Realmente, los sentimientos dentro de un corazón roto, son mayores.
Son demasiado confusos porque… ¿Qué es lo que se siente en realidad? ¿Tristeza? ¿Dolor? ¿Desesperación?
Los sentimientos dentro de un corazón roto… Esos, ¿Duran para toda la vida?
CAPÍTULO 15
SABRINA
El concierto de Erick era mañana, el mío hoy, se iban turnando las cosas, estaríamos seis días por concierto aquí, dos para interactuar con los fans, un día extra para fotografías para i********:… había tantas cosas por hacer respecto al tour, después de eso dejaríamos Nueva York. No había visto a Erick en todo el día, pero sabía que lo tendría que ver de igual modo, por la canción que presentaríamos. Levanté el mentón para que Sara continuará con el maquillaje, pensaba demasiado en las cosas que pasaban, en cómo es que debíamos de hacer las cosas.
Quería que todo lo del concierto saliera perfecto, quería disfrutar cada uno de los momentos que pasará hoy, puesto que este era mi sueño, y al final del día yo lo estaba haciendo porque me gustaba, porque quería esto, así que...
Si lo pensaba con claridad, no dejaría que nada ni nadie arruinará mis planes, si mi sueño era ser cantante, y no importaba si hubiera tenido que sacrificar mi vida, disfrutaría mi sueño.
Porque este era mi sueño y nada ni nadie haría que todo esto se frenará, las cosas tenían que ser buenas.
Las personas me admiraban, y no dejaría que esto finalizará.
Así que, no dije nada respecto a los pensamientos que tenía, ni sobre Erick, ni sobre nada.
Mi vida sería buena, porque yo tenía el control de ello.
Dicen que tenemos el control de cómo reaccionar a los momentos, así que, podría reaccionar mejor...
—¿Estás nerviosa Sabrina? —. Preguntó César, colocándome el audífono, negué ligeramente—, Eso es bueno.
—Sólo espero que lo hagas bien.
—Lo hará, tiene el talento—, Dijo Erick parándose en el marco de la puerta, aparte la mirada—, No necesitas que te desee suerte, ¿O sí amor?
Siempre documentaban todo, eso me ponía de los nervios de punta, tener que fingir todo ante las cámaras y los reflectores, tenía los diálogos que hacer.
—Gracias por pensarlo así, amor…—, Dije acomodándome en el lugar, mientras que Ximena me acomodaba las mariposas en el cabello.
Siempre pensé en las farsas y mentiras, quizá si podría ser una perfecta mentirosa frente a las cámaras. Tomé una bocanada de aire.
Podría hacerlo de nuevo…
Apenas salí al escenario, miré a las personas, los carteles, las sonrisas.
Me sentí feliz.
Podía acostumbrarme a eso.
ERICK
Sabrina, lucía tan calmada, lo estaba haciendo tan bien, me encontraba mirando su concierto, ella parecía haber nacido para esto, los nervios no parecían estar dentro de su cuerpo y eso me causaba cierta paz, caminé hacía los camerinos, para ver hacía su celular.
Por alguna razón pensé en verlo, pero aparte la mirada, ¿Por qué de un tiempo para acá Sabrina estaba en mi cabeza?
Dicen que el que se enamora pierde.
Yo jamás perdía.
—Así que estás espiando a tu novia—, Dijo a lo que rodé los ojos. Ximena siempre metiendo su nariz dónde nadie le hablaba—, ¿Desde cuándo haces ese tipo de cosas?
—No la espío—, Reté a lo que ella rodó los ojos—, ¿Por qué lo crees así?
—¿Tuviste que ver con que ella tuviera la grandiosa idea de cambiar de estilo?
—No.
Ella rodó los ojos, para tomar mi mano.
—Ven—, Dijo, ambos caminamos hacia dónde se encontraba el escenario de nuevo, para señalar con la mirada a Sabrina—, Tienes que prepararte, dos canciones más y sales con ella, para cerrar su concierto.
Coloqué el audífono, para mirar hacía Sabrina, ella habría escrito la canción, lo que decía la letra, ¿Ella lo sentía? ¿Ella en realidad también sentía algo? O quizá simplemente ella tenía demasiada imaginación, acomodé mi cabello para suspirar bajamente.
—Es tu salida, Romeo—, Me dijo César, asentí.
Después de que las luces se apagaron por un par de segundos, entré al escenario, colocándome junto a ella.
La canción comenzó, ella cantaba los versos, siempre pensé en que ella era una tonta, una bruta, el modo en el que ella solía lucir tan tierna, pero esta vez, la miraba de un modo diferente, relamí mis labios para seguir cantando.
El modo en el que lucía tan tierna cómo sexy, sus piernas cubiertas por unas medias de red lilas y la falda corta, era preciosa.
Me acerqué detrás de ella, tomándola de la cintura, sin dejar de cantar, noté cómo su piel se erizó, pero mantuvo la compostura.
—Ahora eres así, te tengo y no quieres perderlo.
Ella siguiendo el juego, se giro ligeramente hacía mí.
—Gritamos rompemos, siempre lo hacemos. Pero caigo en el juego de nuevo.
Ella se soltó de mi agarré para comenzar a caminar por el escenario, para girarse de nuevo hacía mí.
—Siempre regreso aquí, me gustan los chicos salvajes, y él es uno de ellos.
—Ella es tan buena, pero siempre regresa. Le gusta lo salvaje, me gusta cómo lo hace—, Canté, para acercarme a ella de nuevo, al par de ella.
Y por alguna razón, esta vez, todo lo que alguna vez pensé, se sentía de un modo completamente diferente, cómo si todo lo que alguna vez pensé y sentí de Sabrina no fuera real, terminamos la canción y ella respiró ligeramente agitada frente a mí, la cercanía era demasiada, los gritos en el auditorio fueron demasiados, una sonrisa salió de los labios de Sabrina, no lo pensé, la tomé del rostro y la besé. Ella se quedó estática por unos segundos, tan pocos que seguro no fue visible, me regreso el beso por unos segundos para separarse de mí. Los gritos de emoción de las personas que se encontraban aquí, eran demasiados. Yo le sonreí y ella miró hacía el frente.
SABRINA
¡Dios! ¡Erick era un maldito cabrón hijo de puta! ¿Por qué me habría besado? Apenas estábamos por salir de el lugar, noté cómo es que César me miraba con una ligera sonrisa.
—Lo hiciste bastante bien—, Elogió, a lo que agradecí, jugando con mi cabello—, Reaccionaste bastante bien con el beso de Erick.
—Recordé en dónde estaba—, Le dije, para pasar mi cabello hacía atrás—, ¿Me perdí de algo? ¿En que momento se acordó que me iba a besar? Quizá lo olvide… Pude haberlo arruinado.
—No estaba acordado—, Dijo Ximena juntó a mí—, Pero eso decidió hacer, Erick hace lo que quiere.
Y vaya que lo sabía, pero de cierto modo—o de alguna forma—eso me habría causado demasiadas emociones, no hablaba de un modo positivo, si no que, de cierto modo eso me habría llegado a enfurecer, quería haberlo golpeado.
—César, ¿Crees que Sabrina y yo podamos ir a un bar a festejar su primer concierto?
—Claro que lo haremos—, Dijo Erick, rodé los ojos y noté cómo las cejas de él se fruncieron ligeramente—, Ve, vamos a cambiarnos.
No dije nada, comencé a jugar con mi celular, hasta que la pantalla encendió, con un mensaje de Pablo, sonreí ligeramente.
Pablo: Preciosa. Te mirabas guapísima en tu concierto, ¡Me alegra que estés cumpliendo tus sueños! ¡Eres fabulosa!
Sonreí, ligeramente para tomar jugar con el de nuevo, lo habría estado pensando por un par de segundos, quizá si estábamos hechos para estar juntos Pablo y yo, quizá todo si sobreviviría al desastre que era estar con Erick, ya habrían pasado un par de meses y las personas ya no lo odiaban, habría estado arreglando su imagen de un modo peculiar, es curioso, demasiado curioso.
—Sabrina. Lo hiciste bastante bien—, Dijo él tomando mi mano, le solté—, Sabrina…
—Gracias—, Dije mirando mi celular.
Pablo: ¿Cuándo termina el contrato?
—Oye… Erick—, Carraspeo, a lo que me miró atentamente—, Tu imagen ha sido arreglada, las personas no te odian…
Un poco, quizá. Por el hecho de que pensaban que me habría sido infiel con Samara.
Todo el drama de Danna habría desaparecido, ella no habría estado en las luces de los reflectores durante un tiempo, por lo cual todo esto parecía tener un poco más de paz, podía pensarlo, quizá el contrato podía finalizar pronto, las personas habrían superado su drama.
