Capítulo 22

1410 Words
                                                                                      Capítulo 22 "Quiero que tú estés bien" Esas habían sido sus palabras y no dejaban de repetirse en mi cabeza. Por la ventana del avión sólo veía nubes bajo nosotros, el sol estaba brillando con fuerza, a simple vista lucía como un paisaje positivo, suspiré girando la cabeza encontrando a Jimin dormido en el otro asiento, hacía un puchero adorable, algunos mechones de su cabello caían con gracia por su frente, ¿Cómo era posible que su familia también perteneciera a ese mundo? JungKook comía lentamente y con aire ausente, casi distraído. Lo miré ladeando mi cabeza, entonces se podía decir que él había huido de Busan por sus padres y su negocio, ¿Por qué no dedicarse a un trabajo mejor que el de ser un prostituto en pocas palabras? — ¿Estás molesto con Jimin? —mi pregunta lo trajo a la realidad. Parpadeó mirándome sin dejar de masticar. — Más o menos. — Es un buen chico, no lo odies por sacarme una sonrisa siempre. — No creí que los chicos como él te gustaran—comentó burlonamente. — Dijiste que Lalisa fue tu primera cliente—recordé. Su rostro fue serio de repente— ¿No estabas nervioso? JungKook tragó bebiendo algo para pasar el bocado, volvió a mirarme con una pequeña sonrisa honesta. — Lo estaba, no por ser mi primera vez, sino por no saber cómo hacer lo que ella quisiera. — ¿Eras tímido? —fue mi turno de burlarme. JungKook se había quejado de mí en ese segundo encuentro donde ni siquiera podía quitarme la camisa frente a él, de hecho, todavía no podía tocarlo sin temblar, era como si temiera hacer algo mal y él me reprochara por ello. — Hay muchas chicas locas por allí—se limitó a decir—Me limité a tener ciertas preferencias con mis clientes. — ¿Te gustan las chicas jóvenes? — Prefiero las que son mayores que yo. — Oh—levanté mis cejas sintiendo mis mejillas algo calientes.  — ¿Qué? —sonrió divertido. — Creí que te gustaba ser dominante, ya sabes... — Me gusta serlo. — No creo que lo hayas puesto en práctica durante tu trabajo—admití. — Lo hago de cierta manera, una vez que digo mis términos o reglas ya estoy teniendo poder sobre esa persona, si acepta será bienvenida, pero sino...no conseguirá nada—explicó casi con orgullo. Asentí comprendiendo. — Así que... ¿No tiene nada que ver con sexo el hecho de ser dominante? — No uses tu mente de psicóloga en esto. — No lo hago, bueno, intento no hacerlo—aseguré—Entonces... ¿Qué debo decir a mis padres? ¿Qué debo esperar de los tuyos? Sigo sin entender porque terminé con una bala en mi pierna. — Tae cree que trabajan para Lalisa, YoonGi dice que tal vez la chica está algo celosa... — ¿Tus amigos saben lo que pasó? — Por supuesto, confío en ellos—dejó los cubiertos en el plato llamando a una de las chicas para que recogieran todo. Cuando se fue lo miré de nuevo—No creo que Lalisa tenga algo contra ti, lo nuestro está más que enterrado. — Pero según YoonGi ella no te ha olvidado. El chico sonrió maliciosamente y yo me arrepentí de mis palabras porque me había delatado. — Escuchaste ese día—bajé la mirada—Escucha, Lalisa maneja el negocio que dejó su padre, allí hay drogas, armas, dinero sucio y tratos sucios con el mercado n***o—explica. Asentí escuchando con atención—Mis padres se centran más en vender a las chicas como tú por una buena cantidad de dinero, por lo general eliminan a su familia primero...