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1825 Words
"― ¿Jihyun?" Jimin escuchó la respiración de su hermano tras la línea, se escuchaba demasiado y asustado, como si hubiera corrido mucho. Se sintió nervioso, porque pensó en que alguien podía estarle siguiendo o podrían haberle asaltado, no tenía ni idea. ―Jiminie, necesito tu ayuda, no sé dónde estoy―el omega apretó las manos y miró de reojo a Yoongi, quien le miraba atento, por el tono que usó al hablar por teléfono. ―Jihyung, dime qué te pasa, por favor cálmate y habla conmigo―Yoongi al escuchar el tono de Jimin, se quitó el delantal que usaba para lavar los platos y buscó las llaves del automóvil. ―Y-yo, quiero verte, pero no sé dónde estoy―Jihyung comenzó a llorar con desesperación. Jimin caminó hacia la puerta de la casa, donde Yoongi se encontraba listo y salió con rapidez, no dejando de escuchar a su hermano al otro lado completamente desconsolado. ―Mándame tu dirección, voy para allá―Jimin se subió al auto y vio cómo Yoongi abrochaba su cinturón, colocándose el cubrebocas y la gorra. ―Está bien, te cuelgo. Jihyung finalizó la llamada y Jimin se limpió las manos en sus rodillas, estando sudado por los nervios. La voz desesperada de su hermano y su respiración le había recordado a el día en que sus padres le echaron de casa, no sabía qué hacer y llamaba a alguien que pudiese escucharle y recibirle, temiendo que eso fuera lo que le pasaba a su hermano. ―Tranquilo bebé, vamos a encontrarlo y estará bien ¿qué es lo que te dijo? ―preguntó Yoongi, tomando la mano de Jimin cuando se detuvieron en un semáforo, Jimin colocando la dirección en el GPS con las manos temblorosas. ―Me dijo que quería verme, pero estaba llorando mucho y no sabía dónde estaba y cómo no, si está aquí en Busan―Jimin al ver la dirección se había confundido, su hermano y sus padres estaban viviendo en otra cuidad, lejos de Busan y ahora su hermano estaba ahí, de nuevo. ―tengo miedo que mis padres le hayan hecho algo malo. Yoongi sintió los nervios apoderarse del auto, miró cómo Jimin mordía su dedo pulgar y miraba a los lados con miedo, sintiéndose mal por ver el semblante asustado de su omega. ―Trata de relajarte amor, sabes que los suspensores no duran mucho al tener emociones muy fuertes y no los trajimos. Todo estará bien―Yoongi tomó la mano de Jimin entre la suya, bajando con una maniobra algo descuidada su cubrebocas con la mano sobrante, devolviéndola al volante y dejando un beso en la mano del menor. ―Sí, tienes razón, pero mis padres pueden llegar a ser muy malas personas, no quiero que Jihyun experimente lo mismo que yo―Yoongi aún no estaba completamente enterado de la historia del menor, sabía que sus padres le habían echado de casa, pero aún no conocía el motivo. ―Aquí es Yoonie. Jimin se enderezó en el asiento y miró a los lados, en busca de su hermano. Cuando avanzaron una cuadra más, pudo ver a su hermano sentado en el suelo con las manos en su rostro, una pequeña mochila a su lado. ― ¡Aquí! Yoongi se estacionó cerca de Jihyun y Jimin bajó rápidamente del auto, corriendo hacia su hermano y arrodillándose frente a él. ―Jihyun, Jihyun mírame―el pequeño alfa tardó en mirar a los ojos del omega, pero cuando lo hizo, Jimin tuvo que cubrir su boca con una mano, sintiendo el picor molestar sus ojos. Jihyung tenía el pómulo derecho completamente hinchado, su labio sangraba en una enorme cortada y su ojo izquierdo estaba hinchado y muy rojo, algunos moretones repartidos por todo su rostro. Jimin temió mirar más, así que se levantó con las mano de Jihyun y lo ayudó a