—Amiga, creo que estás actuando de manera impulsiva. —No, aunque eso parezca, estoy haciendo lo mejor para los dos. Yo necesito tiempo para aceptar todo lo que está sucediendo. Mi vida cambió en un giro de 180 grados, uno que ni yo comprendo. Así que, por el bien de los tres, lo mejor es que me vaya. No sé si esto sea algo definitivo o solo por un tiempo, pero necesito espacio y tiempo, cosas que al lado de él nunca tendré. —No estoy de acuerdo, pero al final del día es tu decisión. —Ahora me iré, averiguaré dónde se encuentra y te lo diré, porque sin importar qué, somos familia. Asentí con la cabeza y vi cómo ella se marchaba. Estaba practicando con Pavel cuando llegó Aleksandra. —Buenos días, mi amor. —Buenos días. Me imaginé que los encontraría aquí, vengo de la casa de Kari. —E

