, ama su trabajo, además veo que le caíste muy bien dice. –eso creo digo tímidamente. – ¿y estas saliendo con alguien ahora? pregunta más curiosa aun. –no, con nadie respondo. – ¡vaya! No lo creo… como mujer te lo digo eres muy hermosa, no creo que no tengas novio… ¿pero… pretendientes si? –No srita Williams respondo y sus preguntas me toman por sorpresa. –que lastima linda… de lo que se pierden todos dice con una sonrisita maliciosa.            –Tranquila ya llegara uno o varios responde dando una pequeña palmada en mi mano. –sí, supongo que hay un tiempo para todo digo. –así es querida dice tomando un sorbo de su copa de vino, el resto de la comida me platico sobre sus viajes y que eran aburridos siempre en relación a trabajo, me cayó muy bien ella, se ve muy amigable además de hermosa. Agradecí su compañía y la comida y me llevo a la empresa de nuevo, pero ella se retiró recibió una llamada y dijo que vendría a ver mi jefe otro día, siempre por negocios. Camino hacia la entrada, casi llegando a recepción y veo a mi jefe que me estaba observando desde quizás hacía tiempo. –Isabel dice con ese ceño fruncido. –Sr. Pablo ¿necesita algo? digo apenada. –No, ¿Qué hacía con la srita. Regina? dice cruzándose de brazos y enarcando una ceja. –ella vino a buscarlo, pero luego se ofreció a invitarme a almorzar digo bajando mi mirada. –está bien, es un juego dice y veo esa sonrisa perfecta en su rostro. –no le molesta digo ingenuamente. –en lo absoluto, sabe Regina es una gran persona, me alegra saber que le ha caído muy bien contesta y ambos caminamos hacia el elevador para subir a la oficina de nuevo. PABLO: Salí a despedir a Arthur y me quede viendo por unos instantes hacia afuera y veo el auto rojo de Regina y de pronto veo bajar a Isabel de allí, camina y no se percata que yo estaría en la enorme entrada de la empresa, la cuestiono haciéndome el enojado y veo como se pone nerviosa y se sonroja, amo eso en ella, la hace verse más hermosa. Al entrar a mi oficina tomo mi celular y la llamo. –Hola bebé responde. –Regina ¿Qué hacías con Isabel? pregunto curioso. –Bueno, solo salimos a comer además tenía que conocerla mejor y ahora comprendo porque estas así por ella dice. – ¿a qué te refieres? digo un tanto molesto. –Isabel no es como las otras cariño, ella es tan… como explicarlo… tan buena... tan pura, te conozco Pablo derrocharías tu dinero por una mujer así pero no lo has hecho dice con ironía. –Isabel es diferente respondo. –Lo se bebé, me gane su confianza y te ayudare a conquistarla, de mujer a mujer nos entendemos responde. –vaya que al fin hacemos algo bueno digo molestándola. – ¡ay cariño! por ti bajo hasta las estrellas dice y se despide de mi dando un beso al unísono del teléfono para después colgar. El resto de la tarde me quede pensando en lo que me dijo Regina, ¿será que ella lograría que Isabel llegase a sentir algo por mí? he estado con bastantes mujeres pero ninguna me ha llamado la atención tanto como ella. Me levanto de mi enorme sillón abro un tanto la persiana y mi vista se dirige hacia Isabel, está concentrada realizando varias llamadas y anotando en su agenda, quedo como un idiota mirándola pero debo admitir ella es mi prioridad por ahora, no sé como pero Isabel del Valle será más que mi asistente.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD