El día de trabajo en Sweet Dreams había comenzado, los niños habían llegado totalmente emocionados, ya que el chico oloroso les había prometido llevarles helado a todos y claro que ninguno había olvidado aquella promesa.
―Jiminie hyung ¿nos darán helado hoy? ―Félix le miró con ojos bien abiertos, sentado en el banquito de espera, con su juguete de pato en su mano.
―Sí mi amor, Agust hyung les prometió helado y siempre debemos cumplir nuestras promesas―Jimin se levantó, ya que estaba agachado para estar a la altura del cachorro y suspiró.
No había recibido ningún mensaje de Yoongi en toda la noche y menos por la mañana, no sabía si lo de la salida seguía en pie o si quiera lo de los helados. No le había escrito por timidez más que por otra cosa, ya que siempre que le escribía este estaba de mal humor y le contestaba de una manera muy tosca.
Algo que no valía la pena pasar si su lobo se deprimía por ello.
Siguió recibiendo a los niños y los llevó en trencito hacia el salón, listos para comer sus desayunos.
Puso algo de música en la bocina con forma de ballena y les ayudó a todos a abrir sus loncheras y sacar su comida, Suran les ayudaba a abrir los juguitos o herméticos para que no se molestaran.
Cuando todas las loncheras fueron abiertas, Jimin limpió sus manos en un pañito húmedo y se sentó en su escritorio, viendo todos los trabajos y tareas que tenía que calificar, aunque todos tienen buena nota por colorear los dibujos, es cansado el organizarlos cuando son más de cinco páginas al día.
Sacó su celular de su maleta y miró su panel de notificaciones, viendo algunos mensajes de Kakaotalk.
Tal vez alguno sea de Yoongi hyung.
TaeTae (3 mensajes)
Jihoonie (4 mensajes)
Jimin abrió primero los mensajes de Jihoon, ya que nunca le escribía en hora de clases, así que probablemente fuera algo importante.
Jihoonie:
Jimin ☹
No entiendo este mundo, de verdad.
¿POR QUÉ MIS BEBÉS ME DICEN BEBÉ?
:(
9:10 am.
Jimin comenzó a reír, llamando la atención de algunos niños, les guiñó el ojo y los niños sonrieron con sus boquitas llenas, siguiendo en su tarea de comer.
Tú:
Jihoonie, te llaman bebé porque pareces uno :3
9:11 am.
Jihoonie:
Me parece indignante Jiminie, tú pareces un bebé más que yo ¡¡Y JAMÁS TE HAN LLAMADO ASÍ, ES INJUSTO!!
9:12 am.
Tú:
¿Vamos a hacer guerra de quién parece más un bebé? O.O
Reto aceptado.
9:13 am.
Jimin le mandó una imagen que había tomado de él en el recreo de los niños, en donde Jihoon aparecía bebiendo tranquilamente un pequeño jugo en caja, sus manitas manteniéndose sobre la caja. Realmente, si a Jimin le mostraran esa foto y le dijeran que tiene trece años, lo creería.
Jihoonie
(. ゚ー゚)
9:14 am.
Jimin rio y cerró el chat de Jihoon, entrando a los mensajes que Taehyung le había enviado.
TaeTae:
Jiminie...
¿Vas a hacer algo hoy?
¿O quieres salir con tu amigaxo...?
8:10 am.
Tú:
Sí, tengo cosas que hacer ◡‿◡✿
9:14 am.
TaeTae:
¿Y se pueden saber sus planes, mi rey?
9:14 am.
Tú:
Voy a salir con Agust hyung◡‿◡
9:15 am.
TaeTae:
QUEEEEEEEEEEEEEÉ
¿¿¿UNA CITAAAAAAAAAAAA?????
ME VAS A CONTAR TOOODO, INCLUSO SI TE BESA, TE TOCA, TE PROMETE LAS ESTRELLAS, TODOOOOOOOOO OAO
AHHHH SIENTO COMO SI MI HIJO VA A SU PRIMERA CITA T.T
9:16 am.
Tú:
Ya, cállate~.~
No es una cita, simplemente saldremos.
Pero sí, te diré lo que pase.
9:17 am.
Jimin guardó su celular cuando sintió unos golpecitos en su pierna, Hana tenía la boca llena de yogurt y le tendía una banana de regalo.
―Vi que no tiene comida oppa, así que tome esta banana, son muy ricas y nutritivas―la pequeña le tendió la banana y Jimin sonrió, limpiando la boquita de la niña y dejando un beso en su frente.
―Gracias mi amor.
El día pasaba y Yoongi no llegaba, los niños se irían en una hora y pedían sus helados. Jimin pensó que tal vez estaría ocupado, demasiado como para escribirle, así que tomó su celular para escribirle un mensaje, pero tenía que calmar a sus niños.
―Tranquilos, le escribiré a ese hyung para preguntarle si vendrá, sino yo les compraré helado ¿sí bebés?
Los niños asintieron y siguieron coloreando la flor de sus colores preferidos, alguno compartiendo sus crayones.
Tú:
Yoongi hyung ¿vas a venir?
Si no vendrás puedes escribirme, no te preocupes, yo les compraré el helado.
Te espero a la una para la salida.
¿Verdad?
12:05 pm.
Jimin suspiró y guardó su celular en su bolsillo, tendría que salir a comprar el helado para los niños.
―Suran Noona, volveré en unos minutos, iré por el helado de los niños―la chica asintió con una sonrisa y los niños se hicieron los sordos y trabajaron con esmero, esperando su dulce recompensa.
Salió a comprar el helado, un galón de chocolate y medio galón de fresa. Lo que sobrara se lo llevaría a casa, por si la salida ya no se daba.
¿Nos olvidó nuestro alfa?
El lobo de Jimin estaba acostado con la lengua de fuera, triste por no recibir señales del alfa.
No te angusties, no sabemos si está ocupado.
Jimin le contestó y recibió el helado con los conos de Waffle.
Cuando regresó repartió el helado a todos, quienes saltaron felices. Jimin vio ese medio galón de chocolate que sobró, ya que el de fresa se había acabado, y consideró que sería su única compañía ese día.
Cuando los niños ya estaban sentados en los banquitos para irse a sus casas revisó su celular, viendo que no tenía ningún mensaje de Yoongi.
Los niños se fueron felices, contándoles a sus padres que habían comido helado, pero Jimin seguía un poco triste por no recibir ningún mensaje de Yoongi.
Fue a su salón y decidió distraerse ordenando las tareas, libros y juguetes de los niños, tratando de no sentir el tiempo.
Taehyung abrió la puerta del salón y se sorprendió al ver a Jimin ahí, ordenando la caja de juguetes.
―Jiminie, pensé que ya te habías ido―entró con rostro preocupado, dejando su maleta en una de las mesas.
―Yo, Agust no me ha hablado, así que me imagino que está ocupado―se encogió de hombros y dejó la caja en su lugar, levantándose del suelo.
―Pero bebé, ya son las tres de la tarde―Jimin abrió los ojos cuando escuchó la hora, pensaba que no era tan tarde, pero cuando corroboró la hora en su celular vio que no había ningún mensaje o llamada de Yoongi.
Bien, tal vez vendrá en una hora más.
―Lo esperaré un rato más, si no viene me voy a casa―sonrió de lado y trató de no mostrarse decepcionado.
Taehyung le vio con ojos tristes y le abrazó por sobre los hombros, dejando un beso en su coronilla.
― ¿Quieres que me quede contigo? ―le pellizcó una mejilla para hacerle sonreír, funcionando.
―No es necesario, yo te llamo por cualquier cosa―le dio un beso en su mejilla y sonrió, alejándose del abrazo.
―Está bien, si quieres que venga por ti no dudes en llamarme, está lloviendo muy fuerte afuera―Taehyung tomó su maleta y miró por la ventana del salón, el cielo gris y nublado.
―Traje el auto, pero igual te llamaré al llegar a casa, te quiero y cuídate.
―Yo más Mochi, nos vemos―Taehyung le dio un último vistazo a Jimin y se fue con duda a su hogar, pensando si fue correcto el dejarlo.
Jimin se acostó en la alfombra de juegos, la cual era muy cómoda, sacó su celular y miró por último sus mensajes.
Nada.
Ya eran las tres y media y no había señal de Yoongi. Decidió llamarle para corroborar que no llegaría y poder ir a casa a descansar.
Puso su teléfono en su oreja y escuchó el primer tono.
Segundo.
Tercero.
Buzón de voz.
Lo intentó tres veces más y ninguna de las llamadas fue aceptada, así que decidió levantarse con la poca dignidad que le quedaba e irse a casa. Tomó sus cosas, el helado y su maleta, caminando para llegar a su auto y conducir a su casa.
El camino era corto, así que llegó en cinco minutos, bajándose rápidamente por la lluvia. Abrió la puerta e ingresó rápidamente, quitándose los zapatos.
―Voy a adoptar una mascota, es lamentable llegar a tu hogar y que nadie se alegre por tu llegada―habló para sí mismo Jimin, yendo a su habitación para colocarse su pijama.