—Ajá, eso es bueno—, Me dijo tajante, para encoger sus hombros—, ¿Por qué lo mencionas?
—Quizá, el contrato pueda terminar pronto, ¿No lo crees? —, Dije cautelosa, sus cejas se fruncieron ligeramente—, Es decir, las cosas pueden continuar su rumbo, ¿No es así?
—Sabrina, hoy fue un buen día, ¿No lo crees? —, Paso de largo mi pregunta, mirando su celular.
—Sí, fue un buen día—, Le di la razón, acomodándome en mi asiento, para mirarle—, El contrato…
—¿Qué te parece si está noche salimos con Ximena y Evan? Sólo cómo amigos, los cuatro.
—Erick, sobre el contrato…
—¿Entonces saldremos? —, Dijo apartando la mirada del celular, para verme.
ERICK
Por alguna razón, pensar en el que el contrato fuera firmado, me causaba enojo, cólera, ella no podría decirme que quería que el contrato terminará, puesto que habría sentido el cómo es que ella me besaba. Además, el drama volvería, estaba seguro de ello cuando recibí un mensaje de Danna.
Cuando sucedió el drama de Danna, pensé que todo eso no finalizaría. Pensé que todo se habría venido abajo, puesto que todo se sentía así. Toqué la puerta de Sabrina, ella abrió dejándome ver sus ojos dudosos, parecía no entender si esto era una buena o mala idea.
Si alguna vez me habría enamorado, sería de Danna, por alguna razón, el estar con ella siempre se habría sentido de un modo especial, era cómo si todo lo demás no existiera, pero ambos nos encontrábamos en el tope de nuestra carrera.
—¿De verdad crees que sea buena idea? No nos toleramos por demasiado tiempo, podríamos arruinarlo, ¿Te das cuenta de ello? —, Me recordó, rodé los ojos con cansancio—, No quiero hacer que esto sea un desastre.
—No lo será. Sólo tiene que ser una noche divertida, ¿Esta eso en tu vocabulario Sabrina?
Ella tiro hacia atrás su cabeza, para soltar un insulto entre dientes, demostrando que sí habría sido eso lo que le habría causado todo el ruido en su cabeza, lo que habría hecho que ella cambiará de vestimenta, así que era mi culpa.
Me sentía culpable, pero no podía negar que ahora Sabrina se miraba bastante linda, siempre se miro bien, pero, ya no parecía ser esa chica bruta, no del todo.
—Hagamos algo, saldremos. Pero sólo deja de meterte conmigo, por favor—, Dijo dando un paso hacía mí—, Deja de criticarme, o hacerme de hacer sentir así, no quiero odiarte, de verdad, no quiero odiarte. Pero siempre me haces sentir cómo si fuera una maldita nulidad.
—Esta bien, ahora, ven. Tenemos que celebrar—, Le dije, a lo que ella me dio una ligera sonrisa, más parecido a una mueca—, Nos conocemos desde niños. Podemos llevarnos bien.
—Bien…
No mencioné más el contrato, porque… De cierto modo el hecho de pensar en que en algún momento este debía de acabarse, me hizo pensar, que quizá, era por Pablo, no podía evitar yo que fuera así, al final del día Sabrina si habría tenido una vida antes de todo esto, ella ya tenía a una pareja, ella solo hacía esto por Zoé, no porque ella quisiera estar conmigo y, por mucho que intentará negarlo—o pasarlo por alto—las cosas eran así.
Terminamos por salir del hotel, me quedé pensando, nunca había visto a Sabrina ebria, quizá era de esas chicas que se ponían mala copa y por ello no solía beber. Tampoco quería ponerla ebria, porque eso significaba que podría darle una cruda.
Apenas subimos al auto ella miró de nuevo su celular, me di cuenta que ella lo pasaba haciendo eso, miraba su celular y sonreía ligeramente, como si estuviera…
Tontamente enamorada.
No importaba lo mucho que Pablo le hiriera, no importaba que no pudiera estar con él, no importaba nada, estaba enamorada de Pablo, ¿Así se miraba el amor?
—¿Estás enamorada de Pablo todavía? —, Le pregunté después de un par de segundos.
—No quiero pelear…
—No. Es que no quiero pelear—, Le dije después de un par de segundos—, Es que tengo curiosidad. ¿Cómo es que sabes que estás enamorada?
Ella frunció las cejas, para acomodarse en su asiento.
—¿No te has enamorado antes? —, Preguntó, girando ligeramente su rostro—, Es decir…
—Sí. De Danna… Pero, no lo sé. Te veo recibir los mensajes de Pablo, el cómo hablas con él, todo eso…—, Seguí, para después mirar por la ventana—, Nunca se sintió así.
—No lo sé. Sólo se siente, esa sensación en el pecho, me siento segura ahí—, Encogí mis hombros—, Puedo ser con él, eso es todo.
—¿Y la química? ¿No te parece algo monótono solo las palabras dulces y los besos? —, Ella me miró con curiosidad—, Es decir, ¿Hay algo más?
—Me gusta la paz.
—Creí que te gustaban los chicos salvajes—, Me mofé, a lo que ella soltó una risa. Para encoger sus hombros—, ¿Qué?
—Quizá y sí. Quizá no, pero… Es diferente, Erick. Tengo estabilidad emocional, y eso es lo único que necesito.
Asentí, pero no podía creerlo, si le habría visto feliz con él, pero, siempre parecía todo tener tanta simpleza, ella era del tipo de chica que parecía amar otras cosas.
No quería pensarlo de ese modo. Pero, quizá es que ella no había vivido demasiado, es decir, habría estado toda su vida preocupada por Zoé, preocupada por hacer las cosas bien, la paz con su madre, todas esas cosas… Así que si lo pensaba un poco.
Quizá podría demostrarle que las cosas eran diferentes.
Que había un mundo más allá de las cuatro paredes de su habitación, de las paredes del hospital, ella casi no habría vivido, creo que ni siquiera se habría puesto ebria, quería demostrarle que ella podía vivir más, que se habría perdido demasiadas cosas, durante tanto tiempo, apenas tenía dieciocho, pero estaba seguro de que ella estaba apagada.
No era que la considerará aburrida, pero…
Creía que ella tenía más que vivir.
—Sabrina, te quiero proponer algo—, Le dije a lo que ella me miro con curiosidad—, Es decir, hoy es una noche especial, ¿Lo has notado?
—¿Por qué es trece?—, Dijo con burla, a lo que sonreí—, ¿Es por eso?
—No en realidad. Pero tienes razón, es trece—, Le dije mirando el calendario de mi celular—, Hoy cumplimos un mes más de novios.
—Y vaya que lo recordaste, del porque de ser trece—, Se mofó, a lo que asentí—, ¿Por qué es especial esta noche?
—¿No dices tú que todos los días son especiales?—, Le dije a lo que ella me dio una sonrisa—, En fin... ¿Quieres escuchar cual es la propuesta?
Ella lo pensó por un par de segundos, para terminar por asentir con cierto toque de curiosidad, ahora que lo pensaba, habría conocido a Sabrina por demasiado tiempo y a pesar de que habría estado demasiado tiempo cerca de ella, nunca le habría podido entender con claridad. Pero eso no significaba que no quisiera entenderla.
—Sí. dime, ¿Cuál será la propuesta que tienes en mente?—, Me preguntó por un par de segundos. Para acomodar su cabello detrás de sus orejas—, Se escucha bastante interesante.
—Dame esta noche. Deja que te enseñe lo que yo hago después de un concierto y cómo me divierto—, Le señalé, a lo que ella me miro con curiosidad—. Hay un mundo que debes de conocer.
—¿Sin enredos ni tretas?—, Preguntó alzando una de sus cejas—, ¿Sin peleas?
—¿No es lo divertido? ¿Pelear?—, Le pregunté a lo que ella sonrió con burla—, Es divertido.
—En ocasiones sí, lo es...—, Me dio la razón—, Bueno, quizá no divertido, pero, supongo que es lo que siempre hacemos. Lo que nos define.
—Entonces, ¿Me darás la oportunidad?—, Le pregunté a lo que terminó por asentir.
—Puede llegar a ser divertido, ¿No es así?—, preguntó, a lo que asentí con una sonrisa—, Bien, entonces, lo haremos.
Y por un par de segundos lo pensé, o quizá más de lo que podría pensar o sentir, ¿Cómo es que se siente el amor? Quizá si enamoraba a Sabrina, podría experimentar que era lo que se sentía ser amado...
¿Podía sentir eso por alguien?
¿El amor es para todos?
No lo sabía, durante todo el camino pensé en que es lo que querría hacer o cómo es que llevaría todo esto, quería saber cómo es que se sentía el amor, pero... Al final del día, no quería herirla.
Más del modo en el que le habría herido ya.