Jimin se sentía completamente nervioso, estaba con la camisa de Agust D, calcetines y ropa interior, ropa que Yoongi había elegido para no afectar su calor y que pudiese estar totalmente cómodo. Pero ese no era el motivo de su incomodidad, sino que, en la ansiedad de su lobo por ser marcado y desvirgado por su alfa, le había llevado a encerrarse en el baño cuando el rapero había ido a la cocina por agua fría, todo porque no podía controlar a su omega.
Su lobo era muy desvergonzado y tenía miedo que si este se apoderaba de su cuerpo, se lanzara sobre Yoongi y le pidiera a gritos ser penetrado y Jimin definitivamente no estaba listo para ello.
―Jiminie ¿estás en el baño? ―escuchó la voz de Yoongi desde la habitación, comenzando a sudar mucho más al escucharle.
Deja que nuestro alfa nos alivie ¡salgamos de aquí!
El lobo de Jimin gruñía con molestia, quería salir y sentir el olor del alfa, pero el humano se lo impedía.
―Bebé ¿todo bien ahí dentro? ―Jimin jadeó cuando sintió un estirón en su vientre bajo, gimiendo de forma casi involuntaria, su omega comenzando a tomar el control de la situación.
―Alfa―llamó Jimin con su voz mezclada junto a la del lobo, sonando más agudo de lo normal, pero una voz dulce y melodiosa.
Yoongi dejó la jarra con agua en la mesita de noche y buscó en los cajones la llave del baño, para poder abrir y ayudar a Jimin. Estaba consiente que el rubio no estaba listo para tener relaciones aún y lo entendía completamente, pero sabía que, a la hora del celo, quien solía dominar era el lobo y por ello Jimin no tenía mucho control sobre sus acciones. Miró los supresores que descansaban sobre la mesita, pensando si sería lo mejor que los tomara.
Vamos humano tonto, ve a aliviar a nuestro omega.
Pero Yoongi no pensaba hacer nada que estuviera fuera del consentimiento racional de Jimin.
Cuando encontró la llave que tenía escrito "baño" se acercó a la puerta y con un poco de nervios, porque su lobo estaba igual de inquieto que el de Jimin, abrió la puerta suavemente, temiendo que el rubio pudiese estar cerca y lastimarlo por ser un brusco.
Vio a su pareja sentado en el suelo junto al lavabo, sosteniendo su vientre con mucho dolor, sudando y jadeando, sus piernas húmedas por el lubricante natural.
Yoongi aguantó la respiración y con dificultad avanzó hacia el menor, tomando a Jimin de la cintura, ayudándole a pararse y luego cargándolo, con un brazo bajo sus muslos internos y otra sosteniendo su espalda, el omega pegándose automáticamente al cuello del mayor, exhalando su aroma.
―Yoongi, Yoongi, por favor―Jimin rogaba junto a su lobo, ambos cegados por la excitación que el celo les brindaba, sintiendo el lubricante salir a mayor cantidad.
―Tranquilo bebé, vamos a limpiarte un poco y trataré de ayudarte ¿bien? ―el rubio asintió y fue dejado delicadamente sobre el colchón, dándose vuelta sobre sí mismo y quedando boca abajo sobre la cama, comenzando a restregarse en las mantas, demasiado necesitado por placer.
A Yoongi le pareció totalmente adorable esa acción, más allá de sensual. Ayudaría a su omega sin romper los consentimientos de Jimin, pero debía admitir que estaba totalmente nervioso.
Porque sí, Jimin había sido su primer beso, aunque fuera increíble.
Y no tenía experiencia alguna sobre dar placer a omegas, en especial porque su punto de excitación no era su m*****o, sino su entrada, la que estaba húmeda por la lubricación.
En los omegas hombres el tamaño del m*****o solía ser menor a 13 centímetros y era un punto más de placer, pero donde ellos tenían su sensibilidad mayor, era en su entrada, ya que ahí es donde el alfa repartía el placer en su mayoría, por lo que Yoongi no quería equivocarse a la hora de ayudar a su omega en celo.
Se quitó la camisa, ya que imaginaba que a Jimin le gustaría tocarlo directamente a la piel, subiendo a la cama y gateando hacia el omega tembloroso y jadeante, quien había comenzado a llorar por el placer acumulado.
El omega al ver y sentir el olor de su alfa, esperó a que se acostara a su lado y se abalanzó sobre su pecho, quedando una de sus piernas sobre su cadera y abrazado a su torso, su cara pegada al cuello del mayor.
―Tu alfa te ayudará, tranquilo bebé―Jimin gimoteó y restregó su erección sobre la pierna de Yoongi.
―Hazlo alfa, tu omega te necesitan―habló Jimin, refiriéndose a su lobo y al humano.
Yoongi acarició la espalda de Jimin bajo la tela de la camisa, comenzando a dejar besos regados sobre su rostro y pelo, estando un poco sudado, pero no dándole importancia. Deslizó suavemente la camisa de Jimin y con ayuda del omega logró quitarla, quedando ambos sin camisa.
Jimin se lanzó a los labios del mayor, comenzando un beso subido de tono, el cual Yoongi se encargó de suavizar. Jimin iba a quejarse por la disminución de velocidad, pero cuando sintió la profundidad del beso y le lengua exploradora del mayor, sus quejas fueron retenidas y aceptó el cambio, gustoso.
Yoongi movió su mano hacia la cadera del menor, dejando su mano quieta sobre la espalda baja, acompañando los movimientos leves de Jimin, quien seguía restregándose en su pierna.