Salió de su cuarto con su enterito de pollito y se acostó en el sofá con su medio galón de helado y una cuchara, poniendo una película de comedia en Netflix.
¿Nuestro alfa se olvidó de nosotros?
El lobo de Jimin aulló triste y Jimin no sabía cómo hacerle entender que Yoongi no estaba interesado en ellos, no de esa forma.
¿Verdad?
―Yoongi, tienes que ensayar la coreografía de Seesaw, en dos días es el concierto y quiero ver cómo vas con ella―Namjoon le miró serio, mientras Yoongi estaba en el suelo de la sala de prácticas.
―Pero Jiminie está trabajando.
Namjoon bufó y se sentó en la silla de rueditas que estaba junto a la mesa, frotando sus manos en su rostro.
―No importa, tienes que mostrármela hoy o no te irás de aquí, lo siento, pero te he dado demasiada libertad por ser mi amigo.
Yoongi asintió y se levantó del suelo, tomando su celular, donde estaba el video de la coreografía.
―Bien, pero mándame a comprar dos galones de helado para antes de las doce, de chocolate y vainilla―Namjoon levantó la ceja al no entender la compra. ―que los dejen en mi oficina, por favor.
Yoongi no le dio oportunidad de preguntar nada porque puso la música en las bocinas, comenzando a practicar.
El tiempo le pasó demasiado rápido y la coreografía estaba casi lista, su celular se descargó al usarlo para ver el video, así que lo dejó cargando y usó el celular de uno de los bailarines extras.
Cuando terminaron de ensayar Yoongi estaba demasiado cansado, tanto que ni siquiera se limpió el sudor y se lanzó al suelo, cerrando los ojos inmediatamente.
Lo que no esperó fue quedarse profundamente dormido.
Cuando despertó todo estaba oscuro y vio la luz de su celular a lo lejos.
Mierda. El helado, los niños...Jiminie.
Se golpeó la frente y se levantó de golpe hacia su celular, encendiéndolo para ver la hora. Las cuatro de la tarde.
―Puta mierda me perdí todo―tomó sus cosas y corrió a la puerta de la sala, saliendo de un portazo.
Cuando llegó a la oficina encontró los potes de helados sobre un charco de agua, se habían derretido.
Llamó con rapidez a Jimin, pero este no contestó y cuando despegó el celular de su oreja pudo ver los mensajes y las cuatro llamadas perdidas.
―Me va a odiar, esto me pasa por ser un perezoso de mierda―golpeó el escritorio con molestia y tomó los potes de helado derretido y su maleta, bajó por el ascensor y manejó lo más rápido que pudo.
Cuando llegó a Sweet Dreams tocó el timbre con insistencia, respirando agitado bajo la lluvia.
― ¡Jimin! ¡Jimin! ―tocó una vez más y se rindió al no recibir respuesta.
Era obvio que ya no estaría ahí, pero no sabía la dirección de su casa, no sabía dónde ir.
Con cuerpo tembloroso por el frío y la lluvia sacó su celular y le llamó al amigo de Jimin.
― ¿Hola?
―Taehyung, dame la dirección de Jimin, por favor―le rogó con voz desesperada, mirando hacia el frente.
―No creo que...
―Por favor, te lo pido.
Taehyung suspiró y segundos después le dictó la dirección de la casa de Jimin. Agust subió al auto rápidamente y colocó la dirección en el GPS.
Agradeció al universo cuando todos los semáforos estaban a su favor y las calles estaban lo suficientemente solas como para manejar a una velocidad considerable.
El GPS le indicó que había llegado a su destino y vio una linda casa color menta, con un pequeño jardín al frente.
Se bajó y con pasos temblorosos se quedó mirando la puerta. Estaba mojado, tembloroso, sudoroso, con helado derretido y después de haberlo dejado plantado.
¿Por qué si quiera me dejaría explicarle las cosas?
Con la poca valentía que le quedaba tocó el timbre y esperó, viendo atentamente a la puerta.
Apretó los potes entre sus manos cuando un Jimin envuelto en una mantita con un enterito de pollito le abrió la puerta.
Es hermoso.
Jimin le vio con los ojos bien abiertos, el helado entre sus manos y su rostro demacrado le indicaban que no lo había dejado plantado apropósito.
Jimin sonrió y estiró su brazo envuelto en el pijama a Yoongi, quien dudó unos segundos en tomarlo con su mano empapada y aferrarse al chico en el pijama.
Ese chico sí le había dado la oportunidad porque no era cualquier chico, era su pareja predestinada.