Yoongi se removió ligeramente en su lugar, se sentía completamente cansado, pero a la vez se sentía confortado por el delicioso olor a galletas recién horneadas que invadía el lugar y sus fosas nasales. Cuando intentó mover su brazo izquierdo sintió el hormigueo característico de una extremidad dormida y abrió los ojos por la incomodidad.
Cuando su vista logró enfocar vio el rostro de Jimin, totalmente dormido, con su cabeza sobre su antebrazo y sus manos sobre su pecho, suspirando entre sueños.
Sonrió ante la tierna imagen y con mucho cuidado levantó suavemente su brazo para que Jimin se acomodara en su pecho y pudiera estirar su adormecido brazo. Cuando Jimin estuvo con su cabeza sobre su pecho, sin ser consciente, se apegó más al mayor, colocando su nariz entre el cuello y hombro y se abrazó a su pecho con más fuerza.
―Jiminie.
Yoongi susurró y con nervios besó lentamente la frente del menor, apoyando sus labios sobre la piel y despegando lentamente, repitiendo varias veces en tímidos piquitos.
Jimin se removió suavemente y se acomodó mejor en el cuello de Yoongi, aspirando de forma somnolienta e inconsciente el aroma del alfa, su lobo agitando su cola rápidamente.
―Cincuenta horas más―Jimin se negó a salir de su nuevo lugar favorito, ya que dejaría de sentir el delicioso olor.
Yoongi rio por la respuesta y abrazó a Jimin con más fuerza, totalmente enternecido por el chico entre sus brazos.
Pasaron unos minutos y Yoongi se dedicó a admirar cada detalle del rostro de Jimin; su nariz pequeña como botón, sus labios rosados y rellenos, los cuales dejaban salir suspiros por el sueño, sus pestañas rizadas las cuales reposaban cómodamente en sus pómulos, los cuales eran rellenitos y suaves, sonrosados ligeramente.
―Eres la persona más hermosa que he visto en toda mi vida―susurró totalmente encantado con la belleza de Jimin, dejando de lado su orgullo o vergüenza a que el menor le escuchara. ―demasiado hermoso para mí.
Pegó su frente con la de Jimin y lentamente acarició sus narices, haciendo que Jimin se comenzara a despertar de su cómodo descanso.
Jimin se quedó quieto, estaba despierto y consciente de lo que el alfa hacía, pero quería saber qué es lo que haría próximamente al pensar que estaba dormido.
―Siento que tu belleza será desperdiciada si estás con alguien como yo...
Jimin no se movió, pero estuvo completamente atento a lo que el alfa decía, tratando de no expresar ninguna emoción, para que sus feromonas no delataran su estado.
―No merezco a alguien tan puro como tú.
En ese momento Jimin sintió que el agarre en sus hombros se volvía más fuerte y las feromonas angustiadas comenzaron a llenar la habitación, delatando que Yoongi se estaba deprimiendo.
Abrió los ojos sin importarle que se delatara su conciencia y miró a los ojos a Yoongi, viendo que estos estaban sorprendidos y cristalizados, a nada de dejar salir las lágrimas.
Jimin le miró en silencio y pegó sus frentes lo más que pudo, no apartando su mirada de los oscuros orbes ajenos, intentando transmitir apoyo en una mirada.
―Tú mereces más de lo que piensas, sólo que aún no te das cuenta de ello―Jimin habló muy bajito, en un susurro relajante.
Jimin se sintió aliviado al no recibir una respuesta negativa de Yoongi, en cambio, este lo abrazó por la cintura con más fuerza, dejando un casi inexistente espacio entre ellos dos, sintiendo sus respiraciones mezclarse y sus almas conectarse.
Alfa y Omega se estaban conociendo.
―No te menosprecies porque eres una persona increíble, sólo debes conocerte y amarte―Jimin levantó una mano y con mucho cuidado, intentado no romper la íntima burbuja, apartó el flequillo de Yoongi a los lados, dejando en su frente una cortina de cabello.
