Escuchaba el sonido de la ducha a lo lejos mientras guardaba el helado derretido en la nevera, para que se congelara de nuevo y no se desperdiciara del todo.
Después de que ambos se tomaran de las manos Jimin llevó a Yoongi hasta su habitación, donde tomó una toalla grande y le abrigó para que su cuerpo dejara de temblar, luego reguló el agua de la ducha para que pudiera tomar una ducha caliente y después le prestaría ropa cómoda.
―Esto me trajo un Déjà vu; lluvia, ropa mojada y un pijama infantil―Jimin se dio la vuelta de un brinquito por el susto y se sonrojó al ver el pecho descubierto del mayor con algunas gotitas de agua sobre él, teniendo solamente una toalla en su pelvis.
―Oye, te dejé tu pijama en la cama―se cubrió los ojos y bajó su cabeza, haciendo que el gorrito del pijama se bajara y los ojos del traje de pollito se vieran, viéndose muy adorable.
―Lo siento, no me habías dicho y no me di cuenta―Jimin movió sus dedos para poder ver y se fijó en la espalda de Yoongi caminando hacia la habitación de vuelta.
Suspiró y se restregó la cara con sus manos, caminando a la sala para acomodar el desorden que tenía por su reciente tristeza, levantó el pote de helado vacío y la cuchara, la manta azul que se había puesto estaba en el suelo y las pantuflas estaban regadas por el lugar, ya que había llegado tan distraído como para pensar en el orden.
Jimin caminó a su habitación y tomó la perilla entre sus dedos, abriendo suavemente para verificar que Yoongi ya se había cambiado, ya que había pasado un buen tiempo.
Cuando vio el cuerpo de Yoongi tenía el pijama que le había dejado y estaba de espaldas a la puerta, viendo algo fijamente en su mesita de noche.
¿Qué está viendo?
Entró a la habitación rápidamente y vio que Yoongi tenía entre sus manos un marco de foto, dándose vuelta cuando escuchó la puerta ser abierta. Jimin frunció el ceño y le quitó bruscamente de las manos el marco a Yoongi, haciendo que este se extrañara.
―No tienes que tocar cosas que no te pertenecen, te deje entrar a mi cuarto para cambiarte, no para husmear entre mis cosas―Yoongi se apenó por ser descubierto en su pequeña inspección del cuarto, en especial porque se quedó admirando el cuadro.
―Lo siento, sólo que me pareció muy hermoso ese niño con sus padres―se rascó el cuello por la vergüenza y bajó la mirada.
Sus ojos fueron testigos de cómo los ojos avellana de Jimin se apagaron al ver esa foto enmarcada entre sus manos y cómo la devolvía con pesar.
Un pollito triste.
―De verdad lo siento, no fue nada respetuoso de mi parte y te prometo que no lo hice con malas intenciones―Jimin suspiró y miró con ojos empáticos al mayor, sonriendo de lado.
―Está bien, pero salgamos de aquí―Jimin le tomó la mano a Yoongi y lo sacó de la habitación, caminando juntos hacia la sala. ―Yo no tengo consolas, para darte una paliza en Mario Kart, pero tengo Netflix y palomitas de caramelo por si quieres.
Jimin se sentó en el sofá y se envolvió con la manta celeste que tenía hace unos minutos puesta.
Nuestro omega es demasiado adorable para nosotros, ve y consiéntelo.
El lobo de Yoongi habló fuerte y claro, tanto que el humano no se lo pensó y se sentó cerca de Jimin, con una sonrisa enternecida al ver a Jimin con esas pintas totalmente adorables.
― ¿Te burlabas de mi pijama de Kumamon y tú tienes un enterito de pollito? ―Jimin se miró y frunció los labios, no pensaba que tendría visitas, por eso se lo colocó.
―Una vez tuvimos el día del zoológico en Sweet Dreams y mis bebés se visitaron de animalitos, yo fui el pollito―Jimin contó y rio suave cuando vio un ligero brillo en los ojos del mayor.
Yo sé que le gusta estar con mis niños, pero es demasiado orgulloso para admitirlo.
―Y Sehunie ¿de qué animalito llegó? ―Jimin rio cuando el mayor intentó usar un tono sutil, para no mostrar que tenía real curiosidad.
