El padre de Noah estaba aliviado al escuchar que la hermana de João sabía que ellos estaban de su lado y no en contra, ese era un punto favor, estaba seguro de que eso lo ayudaría a la hora de contarles cómo habían sucedido las cosas.
—entre tantas cosas se me había olvidado preguntarles ¿Cómo fue el ataque?
Todo se quedó en absoluto silencio, no sabían qué hacer y comenzaron a mirarse las caras hasta que salió el doctor y los liberó del incómodo momento.
—ya la señora reaccionó, sus signos vitales están estables, no hay problema en darla de alta.
—Gracias doctor, ya vengo, ¿pueden cuidar a mi hermana, Amanda?
—Todos asintieron con la cabeza, ya que ninguno tenía el valor para hablar y se quedaron al lado de la hermana menor de João, la cual tendría como 16 años de edad, era una niña en comparación a Alice, la cual tenía 20 años… Ella se dirigió hacia su madre y se alegró mucho al verla consciente, como ella no quería permanecer más en ese lugar decidieron salir y volver a la sala de espera, al llegar Alice recordó la pregunta que le acababa de hacer el padre de Noah y aprovechó que estaba su madre para que todas pudieran escuchar la historia.
—disculpe la interrupción, ahora que está mi madre nos encantaría saber ¿Cómo ocurrió el ataque?
Todos comenzaron a sudar frío, pero era el momento de enfrentarlo, así que el padre de Noah comenzó a relatarle los hechos desde el día en que su hijo llegó, creyendo que de ese modo entendería que João había asistido al evento de forma voluntaria… El rostro de ella se iba deformando, la señora estaba en estado de shock, ella sabía que algo no estaba bien por la forma en que el padre de Noah comenzó el relato, no era estúpida, había sido por muchos años la mujer del capo de la mafia brasilera y sabía bien cómo se mueve ese mundo. Así que cuando el señor quiso omitir algunos detalles, ella comenzó a hacerle preguntas directas y contundentes, las cuales no había forma de esquivar, fue así como terminaron sabiendo hasta el más mínimo detalle del ataque. Desde que llegaron a la casa de Erick hasta el hospital, Alice estaba en shock, pero su madre era todo lo contrario, su cara de ira superaba cualquier reacción que se hubiese imaginado el padre de Noah.
—me está diciendo que mi hijo fue directo al matadero por causa de su inconsciencia, ¿Qué mierda pretende hacernos creer? Con esa historia de que no pudieron hacer nada para evitarlo, véame bien don Schmidt, soy la mujer de un capo a mí no me puede engañar. Ustedes son absolutamente culpables de lo que le ha sucedido a mi hijo y como tal tendrán que pagar está muy equivocado, si piensa que esto se quedará así, las leyes son claras y deben cumplirse. Estoy segura de que si el caso fuese al revés usted no estuviese igual de tranquilo ni tomará en cuenta la supuesta amistad que existe entre ellos, dígame ¿Qué haría en mi lugar? ¿Qué es lo que está esperando? ¿Qué lo aplauda o que le dé un premio? Es más, ni siquiera sé qué hace esta mujercita aquí presente ¿Qué tipo de hijos fue los que usted crio? Porque ella no parece hija de un mafioso, ¿en qué momento los pájaros comenzaron a dispararle a las escopetas? Se supone que usted fue un capo, es el adulto cómo es posible que se haya dejado mangonear por una niñita inmadura, a la que no le importó llevar al matadero a su propio hermano. Es más, no se ha puesto a pensar que tuvieron mucha suerte porque si los delincuentes hubiesen sido otros disparan desde el momento en que Hanna y ustedes salieron, ¡todos estuvieran muertos o luchando por su vida! Dime niña inconsciente, ¡no pensaste en nada de eso antes de arrastrarlos a todos a una casa donde no había seguridad! ¿O es que tú también querías que los asesinaran? ¿Fuiste parte de todo esto? ¿Cuál era tu plan? ¿Qué ganabas tú con la muerte de mi hijo? ¡Ahora mismo me vas a confesar absolutamente todo porque este cuento de niña buena e indefensa e ignorante no te lo compra nadie! Eso lo pudiese creer de esta chica Hanna que no fue nacida y criada en la mafia y aun así se ha comportado a la altura. Pero tú, que has nacido bajo esta doctrina, no tienes ningún tipo de excusas, necesito que me aclares ahora mismo cuánto te ofrecieron por la cabeza de mi hijo, ya que es obvio que este era un plan elaborado con anterioridad, ¿qué fue lo que sucedió no contaste con que hirieran a tu hermano? ¿O lo hiciste a propósito porque sabías que yo João trataría de salvar la vida de su amigo? Por el hecho de que no sería capaz de dejar a dos niños huérfanos, ¡responde maldita sea! ¡Te juro que si mi hijo no la cuenta, yo misma te mato! Así como lo escuchas, esto es una ofensa muy grande, ¡tú acabas de adquirir una deuda de sangre, la cual se paga con muerte y yo quiero la cabeza del culpable, o sea, la tuya! No tengo nada más que decir, hijas, vamos a sentarnos a otro lugar, no las quiero cerca de esta familia.
Natalie se sentía muy mal después de haber escuchado las palabras de la madre de Noah y es que aunque quisiera engañarse la señora tenía razón, así era como se veían las cosas desde lejos, como si ella hubiese organizado un complot para que mataran a João y hasta su hermano. Comenzó a llorar de manera desesperada y no era por la amenaza de la señora porque a estas alturas sabía que el precio a pagar era la muerte, el tema estaba que aunque ella muriera nada le aseguraba que Noah y João salieran con vida. Lo peor era que esto no paraba ahí, si ella moría junto a João la guerra seguiría porque estaba segura de que la madre de él no pararía hasta destruir a su familia por completo, es obvio lo mismo hubiese hecho su padre en su lugar.