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2132 Words
El día del concierto había llegado y tanto Jimin como Yoongi estaban nerviosos, ambos por cosas diferentes, pero entendiendo las preocupaciones del otro. Jimin había sido el primero en despertar, abriendo los ojos con mucha pesadez por el ardor que sentía en sus ojos y vio el perfil del alfa, quien seguía completamente dormido. Jimin se separó lentamente del alfa y dejó la almohada con su olor junto al mayor, para que no notara su ausencia y pudiese descansar un poco más, ya que tendría un día agitado. Entró al baño del cuarto y se lavó la cara, intentando eliminar los rastros de lagañas y rojeces por el reciente llanto, colocándose una crema facial. Cuando iba a colocarle la tapa al pequeño pote de la crema, vio de reojo en el espejo aquel cuadro que estaba en la mesita, donde se mostraba una foto de un pequeño Jimin con sus padres, cuando pensaba que siempre estarían para él. Suspiró y guardó la crema en el estante, apoyándose en el lavamanos y mirando al suelo con pesadez, no se había sentido así hace meses, después que logró tomar el tema con mayor facilidad, pero al ver a su hermano, verlo compartir las mismas características horribles que su padre, le habían hecho recaer. Se enderezó e inhaló con fuerza, pensando en que ese día debía ser uno feliz, no lo contrario, así que dejó salir el aire de su pecho y dio media vuelta con una sonrisa. Ya había llorado demasiado. Caminó al cuarto y salió, dejado la puerta cerrada. Caminó a la cocina y sacó algunas cosas para hacer el desayuno, claro que Yoongi no comería en la mesa, para mantener el secreto entre Jihyung. Cuando estaba sacando el arroz de la arrocera, pudo ver cómo Jihyung salía de la habitación de invitados, con sus maletas. Jimin siguió calentando el caldo sin prestarle mucha atención, como si no lo hubiese visto llegar, porque aún no estaba de humor suficiente como para hablar con él. ―La comida huele muy bien, hyung―habló el castaño mientras dejaba el teléfono de la casa en su lugar, ya que el día anterior no lo había sacado de la maleta. ―Gracias, en un momento podrás comer―colocó el arroz blanco en un plato hondo y vio el estado del caldo y las verduras. Jihyung se sentó en una de las sillas que acompañaban la pequeña mesa del comedor, miró cómo su hermano repartía el caldo en tres platos. ¿Ese chico sigue aquí? Se preguntó, dirigiendo su vista a la habitación de Jimin, la cual estaba cerrada. Se acomodó en su silla y miró a Jimin dirigirse hacia él con tres platos, en uno estaba la sopa, en el otro el arroz y por últimos las verduras, dejando uno palillos al lado. ―Gracias, hyung. Jimin asintió y tomó otros tres platos que contenían lo mismo que le había servido a Jihyung, sólo que ahora llevaba una cajita café que había sacado de la nevera, pero no se podía ver su contenido, sospechando que era algún postre. El castaño se llevó a la boca un trozo de brócoli y vio como su hermano entraba a su habitación y cerraba la puerta. Quizá es sólo un amigo... o sí es su novio. ¿Lo tratará bien? Jimin es un omega lindo, su pareja tiene que serlo también... Se sobresaltó cuando Jimin salió del cuarto con una sonrisa enorme, una que Jihyung había extrañado mucho, pero al cerrar la puerta del cuarto esa sonrisa se desvaneció, dejando de nuevo la mirada seria del mayor. No tengo derecho a preguntarle algo. Siguió comiendo mientras en su cabeza se creaba una batalla entre su culpabilidad y sus acciones pasadas, bufando por ser tan estúpido.                                                                                             