―Mi bebé fue la tortuguita más linda del lugar―Jimin tomó su celular de la mesita de centro y buscó la foto de Sehun en su galería, mostrándosela a Yoongi
―Se ve muy lindo ¿no le dio calor o incomodidad? ―Jimin sintió su corazón latir más rápido al ver el real interés en saber el estado de su niño, ya que algo que siempre había sido un requisito a la hora de interesarse en alguien era que tuviera amor por los niños.
Nuestro alfa es muy tierno y atento. Imagínate cómo será cuando tengamos sus cachorros.
Jimin se sonrojó con el comentario de su lobo y se sintió muy nervioso, tanto que su mano tembló e hizo que el alfa se diera cuenta del nerviosismo del menor, ya que aún sostenía el celular con la foto de Sehun en el traje de tortuga.
― ¿Tu lobo hizo algún comentario incomodo? ―Yoongi preguntó, pero no fue una pregunta burlona, sino una comprensiva, ya que el mismo se apenaba de lo que su lobo decía.
―La verdad sí, ya te dije, es un poco tonto y adelantado―Yoongi asintió y se acostó en el posa brazos del sofá, quedando de frente a Jimin, quien hizo lo mismo.
―Cuéntame más sobre ti, dime lo que te gusta, por qué decidiste ser maestro de jardín, lo que quieras―Jimin sonrió y miró hacia el techo por unos segundos.
―Me gusta mucho el baile, considero que es una de las cosas que más amo en la vida y me gustaría practicarlo más actualmente, pero no puedo darme ese lujo―Jimin movió su pie hacia el de Yoongi y este inconscientemente pegó la planta de su pie con la de Jimin, comparando los tamaños.
― ¿Y por qué no fuiste al área de artes en la universidad? ―Jimin levantó un poco su pie con el de Yoongi al tiempo, ambos teniendo una pierna levantada con sus pies juntos.
―Porque no sabía qué esperarme de esa carrera. En cambio, el ser maestro de jardín de niños fue algo que elegí porque estaba seguro de que podría desenvolverme bien en ello, amo a los niños con todo mi corazón y de verdad el verlos crecer y aprender todos los días, me llena de felicidad.
Yoongi sintió la sinceridad y emoción en las palabras de Jimin, además que estaba soltando feromonas de felicidad por todo el lugar y eso hacía a su alfa relajarse, dejándolo hasta atontado por el delicioso olor.
A veces Yoongi quisiera poder hablar así de su trabajo, no es que no le gustara, le encantaba rapear, pero había tantas cosas que opacaban el disfrutar de lo que hacía que no podía concentrarse al cien en lo que amaba.
―A veces me gustaría tener ese sentimiento, sabes―Al escuchar el tono serio de Yoongi, Jimin bajó sus pies juntos y se enderezó en su lugar, prestando completa atención al alfa.
―Puedes confiar en mí, habla―Jimin se acercó más, tanto que quedó pegado a las piernas de Yoongi, quien se había colocado en posición de indio.
―Yo amo lo que hago, componer y rapear siempre fue de las cosas que me sacaban de mi realidad y me ayudaban con mis problemas. Pero cuando algo se vuelve una obligación, algo que debes hacer porque las personas esperan estrictamente por ello, es agotador―Jimin tomó suavemente las manos del alfa entre las suyas y las apretó, dándole apoyo.
―Sientes que ya no es algo que haces por amor, sino por obligación―Jimin completó la idea y Yoongi asintió ante las palabras acertadas del menor.
―A veces sólo quiero desaparecer, que nadie sepa dónde estoy y poder pensar en qué quiero para mi vida. Pero sé que no soy lo suficientemente valiente para hacerlo, siempre voy a temer de lo que digan los demás sobre mí.
Jimin asintió y miró las manos que tenía entre las suyas, las cortas uñitas del alfa y esa frialdad en sus extremidades, se notaba que el mayor tenía problemas de ansiedad.
― ¿Por qué no te tomas un descanso? Dejar de hacer aquello que se volvió una tortuosa rutina y pensar en si vale la pena seguir―Yoongi abrió los ojos, claro que había considerado el escapar de todo, pero simplemente no podría.
―Porque sé que hay mejores en la industria y si me descuido podría ser fácilmente reemplazado, al fin del cabo lo único que les importa a las compañías es ganar dinero.
―Pero RM es tu amigo y jamás te haría eso―Jimin no entendía por qué el alfa estaba inseguro de su capacidad, eso le preocupaba mucho.