El omega gemía, a pesar de no ser estimulado su punto más sensible, los besos y las caricias le estaban llevando al límite, siendo su m*****o apresado contra la pierna de Yoongi lo que terminó por llevarlo al clímax del orgasmo.
Abrió la boca y dejó escapar y gemido largo, lo cual Yoongi aprovechó para bajar hacia su cuello y besar con algunas succiones el punto sensible del omega, ahí donde su olor de concentraba, la glándula del olor.
―Y-Yoongi, me vengo―habló de forma torpe con un gemido de acompañamiento y apretó los puños con el hombro de Yoongi entre sus dedos.
―Hazlo cariño, déjalo salir―Yoongi elevó su rodilla, dando justo en los testículos del menor, haciendo que este gritara de placer y se corriera, soltando sus restos sobre la cadera de Yoongi.
El alfa sonrió complacido cuando su omega pudo c******e. Antes de salir de su escondite, el cual era el cuello del omega, dejó una pequeña succión en su cuello, una pequeña marca roja en la clara piel. Separó su rostro del cuello y miró al menor, quien tenía una ligera sonrisa con los ojos entrecerrados, delatando que estaba a nada de dormirse.
No había roto su promesa de respetar el deseo de Jimin y había logrado que su omega se liberara, por lo menos por ese día, pero se sentía bien por poder ayudar a su pareja.
Jimin sentía su cuerpo pesado, su estómago rugía y su cuerpo se encontraba algo débil. Abrió los ojos y pudo ver que estaba en su habitación, sólo. Parpadeó y con algo de dificultad se sentó en la cama, viendo hacia los lados, por si el alfa estaba en el baño, pero nada. No sentía el calor del celo por ese momento, se sentía relativamente normal, al menos no sentía unas ganas incontrolables de lanzarse sobre Yoongi.
¿Qué pasó?
Se bajó de la cama y caminó hacia la sala, escuchando una música ligera provenir de la cocina. Cuando se asomó por el marco, pudo ver al alfa cocinando mientras movía las caderas de lado a lado, demasiado concentrado en el arroz que estaba sazonando.
― ¿Hyung?
Yoongi al escuchar la suave voz de Jimin sonrió, mirando a su pareja con su pijama de ositos cafés y el pelo enmarañado.
―Bebé ¿cómo te sientes? ―Jimin le miró confundido, pero caminó hacia Yoongi y se abrazó a su torso.
―Algo débil, pero bien ¿qué me pasa, ya terminé mi celo? ―preguntó con tono confundido. Yoongi soltó una pequeña carcajada por la pregunta, dejando un beso en la cabeza del rubio.
―No, pero después de... ya sabes―se sonrojó el alfa al mencionar lo sucedido. ―creí que sería buena idea el darte unos supresores, al menos para que tu celo no fuera tan fuerte, tu lobo estaba muy inquieto y no te dejaba dormir bien.
Jimin escuchó con atención y asintió, despegando su cabeza del pecho ajeno y mirando con una pequeña sonrisa al alfa, dejando un beso en su mandíbula.
―Me muero de hambre, la verdad―Yoongi asintió y dejó una pequeña caricia en el cabello de Jimin, dándose la vuelta para volver a su trabajo en la cocina.
―Puedes sentarte en la mesa, pronto estará la comida―habló mientras movía con los palillos la carne que se estaba cocinando, el omega sintiendo el olor de la comida y asintiendo a los segundos, separándose del rapero.
Cuando la comida estuvo lista, Yoongi colocó todo en la mesa y ambos comenzaron a comer en silencio, mirándose con pequeñas sonrisas de vez en cuando, disfrutando completamente la comida y su compañía.
―Todo está muy rico Yoonie hyung, voy a hacer que cocines para mí siempre―habló el omega con la boca llena, haciendo que el alfa riera y tomara una servilleta, limpiando algunas manchas que había sobre las mejillas regordetas del menor.
Como una ardillita con sus bellotas.
Pensó infantilmente el alfa, sintiéndose pleno al ver a su omega comer.
―No estaba seguro si darte los suspensores, pensé que podrías molestarte conmigo. Mi lobo está molesto conmigo―cuando dijo las últimas palabras sintió como su lobo gruñía, totalmente en desacuerdo por darle suspensores a su omega, cuando ellos estaban ahí.
Jimin sonrió pequeño y tomó la mano del alfa sobre la mesa, dejando algunas caricias en sus venas saltadas.
―Te lo agradezco, mi lobo es muy intenso cuando se trata de nuestro alfa y con el celo me era imposible retenerlo, no te preocupes, dile a ese bello lobo tuyo que estamos bien―Yoongi sonrió y tomó la pequeña mano de Jimin entre sus dedos, dejando un beso.
―Ahora, podemos consentir a mi omega como se merece, dime qué quieres hacer y lo haremos―Jimin miró los platos vacíos con una sonrisa y asintió, ambos tomando los platos y caminando hacia el lavaplatos, el alfa comenzando a lavarlos.
Jimin secaba los platos, cuando su celular comenzó a sonar, anunciando una llamada entrante. El omega dejó un beso en la mejilla del alfa y corrió hacia la isla de la cocina, donde su celular se movía por la vibración y contestó sin ver el nombre.
― ¿Hola? ―escuchó una respiración agitada y ruido proveniente de la calle, alertándolo.
―Jimin hyung, a-ayúdame por favor.
¿Jihyun?