Estaban en la estación del metro, donde Jihyung se encontraría con Taemin. Jimin agradeció a la mujer de la ventanilla y caminó al frente con el castaño siguiéndole, se acercó a una de las bancas que había para esperar y vio que su hermano hizo lo mismo. ―Hyung. El castaño habló y Jimin levantó una ceja, tardando unos segundos en mirarle a la cara, serio. ―Dime. ―Yo, yo quería disculparme por lo que hice y dije, eres un hermano increíble y no supe valorarte como debía. No te lo digo por lo del concierto, de hecho, fue algo muy estúpido lo que hice y soy un imbécil por eso, pero quería pedirte que me perdones e intentemos comenzar de nuevo, ser los hermanos que éramos antes de que te fueras. Jimin sonrió de lado al sentir la sinceridad de su hermano, ese pequeño alfa no era bueno para las mentiras, así que supo rápidamente que decía la verdad. ―Yo lo único que quiero es que mi familia sea como antes, pero sé que mis padres no cambiaran de opinión jamás, realmente esperé que tu fueras mi apoyo―Jimin sintió sus ojos picar, fingió toser para aminorar las ganas de llorar. ―Y ahora me doy cuenta de que fui un imbécil y quiero arreglar las cosas, por favor Minie hyung―Jimin sonrió con los ojos cristalinos y asintió, miró a su hermano a los ojos y se levantó de la banca, abriendo los brazos hacia su hermano, quien rápidamente se alzó a abrazarlo. ―De verdad siento lo que hice. Ahora los hermanos tenían los ojos llorosos, riéndose de sí mismos y del otro al verse, sintiéndose felices al escuchar sus risas juntas después de dos años separados. ―Tienes mi número, llámame cuando llegues con tu amigo o déjame un mensaje, por favor contáctate conmigo de vez en cuando, niño desagradecido―Jimin le pellizcó la mejilla a su hermano y este rio, abrazándose una vez más a Jimin cuando vio que su metro llegaba. ―Tengo que irme, te llamaré para que me hables de ese alfa que estaba en tu cuarto, quiero saber si merece estar con mi hermano. Gracias por todo, hyung. Jimin dejó un apretó en su mejilla y lo dejó ir, viendo cómo se subía al metro y le sonreía desde adentro. Las cosas comenzaban a mejorar. Cuando su hermano se fue corrió hacia su casa de vuelta, Yoongi se había ido porque tenía que ir a la empresa desde temprano, al ser el día del concierto tenía que practicar mucho, en especial porque tendría un dueto con Jungkook, un rap movido. Jimin había comprado una camisa especial para el concierto, si iba a estar en primera fila tenía que verse como un verdadero fanático de Agust D, así que compró una camisa negra, dos tallas más grandes, que tenía un "Agust D" con letras en estilo urbano. En la parte de atrás tenía una foto de Yoongi en concierto. Tuvo que meterse la camisa dentro del pantalón, ya que le quedaba muy larga. Y claro que Jimin amaba esa camiseta, de hecho, sería su nueva camiseta favorita. Había conseguido los que se utilizarían como ligthstik, eran unos cilindros que decían "Agust&JK" en cursiva y la luz era de color rojo. Soy un fanático completo. Miró la hora en su celular y aún faltaban tres horas para el concierto, pero como Taehyung y él se irían con los cantantes, tenían que ir ya. El timbre sonó por la casa y Jimin corrió a abrir la puerta, viendo a Taehyung con las mismas pintas, sólo que su camisa era de Jungkook. ― ¡Vamos a apoyar a nuestros chicos! ―alzó su ligthstik con una sonrisa y Jimin corrió dentro de la casa por sus cosas. Llegaron en taxi a la empresa y vieron a muchas personas transportando cosas, todos agitados por el concierto. Subieron al piso donde estaban las salas de práctica y caminaron por el pasillo, encontrándose a Jungkook, Agust y Namjoon sentados. ― ¡Ya llegaron los fan número uno! ―gritó Taehyung entrando de golpe, corriendo a abrazar a Jungkook por los hombros. Jimin se sonrojó cuando Yoongi le inspeccionó de pies a cabeza, viéndolo sonreír con sus encías al aire. ―Vaya, ustedes opacarán a las demás personas―comentó Namjoon con una sonrisa, tomando su celular para avisarle a Jin que ya tenían que irse. ―Pues claro, ese es el punto―Jungkook sonrió y se levantó de su silla, llevándose a Taehyung al otro lado de la sala para que le ayudara a guardar sus cosas personales, también porque quería hablar con él, solos. ―No sabía que tenías camisas mías―comentó jocoso el mayor, levantándose y caminando lento hacia Jimin. ―Tengo que ir a alentar a un alfa apestoso y lo haré como se debe―se encogió de hombros y se sintió nervioso ante la cercanía del mayor. ―No sabía que fabricaban bandanas de nosotros, es nuevo―comentó cuando vio que, parte de la frente de Jimin, era cubierta por una tela negra con letras blancas, con el nombre de los dos artistas. ―Tae dijo que las venderían afuera del concierto y logró conseguir unas antes, somos sus mayores admiradores, mínimo conseguir las cosas antes―se encogió de hombros y se dejó abrazar por el alfa, quien le rodeó por la cintura y lo apegó a su cuerpo. Jimin correspondió al abrazo con una risa cantarina, pasando sus brazos por sobre el cuello del mayor, sintiendo el aroma del alfa. Dios, ya quiero pedirle que sea mi novio. Pensó Yoongi con una sonrisa, pero quería esperar, tenía en mente una cosa y quería que fuera especial. Jimin se separó un poco de mayor, sin desenredar sus brazos del cuello del pálido y le miró con una sonrisa. ― ¡Es hora de irnos, vamos a la camioneta! ―Namjoon gritó con Jin al lado, ambos con las manos entrelazadas. Bajaron al estacionamiento del lugar y se subieron al auto, todos exaltados por los nervios del concierto. ―Bien, se podrán quedar con nosotros hasta media hora antes del concierto, podrán salir por la puerta que está por la entrada, al ser el pasillo de esa salida polarizado, nadie sabrá que salieron por ahí. Los de seguridad saben que entrarán así y sus puestos en la primera fila están asignados. Los omegas asintieron de acuerdo, emocionados porque sería su primer concierto juntos. ― ¿Estás nervioso? ―le preguntó Jimin al alfa, quien movía la pierna con rapidez y miraba a varias direcciones. ― ¿Yo? Agust D―Jimin le miró con una ceja alzada y una sonrisa. ―estoy que me hago pipí de los nervios, pero siempre me pasa, no te preocupes Mochi. Jimin comenzó a reír y tomó la mano de Yoongi, apretándola para transmitirle apoyo. ―Vas a estar rapeando y me mirarás entre la multitud, en ese momento caerás rendido por mí, como en las historias―Jimin habló y Yoongi rio con ternura. ―Yo ya estoy rendido por ti, Jiminie. Jimin se sonrojo con los labios entreabiertos, no se esperaba esa respuesta. Pocos segundos después llegaron a la parte trasera del estadio y todos comenzaron a bajarse. Cuando entraron a los vestidores se quitaron los cubrebocas y gorras, no había nadie en esa zona, pero se colocaban esas cosas por seguridad, por si algún paparazzi les tomaba de sorpresa. Las chicas del vestuario se llevaron rápidamente a los dos chicos, pero antes de que los atacaran también las maquillistas, se despidieron de los omegas. ―Suerte, lo vas a hacer espectacular―Jimin abrazaba a Yoongi y este le besó la mejilla. ―No te vayas a enamorar de alguien entre el público y me vayas a abandonar―habló con una sonrisa el alfa, bufando cuando las chicas de arreglo le dijeron que se apresurara. ―Te admiraré desde arriba. ―No me lances agua, porque no quiero tener chicas locas y mojadas golpeándome. Yoongi comenzó a reír y se aferró a Jimin cuando la maquillista le jalaba de su camisa. ― ¡Te quiero! ―gritó antes de que desapareciera por el pasillo, haciendo a Jimin sonrojarse, porque nunca se habían dicho aquello. ―Y-yo también te quiero. Durante todo el concierto Jimin gritaba y saltaba con su ligthstik encendido, Yoongi le había lanzado guiños disimulados de vez en cuando y las pobres chicas junto a él pensaban que el guiño era para ellas, pero el omega las dejó ilusionarse. Jungkook se acercó a Taehyung para darle su botella con agua, lo que cualquiera de las fanáticas envidiaría y así pasó, incluso una chica intentó arrebatársela, pero Taehyung la empujó y lo dejó en paz. Varias personas se estaban retirando del estadio, ya era tarde y todos estaban cansados. Jin estaba que se quedaba dormido de pie y los demás tenían los pies adoloridos por saltar, sus gargantas dolían por gritar como locos y su adrenalina había sido absorbida por completo. Se fueron a la parte trasera del estadio, donde se encontraron con los alfas, estaban sudados y se les veía muy cansados. Jimin corrió hacia el alfa y sin importarle el sudor le abrazó con fuerza, siendo correspondido. ―Estuviste increíble, hyung. Ambos lo estuvieron―sonrió mientras miraba a Jungkook, quien abrazaba a un emocionado Taehyung. ―Minie, Jiminie. El omega rubio le miró atento, sonriendo al ver la gran sonrisa del alfa. ― ¿Qué sucede? ―Ven conmigo, por favor. Jimin le miró con duda, pero sin eliminar la sonrisa de su rostro, asintiendo. Hoy será el día. 
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