—abrí mis ojos como platos mirándolo asustada—Tranquila, los tuyos estarán bien, si mis padres no han hecho nada significa que tienen otros planes, debe haber algo en tu padre que le ha gustado...además de ti. — JungKook, ¿Por qué tu hermano no vive contigo? Sé que es menor de edad, pero... ¿No crees que estaría mejor a tu lado? — Jung-Hyun se hubiera venido conmigo, créeme que sí pero el problema no soy yo, es Park JiHyun. Miré a Jimin y luego a él. — ¿Ese es el hermano de Jimin? — Sí, mi hermano no quiso irse a Seúl porque JiHyun no quiere irse de Busan—hice una O con mi boca comprendiendo—A veces quiero golpearlo por lo enamorado que está. — ¿Estás seguro que sus familias no saben de su relación? — No, han sido muy cuidadosos—suspiró. — ¿Él sabe lo que realmente haces? —asintió desordenando su cabello— ¿Y qué te dice? — Me pidió consejos—se echó a reír negando con la cabeza—Incluso Jimin tuvo que darle consejos a su hermano, ninguno de los dos tenía idea de qué hacer en la intimidad, querían complacer al otro, pero... — Vaya, mientras tuve mi primera vez a los veinte otros van por allí adelantándose. — ¿Eso que tiene? — Es incómodo cuando debes escuchar a otros hablar del tema y sólo quedarte callado—expliqué— ¿Cuántos años tienen esos chicos? — El hermano de Jimin tiene mi edad. — ¿Qué? —me sorprendí—Espera, ¿Entonces cuántos años tiene tu hermano? — Diecisiete. — ¿Está saliendo con un chico mayor? —bajé la voz para no despertar al chico que dormía— ¿Debo suponer que a los hermanos Jeon les encanta los mayores? Lástima, quería entrar en tu rango. — ¿Qué te hace pensar que no estás allí? —levantó una de sus cejas. Lo miré en silencio unos minutos, esas actitudes me confundían, de repente era lindo y luego irritable, JungKook se levantó tomando mi mano, lo seguí tomándome mi tiempo por culpa de mi pierna. Fruncí el ceño cuando entramos al baño y cerró la puerta. — ¿Qué hacemos de nuevo aquí? — Una vez me dejaste en claro que querías hacerlo en un baño, ya recuerdo, fue cuando nos dirigíamos a Busan. — Mi pierna no está del todo bien... Me cargó callándome y sentándome cerca del lavabo. En aquel mesón de mármol, mis manos se aferraron a sus hombros mientras lo veía incrédula. — Eso no es excusa—besó mi cuello por minutos pasando a mis labios. ¿Realmente iba a hacerlo allí? Introduje mis manos debajo de su camisa sin perder el contacto con su boca, mordí mi labio sintiendo su abdomen marcado subiendo más mis manos al tiempo que subía su camisa hasta quitársela, JungKook sonrió encantado de ello, desabrochó mi blusa con una calma que me irritaba, besó mi hombro al deshacerse de la prenda mordiéndolo con suavidad pasando al brasier, una de sus manos se atrevió a sacar uno de mis pechos dejándolo expuesto ante él, mordí mi labio de nuevo para no gemir cuando comenzó a besarlo y acariciarlo. Incliné mi cabeza de lado disfrutando aquello. Mis manos encontraron su pantalón y no dudaron en desabrocharlo, JungKook bajó sus manos a mi cintura acariciándola, entre ambos fuimos deshaciéndonos del resto de la ropa, cuando mis piernas abrazaron su cintura y el chico se acomodó entre ellas sin dejarme respirar entre besos acalorados gemí sin evitarlo al sentirlo introducirse en mí. JungKook rodeó mi cintura con su brazo acercándome más a él e introduciendo su m*****o más profundo, abracé su cuello con mis brazos enredando mis manos en su cabello, fue mucho mejor cuando me cargó apoyándome de la pared moviéndose mejor. Las embestidas comenzaron suaves y esta vez no hubo dolor, JungKook no dejaba de llenarme de besos ya sea por el cuello, los hombros, mi pecho, cuando volvía a besar mis labios tenía la costumbre de morderme y aquello me resultaba tan excitante viniendo de él. Escuché algunos gemidos bajos de su parte, por unos minutos me olvidé que estábamos en un avión o que teníamos problemas que solucionar. Simplemente éramos él y yo, él moviéndose cada vez más fuerte hasta que mis uñas se introdujeran en sus hombros y yo luchando por no gemir como lo había hecho en su habitación. — JungKook, ¡Ah!... — Shh—susurró divertido besándome para callar los gemidos. Sentí algo en mi vientre presionar, tensé mis piernas en su cintura y fueron minutos para que ambos llegáramos a la cima juntos. Su respiración agitada y caliente era similar a la mía, de repente en aquel baño hacía mucho calor, de repente tener a JungKook allí sudoroso, excitado y con su m*****o aún en mí podía ser algo de lo cual nunca me cansaría.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD