—Señores San Diego, pido disculpas por la reunión apresurada. Pero es de suma importancia lo que tengo que decirles - los dos hermanos la mira con intriga —De formal les presento mi renuncia como su abogada – dice Eloise. Los hombres, frente a ella, se alarman por su pronunciamiento —No se inquiete, tengo un contrato de confidencialidad que no me permite hablar nada de lo que hasta ahora hemos investigado sobre su caso, y sí, les dejaré su caso en buenas manos, no se preocupen. Motivos personales me llevaron a tomar esta decisión, espero que lo entiendan. —¿Y quién mejor que tú para darnos la victoria?, ¿Segura que no puedes llevar esta demanda? – dice uno de los hermanos San Diego, muy preocupado. —Abogada Alberti, todos lo que la conocen hablan sobre su incapacidad para soltar un caso