Se acercó a su frente y en el espacio que dejó entre los cabellos pegó sus labios, en un beso cariñoso y duradero, dejando sus labios mimar la pálida piel del mayor.
Al separarse volvió a acomodarse entre los brazos del alfa, sonriendo de lado al ver el ligero, casi inexistente, sonrojo en el rostro del alfa.
―Ahora, vamos a ir a Sweet Dreams, me acompañaras con mis pequeños y luego saldremos a donde quieras. Soy todo tuyo esta tarde―Yoongi sonrió y se sintió después de muchos años completamente emocionado, quería pasar su día con Jimin, pero sabía que no podría ser así.
―Tengo que ensayar para el concierto, es mañana y Namjoon tiene que ver mi parte―a pesar de sentirse plenamente feliz por pensar en pasar el día entero con Jimin, tenía responsabilidades que no podía dejar de lado.
―Entonces iremos a enseñarle a Namjoon el gran artista que eres y podemos pedir comida en la empresa, no hay problema―Jimin se encogió de hombros y sonrió, contagiando de positivismo al mayor por la dulce actitud del menor.
―Me parece una grandiosa idea.
Luego de un par de sonrisas cómplices y miradas soñadoras, ambos se levantaron de la cama y tomaron turnos para tomar una ducha, Jimin siendo el primero.
―Te dejé la ropa que me prestaste aquel día, ya que mi ropa dudo que te quede―Jimin se peinaba con la vista en el espejo del tocador, acomodando sus rebeldes cabellos rubios.
― ¡Está bien! ―Yoongi gritó desde el baño y abrió el grifo del agua, comenzando a bañarse.
Jimin caminó a la cocina e hizo un desayuno básico, huevos fritos y unas tiras de tocino, con jugo de pera. Cuando estaba dejando los platos sobre la mesa Yoongi llegó con un gorro en su cabeza y la ropa que le había prestado a Jimin aquel día en su cuarto de hotel.
―Ten, desayuna. Mis pequeños son un amor, pero te dejan con muy poca energía al final del día―Yoongi se relamió los labios y su estómago rugió al oler la comida, sintiendo muchísima hambre de golpe.
Comieron en silencio, con algunas miradas en el medio, pero tomando un aura tranquila y silenciosa, cómodos entre el silencio.
― ¿A qué hora será el concierto mañana? ―Jimin preguntó mientras entraban al auto del menor.
―A las diez, ya se vendieron todos los asientos, realmente no pensé que se llenaría―el auto comenzó a avanzar y Yoongi sonrió ante la imagen de Jimin al volante.
Conduciendo se ve demasiado atractivo.
―No seas modesto, Jungkookie y tú son los mejores en RM Industry, es normal que el lugar se llene con ustedes dos―Jimin admitía que era un gran fan de Jungkook, su música era de su estilo, pero con Agust siempre tuvo recelo por ser el crush de su hermanito, ya que su hermano babeaba por el rapero.
Ni modo, es nuestro alfa. Jihyung tendrá que soportarlo.
El lobo de Jimin habló con recelo al recordar los posters de Agust que adornaban la habitación del menor, tratando de no pensar en ello.
― ¿Tú tienes tu entrada? ―Jimin sonrió al escuchar la pregunta, recordando que no había logrado conseguir las entradas, ni él, ni Taehyung.
El último había llorado una semana al enterarse que las entradas se habían agotado.
―A parte de que las entradas costaban medio riñón, no alcancé a comprar ni las de los últimos asientos―se encogió de hombros y rio cuando Yoongi soltó una carcajada.
―Yo...yo tengo una entrada en la zona VIP y realmente me encantaría tener a un hermoso omega entre mi público, así que es toda tuya―Jimin le miró con ojos abiertos cuando se detuvieron en un semáforo.
―Y-yo, no puedo aceptarlo, en especial porque Taehyung lloraba por ir y no podría dejarlo―el semáforo se colocó en verde y comenzaron a avanzar, Jimin sintiéndose emocionado por ir al concierto y en la zona VIP.
Nos quiere en la mejor zona del lugar, quiere vernos mientras rapea.
El lobo de Jimin saltó de la emoción por el interés del alfa por tenerlos cerca, aullando para que Jimin dejara de rechistar y aceptara.
―Lo más seguro es que el Kookie lo invite, está colado por tu amiguito desde que llegó contigo a la empresa.
Jimin abrió los ojos ante la información, el crush de años de Taehyung estaba interesado en él, estaba realmente feliz por la futura relación amorosa de su amigo.
―E-entonces ahí estaré, espero que puedas verme entre todas tus lindas y lindos fanáticos, posiblemente omegas.
Jimin comentó burlón con intenciones de molestar a Yoongi, sonriendo al escuchar la risa del mayor.
―Aunque hubiese miles de personas junto a ti, siempre me llamaría tu inigualable belleza, opacarías a los demás―Jimin apretó el volante entre sus manos y su rostro adquirió un rojo intenso. ―Así que no habrá ningún problema.
Cuando llegaron a Sweet Dreams los niños miraron con mala cara a Yoongi, al principio los mayores no comprendieron la actitud de los pequeños, pero recordaron que Yoongi no había cumplido su promesa del helado y a pesar de haberlo comido, no lo compró el alfa.
―Mis amores, Yoongi hyung tuvo un problema importante y no pudo venir, pero no se molesten con él, porque sí compró el helado para ustedes, pero se derritió―los niños estaban sentados en la alfombra y Jimin sostenía la mano de Yoongi entre la de él, hablándole a los niños.
― ¿Usted lo quiere, Oppa? ―le preguntó Hana a Jimin con los brazos cruzados y las cejas levantadas, ya que no podía levantar sólo una.
Jimin abrió los ojos al no comprender la pregunta de Hana, miró a Yoongi con duda y este apuntó a sus manos juntas, ya que los niños veían su unión, por sobre todo.
―S-sí y tenemos que perdonar a las personas que queremos, así que ¿quieren jugar con hyung? ―los niños se miraron entre sí por unos segundos y los mayores sonrieron, ya que los pequeños no entendían lo que estaba pasando.
― ¡SÍ!
Todos corrieron, y algunos gatearon, hacia sus mayores y les abrazaron las piernas, uniéndolos en un hermoso abrazo.
Yoongi jamás se había cansado tanto como en esa tarde, había corrido en el patio con los niños, se había caído y llenado de tierra, los niños absorbieron sus energías como esponjas y ahora estaba en el suelo estirado como una estrella de mar, los niños pegando calcomanías en su cara.
Jimin llevaba a Sehun en sus brazos, ya que había ensuciado su pañal y lo habían cambiado. Se sentó junto a Yoongi y dejó al bebé acostado sobre el pecho del mayor, siendo recibido por besos y cosquillas.
Nada más adorable que ver a hyung con Sehunie.
Jimin sacó su celular y tomó varias fotos desprevenidas de Yoongi con Sehun, poniendo una de ellas como fondo de pantalla.
Cuando llegó la hora de que los niños volvieran a sus casas, Yoongi se despidió con un beso en la frente de cada niño, todos exigiendo que su nuevo hyung se despidiera como Jimin lo hacía.
―Ahora vamos con Namjoon hyung, quiero ver si la práctica de la coreografía dio frutos.
Cuando llegaron a la empresa Namjoon estaba esperando a Yoongi con los brazos cruzados en la sala de prácticas, enfadado por haber desaparecido toda la mañana sin contestar ninguna llamada o mensaje.
―Agust ¿dónde estabas?
Yoongi no podía dejar de sonreír por la hermosa mañana que había pasado y Jimin se sintió orgulloso por ello, dejando disimuladamente un beso en la mejilla del mayor para dejarlo ensayar.
―Estuve disfrutando mi mañana, lo siento.
Namjoon bajó los brazos cuando vio la sonrisa sincera en el rostro de Yoongi y como este miraba encantado a Jimin, quien estaba sentado en el suelo.
No te conviertas en lo que los Idols temen, eres su amigo.
Y por eso Namjoon decidió que quedarse algunos días más en Busan para vacaciones no sería tan mala idea.