CAPÍTULO TREINTA Y NUEVE (SOLDADO QUE HUYE UNA VEZ, HUYE SIEMPRE)

2035 Words

El sonido del café goteando en la cafetera llenaba mi pequeño departamento con su aroma tostado y cálido. Me apoyé en la encimera de la cocina, con los brazos cruzados sobre el pecho, esperando a que la máquina terminara su trabajo mientras mi mente, traicionera, volvía al único pensamiento que no había logrado sacarme de la cabeza desde el otro día: Kolt. Había dormido inquieta y al día siguiente, no pudiendo enfrentarlo, huí de nuevo, o algo así: me pedí el día. Si, el mundo estaba por terminar o tal vez el mío. Pero mierda, no importaba cuánto intentara distraerme, cuánto me repitiera que lo mejor era no pensar en lo que había sucedido en la oficina, porque ahí estaba, clavado en mi piel, en la forma en que mi cuerpo aún parecía recordar cada roce, cada toque. El beso. Su boca devo

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD