Para mi sorpresa, el pueblo se encontraba en feria en ese momento. Yo me vestí con una sudadera, una chaqueta y un gorra para seguir las instrucciones que me habían dado Tyler.
Note que Habían adultos y niños en la calles jugando como si nada. Esto llamo un poco mi atención. No parecía ser el lugar del que me habló mi primo.
Habían carpas en todas partes con diferentes atracciones para todos los gustos. No había estado en un lugar así hace un tiempo. En la ciudad donde vivía a veces iba al parque de diversiones con mis padres cuando era más joven. Deje de ir por qué se separaron y la vida con mis hermanastros empezó a ser tóxica para mí.
Por iniciativa propia tomé a Tyler del brazo y nos dirigimos a los carritos chocones. Un sitio bastante amplio y colorido.
Yo me dirigí a los juegos de los carritos chocones allí habían algunas personas jugando, pero para mí mala suerte. Allí estaban los mismos chicos de hace ayer.
Yo di la vuelta y no quise encontrarme de frente con ellos, pero al dar la vuelta me choque contra alguien, era la misma chica con la cual yo había hablado hace unos días atrás. No supe que decirle.
Ella me miró de arriba abajo. Tal vez noto algo raro en mi, sin embargo me habló como si nada.
—Eh…¿tu eres el amigo de Tyler?.
—Eh…eh…si—le respondí.
Era un conversación muy forzada, ambas teníamos una falsa sonrisa como si todo estuviera bien, para mi mala suerte, apareció…….
El me estaba buscando, tal vez se preocupo por mi, ya que me había perdido un poco, lo solté de un momento a otro. Los dos caminábamos juntos cuando de pronto yo me desaparecí.
El y la chica hicieron contacto visual por unos segundos, los dos parecían que se extrañaban un poco. Para mí fue algo raro, pero empecé a molestarlos un poco.
—Mejor bésense de una vez.
Tyler se molestó un poco conmigo, mientras que la chica se sonrojo. Verlos me hacía reír de cierta forma.
Los dos se pusieron serios un momento, pero todo fue interrumpido por los chicos que jugaban en los carros chocones.
—¿Estos dos te están molestando?.
—Eh…no, no te preocupes, no pasa nada—respondió Lucia.
Fue un poco incómodo, los cuatro nos miraban un poco enojados, como si nosotros fuéramos a hacerle algo malo a ella..
Tyler me tomo de la mano para que nos fuéramos de allí. Tampoco me gustaba el ambiente, pero no podía negarme.
Así que los dos empezamos a caminar y nos alejamos de allí. Muchas personas se quedaron mirándolo a él. Este pueblo era demasiado raro, yo quería irme, no me gustaba mucho la ciudad por la inseguridad, pero este lugar se pasaba, era como si yo tuviera algo en la cara que le molestara a todos
Además de la molestia por la forma en que la gente me miraba, el lugar por donde debía caminar era demasiado empinada, y rocoso. Me imaginaba como se pondría este sitio si llovía. Sería algo intransitable. Yo tenía unas tenías un poco flexibles, así que no tuve tanto trabajo para caminar por allí, sin embargo, el si, lo vi tambalearse una que otra vez y lo ayude a mantenerse de pie.
—Ey..paresco yo la que recién conoce este lugar.
—Disculpa…es solo que estoy pensando en lo que pasó, ten cuidado….ellos no saben que tú eres una chica y podrían hacerte algo.
—No te preocupes, ya les di su merecido una vez, no creo que vayan a poder conmigo.
Note una ligera sonrisa en su rostro, no sabia si fue por lo que le dije o porque vio a esa chica. Muchas preguntas se me venían a la mente. Una de ellas, si era posible que ellos dos se reconciliaran en algún momento.
No mente divagaba y yo pensaba en ellos y en los problemas de este lugar.
[…]
Volvimos a la casita que estaba alejada del resto de mundo. Está vez decidí no preguntarle nada a Tyler, todo lo que estaba sucediendo era respeto a su vida privada y yo no podía meterme en eso, el podría molestarse y dejarme de hablar.
Solo llegue a dormir en esa habitación mientras mi primo llegaba. Lo que no entiendia en ese momento es que el lugar donde yo dormía era la habitación de Tyler y yo lo había desplazando con mi llegada.
En pocas palabras estaba durmiendo en su cuarto y me apodere de su cama, pero mi ganó la pena, no fui capaz de ir a hablar con el. Solo me quedé dormida en ese lugar después de haber hecho tantas maromas en ese lugar.
[…]
Al día siguiente me desperté en medio de una discusión entre Tyler y mi primo. Era algo fuerte, no quise intervenir, me dio algo de miedo yo solo me escondí en las sábanas esperando que los dos dejaran de discutir, pero llego un momento que fue tanto que fui a mirar.
Abrí la puerta del cuarto y vi el porque estaban discutiendo.
Tyler tenía algunos moretones en el cara y en el cuello, me sentí un poco mal por el. Fui a ver qué sucedía.
El me miró un poco triste y avergonzado.
—Se fue anoche y lo golpearon unos chicos, no se porque lo hizo, pero por lo menos lo dejaron vivo.
Mi primo trataba de curarle las heridas que tenía en el rostro.
Parecían papá e hijo ayudándose mutuamente. A mí me daba algo de vergüenza.
Volvía a la cama, pero está vez a pensar un poco. Era raro, no entendía el motivo por el cual Tyler se había ido anoche hacia ese sitio, pero quiso devolverse temprano a la casa. Lo mejor que se me ocurrió fui preguntarle más tarde por lo que eso.