levantarse igual. El alfa apretó las manos de su hermano y sin poder contenerse más, comenzó a llorar sobre su hombro, agitándose violentamente por los espasmos del llanto. ―Vamos, te llevaré a mi casa―Jimin tomó la pequeña mochila de su hermano y caminó hacia el auto con algo de dificultad, ya que su hermano no quería soltarle. Ambos hermanos se subieron en los asientos traseros, Jimin acomodando a Jihyun, de forma que quedara acostado en los asientos y su cabeza lastimada descansara en sus muslos. ―Duerme un poco, ya llegaremos―Jimin dejó un beso en su frente y acarició el castaño cabello, viendo como su hermano cerraba sus ojos húmedos con lentitud, cayendo dormido. Jimin miró las heridas con desesperación, no comprendía quién lastimaría a su hermano de esa forma, aunque podía hacerse una pequeña idea, rogaba que sus sospechas no fueran reales, porque si fuera así, sentiría demasiado coraje. ―Amor, pasemos por una farmacia primero, por favor―Jimin habló un poco bajo, acariciando el cabello de su hermano. ―Paso al autoservicio ¿un botiquín básico? ―Yoongi desvió la ruta hacia una de las farmacias más cercanas. ―Sí, también compra una paleta de chocochispas, por favor. Cuando salieron del autoservicio de la farmacia, llegaron a casa en menos de 10 minutos, Jimin sintiéndose mal por tener que despertar a su hermano. ―Jihyun, ya llegamos―el alfa abrió lentamente los ojos, sentándose con algo de dificultad en el asiento del auto y encontrándose al frente suyo al chico del otro día, a quién ubicaba como el novio de Jimin. Yoongi le tendía la mano a Jihyun para ayudarle a bajar, su gorra y cubrebocas impedían que le reconociera. El alfa castaño tomó su mano y bajó con su ayuda, Yoongi le tomó por la cintura y le ayudó a caminar, porque estaba algo mareado por los golpes y recién despertar. Entraron a la casa y Jimin corrió al lado de los alfas, adelantándolos. Entró a la habitación de invitados y rápidamente acomodó las almohadas para que Jihyung pudiera acomodarse. Yoongi dejó que el castaño se sentara en la cama y se acostara a su tiempo, siendo algo lento por el dolor en todo su cuerpo. ―Bien, vas a tomarte una ducha mientras te preparo un té y alisto el botiquín―Jihyun quiso quejarse, porque le había dolido el acostarse por los moretones y tendría que levantarse de vuelta, pero obedeció. Jimin sacó unas toallas del armario y las dejó sobre la tapa del inodoro, tomando una pijama de rayas rojas y dejándola en el mismo lugar. ―Cariño, ayudaré a Jihyun ¿puedes hacer el té? ―Yoongi asintió sin decir una palabra y salió de la habitación, caminando a la cocina. Jihyun aún no le tenía confianza al alfa de Jimin. ¿Por qué se cubre, acaso era demasiado feo para dejarse ver? Pensó con el ceño fruncido hacia la puerta. Jimin notó la cara de su hermano hacia su alfa y le pellizco ligeramente la mejilla, haciendo que este se quejara por el dolor del pellizco y las heridas. ―No lo mires así―Jimin no le dejó responder porque le ayudó a levantarse de la cama, llevándolo hacia el baño. ―No quiero que cierres la puerta por cualquier cosa, no entraremos, pero por favor no cierres, cuando estés listo me llamas para darte el té y curar tus heridas ¿bien? El alfa menor asintió y se sostuvo de la pared, ya que Jimin se separó de él para salir del baño e ir a la cocina con Yoongi. Caminó hacia la cocina y vio a su alfa con el cubrebocas abajo y la gorra en la mesa de centro de la sala. Se acercó al mayor y le abrazó por la espalda, aspirando su olor para relajarse. ―Creo que mis padres le hicieron eso―habló en voz baja, sintiéndose nervioso por sus suposiciones. Yoongi dejó el té en la mesada y se dio la vuelta, Jimin sin soltar la cintura del alfa se apoyó en su pecho. ―Si eso es así tendremos que poner una denuncia, Jihyun es aún menor de edad y viene muy lastimado―Jimin escuchó con los labios juntos, pensando en que tendría muchos problemas con sus padres si hacía eso, pero realmente no le importaría por proteger a su hermano. ―Yo, creo que sería algo bueno, pero tenemos que hablar con él primero―Yoongi asintió y acomodó sus manos sobre la cintura del omega, dejando un beso en su frente. ―Puedes quedarte en mi habitación, yo estaré con él un rato. Yoongi soltó a Jimin y el rubio dejó un beso en sus labios, caminando hacia la habitación donde su hermano se encontraba. Tocó la puerta de la habitación dos veces y esperó a una respuesta, cuando escuchó un pequeño "pase" abrió la puerta con suavidad y asomó la cabeza. ― ¿Te quedó bien la pijama? ―Jihyun alzó la vista del suelo y vio a su hermano, sonrió pequeño al ver el té en las manos ajenas. Jimin entró en el cuarto y dejó la taza en la mesita de noche, arrodillándose frente a su hermano para curar las heridas de su rostro. Sacó el alcohol y unas bolitas de algodón, pasándolo por las heridas y haciendo que el menor se quejara. ―Ugh, eso duele―se quejó cuando el algodón pasó por una de las cortadas cerca de su ojo, haciéndolo removerse y gruñir. ―No me digas―contestó con algo de sarcasmo, haciendo que Jihyun riera. ―¿Tu alfa no vendrá? me gustaría conocerlo―Jimin no despegó la vista de la mejilla del menor, tratando de desinfectarla lo mejor posible. Jimin rodó los ojos ante la insistencia de su hermano por conocer a Yoongi. Sacó una de las gasas y la cinta para pegarla, dejando una tirita en uno de los cortes más profundos y pegándola con cuidado, de no colocar la cinta sobre otro corte. ―Mi alfa es algo tímido, eso es todo―Jihyun rodó los ojos por la tonta respuesta y detuvo la mano de Jimin, para que le prestara atención. ―De verdad quiero conocerlo, mi hermanito no puede estar con cualquiera―Jimin le miró y sonrió de lado, rodando los ojos al igual que su hermano anteriormente. ―Ya lo conocerás, pronto―Jimin terminó de curar las heridas del menor, en todo lo que se tomaba el té. Cuando terminó de curarle dejó el botiquín en la mesa y se sentó junto a su hermano con las manos sobre sus rodillas, mirándole de lado. ― ¿Quién te ha hecho eso? ―preguntó con cautela, no queriendo que Jihyun se sintiera mal por el recuerdo. Jihyun miró al suelo por un segundo y luego miró a Jimin, sintiendo las lágrimas contenerse en sus ojos. ―Y-yo, mis padres me encontraron con un omega, hombre―habló con un poco de vergüenza. Jimin abrió los ojos y le miró con comprensión. Una de las razones por las cuales le habían echado de casa, fue porque a Jimin le interesaban los chicos y no las chicas, triste al saber que a su hermano le habían lastimado por algo tan normal como amar a alguien del mismo sexo. ― ¿Y te golpearon hasta que saliste de casa o te echaron? ―preguntó sin mucho tacto, haciendo que el menor se removiera incómodo, pero entendía que era un tema serio y debía ser sincero. ―Mamá y papá me golpearon, yo salí de la casa por mi cuenta, también fui por algo de ropa y dinero para venir―Jimin asintió y con algo de nerviosismo pasó su brazo sobre los hombros del menor, reconfortándolo. ―No te preocupes, te ayudaré en todo―Jihyun sonrió y miró a Jimin con los ojos cristalinos, apoyándose en el hombro de su hermano. No dejaré que sufras como yo.
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