Nikolas
Saboreo los dulces y apetecibles labios de Amelia, la suavidad y calidez de su boca me transportan a un universo diferente, probar y disfrutar de este apasionado beso, es la puerta que se abre ante un sin fin de sentimientos y sensaciones, la mujer frente a mí es sin duda excepcional, no la hace brillar solo si belleza física, sino más bien las maravillosas cualidades morales, su sencillez, empatía hacía los demás, su calidad humana es incalculable.
Escuchar de sus labios como pronunciaba palabra tras palabra agitaron mí corazón, porque sé que son sinceras y verdaderas, hierro en mí memoria este momento y lo proyecto en mis pensamientos una y otra vez, sin poder creer que en solo poco tiempo, está mujer ocupa un lugar importante dentro de mí corazón.
El aroma de su cuerpo activa mis pulmones, y se que debemos detenernos para buscar el aire que se escapa de nuestros pulmones, pero no quiero soltarla, quiero disfrutar este inigualable momento un poco más, por lo que levanto su cuerpo y la aprieto un poco más a mí, dejando que sus heladas manos acaricien mí rostro.
Al cabo de pocos minutos nos separamos lentamente sin apartar nuestras frentes, ella envuelve sus manos por mí cuello y yo doy algunas vueltas aún sosteniendo su cuerpo, el cual se siente ligero y delicado.
Suaves carcajadas salen de su boca y yo me siento hipnotizado por las expresiones que salen de sus labios.
Me detengo de las vueltas y la vuelvo a colocar sobre la arena, depósito un tierno beso sobre su nariz y acaricio sus orejas.
— Mí madre me advirtió, que terminaría loco por ti y sin dudas no se equivocó, ya imagino su cara cuando le cuente sobre esto— le expreso, recordando las alocadas palabras de mí madre, quien desde el primer momento detectó que entre Amelia y yo pasaría algo, no quería prestarle la debida atención a sus palabras, ya que fueron muy prematuras, pero con el pasar de los días el acercamiento entre ambos me dejaba claro que algo más fuerte se avecina.
Amelia da un paso hacia atrás y sonríe — ¿tu madre te dijo que esto pasaría?— me pregunta.
— ¡Sí! De echo ya ha investigado tu vida y sabe las cosas que tenemos en común — le expreso son algo de vergüenza ya que mí madre se ha puesto muy intensa con el tema de Amelia, solo espero que no la asuste con sus averiguaciones.
— Tu familia es muy especial para mí Nik, ustedes confiaron en mí y me brindaron todo su apoyo — me toma de las manos y no se porque, pero tengo la sensación de que me dirá algo que no tendrá muy buen sabor para mí — te confieso todo lo que provocas en mí ser, porque ya no lo podía sostener y ocultar, y aunque me sienta maravillada de que sientas lo que sientes por mí, ambos debemos estar claros de que lo nuestro es algo imposible — ese momento en el que una lanza atraviesa el corazón provocando una muerte instantánea, es lo que siento justo ahora, la sonrisa que tenía en los labios desaparece, mí ceño se frunce y ella sonríe — eres tan increíble Nikolas — peina con sus dedos mí cabello, para luego acariciar mí rostro.
— Dame una razón, por la cual nosotros no podamos disfrutar a plenitud de lo que sentimos el uno por el otro, y que esa razón sea tan poderosa que debamos entender y echar a un lado todo esto, y seguir con nuestras vidas como si nada nos hubiera pasado— le digo y por la tenue luz de los faroles, puedo ver sus ojos llenarse de lágrima, se muy bien que por su estatus es difícil una relación entre los dos, pero no imposible.
— Sabes muy bien porque, el consejo no me lo permitiría jamás, además la Duquesa estaría totalmente en contra — me dice.
— Y si aún nos alejamos, respetamos las imposiciones, pero aún nos seguimos quemando, aún esa llama arde en mí ser y el tuyo con solo una mirada, ¿valdrá la pena renunciar a lo solo tu y yo sabemos que sentimos?
Amelia me lame los labios y cierra los ojos, para que dos gotas de lagrimas caigan de sus ojos y rueden por sus mejillas, Nikolas toma sus dedos y los pasea por las mejillas de Amelia, dejando una sensación cálida sobre la zona tocada.
— No valdrá la pena, porque lo nuestro no es algo momentáneo, es algo eterno, entonces ¿Por qué renunciar a esto? — la vuelvo a abrazar — solo porque a unos cuantos no les parece conveniente, los únicos que tenemos derechos a tomar ese tipo de decisiones, somos tu y yo, y por mí parte desde ahora te digo, que planes darte muchos más besos y enamorarme cada segundo más de tu ternura— le digo y se muerde el labio inferior — pero yo no puedo decidir solo, necesito de tu aprobación o negación, ¿Qué es lo que quieres hacer tu?
No despegó mis ojos de los suyos, se que está nerviosa y que le cuesta mucho ir en contra de sus ideales, pero esto es algo que no planeamos que nos pase, su corazón atrajo al mío como imán, cada segundo a su lado lo disfruto.
— Yo quiero....— se pone de puntitas en la arena, acercando su rostro al mío — disfrutar de tus besos y encontrarme en tus ojos cada día — sus palabras alivian mí corazón, tomo su cabeza y vuelvo a disfrutar de la sensación de sus labios sobre los míos, dejamos que nuestras bocas se fundan en un apasionado beso.
Nos separamos por falta de aire y nos abrazamos un momento, siento que tiembla entre mis brazos, por lo que paseo mis manos por sus brazos.
— No será fácil Nikolas, tendremos a todo un Reino en contra — me dice y comprendo sus palabras.
— Lo sé, pero ellos deben entender y deberían modificar ciertas reglas, es una tortura tener que vivir atado a alguien, solo por mantener el estatus social y extender los dominios, son muchas cosas las que se ponen en juego, como la salud mental, la integridad y la autenticidad de las personas— le expreso, ya que me resulta humillante que las personas tengas que ser sometidos a ese tipo de escenarios.
Ella vuelve a recostar su cabeza de su pecho — ¿sabes?— me dice.
— Dime— le digo.
— Quiero que por ahora, esto se quede solo entre nosotros dos— me expresa con algo de temor — no quiero que pienses que soy una cobarde, pero tenemos muchas cosas que solucionar con el proyecto, y no quiero que las cosas se salgan de control— levanta la cabeza y me mira a los ojos, entiendo su punto de parecer, estamos en procesos de transición ante un nuevo proyecto, si decidimos hablar y enfrentar al mundo ahora, puede que las cosas afecten al proyecto, ya que los de la corte del consejo pueden tomar medidas, y los ciudadanos se pueden ver afectados.
—Entiendo lo que dices y se que es lo mejor, pero solo hasta que el proyecto este formalmente establecido — le dejo saber.
— No será fácil para mí ocultar mis sentimientos por ti, ante los demás.
— Creo que será muy difícil no comerte a besos todos los días.
Nos volvemos a besar abrazados, prometiendo ser discretos, y precavidos para no estropear las cosas.
Recuesto mí cuerpo del colchón, luego de nuestro pacto, volvimos a la fiesta y Elsa y Oliver estaban sentados, junto a los demás, todos nos miraban con algo de sorpresa, Louis pregunto a dónde estábamos y Amelia le dijo que nos encontramos en el pasillo de los baños, a lo que Louis no volvió a preguntar.
Llevo mis dedos a mis labios, y la sensación de hormigueo hace que sonría, sus besos marcan mí alma, mí mente no deja de proyectar el maravilloso momento que hemos vivido.
Llevo una mano detrás de la nuca, dejando que mí cabeza descanse sobre la almohada, mis ojos miran sobre el techo, la habitación está en completa oscuridad y se que debo dormir porque en unas horas debemos ir a buscar los resultados de los estudios, pero no puedo cerrar los ojos sin sentir que estoy en la playa, en medio de la noche, dejando que la brisa oceánica nos abrace y las estrellas ser nuestros faroles, los cuales ambientan el lugar para el escenario perfecto de la primera demostración de amor.