Mientras tanto yo me quedé dormida, solo pensaba en él y la gente de este lugar.
[…]
La mañana fue un poco extraña, no solo por Tyler, sino por la repentina llegada de su hermana. Simplemente la vi cuando baje de nuevo y mi primo la recibió como si nada. No sabia que decir, pues yo estaba en una casa ajena.
Solo me quedé a ver qué hacía Tyler, pues el era la única persona que me explicaba como funcionaba este sitio. Yo no me daba cuenta lo que sucedía aquí.
Los cuatro estábamos sentados en la mesa del comedor de la casa. Yo no sabía que hacer. Las manos me temblaban un poco por mi indecisión. No era que me cayera mal, simplemente no sabia que me diría ella, pues gracias a mi primo y a Tyler, yo era un chico, y para mí sería incómodo explicarle eso, además porque nos encontró abrazados ayer.
El desayuno eran huevos revueltos con pan y chocolate, eran mejor que los de ayer. Pues cocinaba mi tío, y el era muy malo para eso, pero no me dejaba hacerlo a mi por una experiencia que yo tuve con el. Casi provoco un incendio cuando estaba pequeña. Desde allí nos padres y el me mantienen alejada de la cocina. Eso era demasiado crónico algunas veces. Yo quiero aprender a cocinar.
Mientras pensaba mi primo empezó a poner el tema de conversación.
—Bueno, eh…Rey, ella es la hermana de Tyler, su nombre es Gabriela…..por favor no hagas nada estúpido, y no te acerques nunca a la cocina….llegar hasta aquí se les dificultaría mucho a los bomberos. Solo mantente alejado de ese lugar de la casa.
El lo decía en un tono serio el cual no me gusto mucho, pero lo entendía un poco. Yo era un poco hiperactiva cuando sucedió eso, pero cambie un poco, está vez no me sucedería lo mismo, tan solo me tenían que tener algo de paciencia.
Yo pase un buen rato pensando y no desayune. Tyler me hizo una seña para que por fin pudiera reaccionar.
Cuando por fin pude concentrarme en lo que estaba haciendo. Empecé a comer mi desayuno como si nada, creo que los tres lo notaron yo era la persona más hiperactivas de ese lugar, así que todo me estaban vigilando.
[…]
Después del desayuno mi primo empezó a dar el tema de esa hora. Comenzó a hablar de mi vida, está vez de la escuela.
—Rey, debes ir a la escuela, quieras o no, pero no tienes elección. Nadie puede quedarse sin estudiar en este lugar, nos meteríamos en problemas, así que desde mañana irás con Tyler allá. Por favor eviten lo problemas. ¿Entienden?.
Ahora era el problema del que me quería alejar. Tenia volver a ver a esos locos que me arrojaron pintura y vi ayer por ahí.
A mí me molestaba un poco así que no quise hablar sobre ese tema. En el fondo no me quería atrasar en ese tema, pero no entendía como iba a hacer para traer mis papeles. Preferí no preguntar, lo más probable es que me hicieran un examen para calificar mi nivel de educación y así me podrían dar más información sobre eso.
[…]
Mi tercer día en este lugar fue muy aburrido, aquí había televisión que sacaron de uno de los cuartos para mí, pero los programas que daban solo eran educativos. Nada de violencia o cosas por el estilo. Yo estaba algo aburrida. Solo tenía mi celular, solo podía ver imagenes y fotos que tenía allí, ya que no había internet, ni nada por el estilo, solo miraba las fotos y juegos que tenía allí.
Me recosté en el sofa de la sala y Tyler se sentó al lado mío. El estaba algo nervioso y comenzó a hablarme de lo que pasó.
—Bueno…lo que pasó ayer fue un poco raro….yo me devolví a hablar con ella, pero de nuevo me encontré con esos cuatro buscapleitos. Ellos te están buscando, están muy enojados, porque les diste su merecido. No tardaran en darse cuenta de que eres tú.
—No te preocupes por mi, yo sé defenderme sola. Pueden venir todos ellos a mi me da igual—respondí yo.
—Mmm, ok, ¿tu prácticas algún deporte?
—Practicaba, karate, judo y otras disciplinas, lo empecé hacer por un incidente que tuve cuando era más joven. Desde allí comencé a hacerlo, no te preocupes por mi.
El se veía algo indeciso al hablarme, a la parecer le fastidiaba algo. Yo me quedé en silencio y lo tome de la mano, no supe que decirle. No entendía en que momento nuestra conversación se empezó a tornar así, solo éramos dos amigos.
Tyler empezó a cambiar el tema un poco y hablo de su hermana.
—Bueno…mi hermana no estuvo aquí por qué estaba en el hospital, bueno a veces la llevan a allá. Aunque yo sé que no es así, se me olvidaba algo, tu primo y mi hermana son novios, solo no los hagas sentir incómodos.
Ahora lo entendía todo. Me sentí rara en este lugar. Todo empezaba a cuadrar. Lo único que tenía que hacer era disculparme con el por quitarle su habitación y obligarlo a cambiar un poco.
—Eh…. Lamento que mi llegada te incomodara tanto. Se que ese era tu cuarto y te tuviste que pasar a otro.
—Ah…eso…no te preocupes, aquí hay otros cuatro, te llevaron al mío porque es más grande, y estaba limpio. El resto están llenos de polvo y tienen mejor vista. Ah…¿Tu quieres ir conmigo a la feria?... No es una cita…solo una salida de amigo.