-Alex- Sopesé una y otra vez aquella conversación, quizás más de la cuenta siendo consciente de que fui una chismosa al oír una charla que no me correspondía. ¿Mi padre tiene sentimientos? A esa mujer sí que habría que hacerle un monumento. Prefiero vivir con la idea de que ese cambio era sólo por ella y por intentar cumplir su rol de hombre perfecto sin equivocarse de nuevo. Desperté a Tony pasadas un par de horas, sus pastillas le tocaban y luego de que la azafata le preparara un sandwich él estaba listo para recibirlas. Adrián no me apartaba los ojos de encima y eso ya me estaba molestando. Respiré hondo y lo ignoré, no muy segura de qué rayos pasaba con él. Saqué mi teléfono y mensajee a mis amigos de Morpho, las únicas personas que podría llegar a extrañar. “Los amo tanto, perdo