―Nada me garantiza que él no vaya a abandonarme ¿sabes cuánto tuve que luchar para que alguien si quiera comprara mis canciones por dos wons? Mucho y no pienso ser un maldito repartidor que no tiene dinero ni para poder ir a casa o comer una comida al día, no otra vez―Yoongi comenzó a hiperventilar y sus ojos se pusieron llorosos.
Jimin reaccionó y se levantó de su lugar, colocando sus piernas a los lados del alfa y abrazándolo con fuerza, el mayor seguía hiperventilando y le apretaba en un abrazo necesitado. Pasando por un ataque de estrés.
Jimin se mantuvo abrazado a Yoongi en todo su ataque de ansiedad, sin soltarlo en ningún momento, hasta que el mayor decidió separarse, cubriendo su rostro por la vergüenza.
Jimin limpió el rostro con las mangas de su pijama y tomó el rostro del mayor entre sus manos, notando que Yoongi evitaba el mirarle a los ojos. Jimin comenzó a soltar feromonas para calmar a su alfa.
―Vamos a dormir, mañana el señor Agust me acompañará con mis bebés y después tendremos esa cita que quedó pendiente ¿te parece?
Yoongi sonrió muy pequeño y se aferró al cuerpo de Jimin, enterrando su rostro en el pecho del menor y olfateando todo a su paso, sintiéndose acogido por el olor del omega.
Cuando Jimin sintió que el mayor asentía contra su cuerpo sonrió y dejó algunos besos en el cabello de Yoongi, acariciando la cabeza para relajarle un poco.
―Vamos. Mi cama es algo pequeña, pero nosotros podemos acomodarnos―Jimin se separó del abrazo suavemente y tomó la mano de Yoongi, entrelazando sus dedos.
Ambos caminaron hacia la habitación del menor y Jimin acomodó sus peluches en el closet para que ambos quedaran cómodamente.
Yoongi se acostó en el lado derecho de la cama y se colocó de lado, notándose que seguía decaído. Jimin encendió la lamparita que usaba para dormir y apagó la luz del cuarto. Se acercó a la cama y se subió, gateando hasta llegar donde estaba el rapero.
Jimin le miró por unos segundos y decidió acercarse más hacia Yoongi, se acurrucó entre los brazos flojos del alfa y acomodó su rostro en el pecho del mayor, abrazando el torso de este.
Yoongi al sentir al menor de esa forma tan íntima se sintió confortado, abrazándolo fuertemente y cayendo rápidamente en un sueño profundo.
Jimin tomó su celular con dificultad al ser apresado en el abrazo y buscó el chat de Namjoon en su celular.
Tú:
Hyung, en estas vacaciones de abril Agust hyung no estará disponible para nada, así que si tenían planes, olvídenlos.
11:20 pm.
Namie hyung✨
¿Jimin, de qué hablas? No podemos cancelar las cosas, así como así, ni siquiera hay un motivo para hacerlo.
11:20 pm.
Tú:
¿Hace cuánto tuvo Agust sus últimas vacaciones?
11:21 pm.
Namie hyung✨
Jimin, en la industria musical es difícil que los artistas tengan vacaciones, hay mucho que hacer y cosas que producir, además tenemos que volver a Seúl.
11:22 pm.
Tú:
¿Desde cuándo te volviste de esas personas que sacrifican la salud mental de las personas por un bien empresarial?
Yoongi no estará disponible y no me interesa si vienes a impedirlo, tienes que aprender a darle un descanso de su tediosa y monótona vida.
11:23 pm.
Namie hyung✨
Mira Minie, eres una persona que aprecio mucho, haz hecho mucho por nosotros y por ello no entiendo tu actitud.
¿Crees que no me importa la salud de Yoongi?
Que por lo que veo ya tienen la confianza suficiente como para que te haya dicho su nombre.
11:25 pm.
Tú:
Realmente no parece que le importe.
No voy a escribir más, simplemente quiero que RM se vaya y venga Namjoon hyung, el chico empático que Jin hyung ama tanto, porque yo no estoy hablando con él.
Adiós.
11:26 pm.
Jimin suspiró y dejó su celular en la esquina de la cama, levantando un poco la cabeza para que el mentón de Yoongi quedara a su alcance.
Se estiró un poco y besó el mentón de Yoongi, quedándose unos segundos con sus labios pegados a la piel del mayor.
―Tu omega te ayudará a vivir tu vida como debe ser.