5. He tocado fondo

2254 Words
Vanna Russo Jacob no despertó más y no ceno esa noche, vi la preocupación en el rostro mi madre, todos lo estábamos pero entre los tres yo era más fuerte al menos así me consideraba, debía darles las fuerzas que mis padres necesitan, alguien debe animarlos de alguna forma. Lo de Jacob era preocupante, el se había interesado por la empresa desde muy pequeño, Jacob estudiaba y trabajaba a mi lado, no hace mucho que termino la universidad, siempre fue muy dedicado y es por eso que me sorprende que ya ni siquiera sé presente en la empresa. A la mañana siguiente me levante muy temprano, no dejaría que el se fuera sin antes hablar. Espere fuera de su puerta, mis padres aun dormían, quise entrar pero no sabía si ya se había despertado o estaba dándose un baño, espere alrededor de una hora, hasta que el sigilosamente intentaba abrir la puerta, pero antes de que logrará hacerlo la abrí yo, me miró sorprendido y luego resoplo con fastidio, lo empuje dentro de la habitación y entre cerrando la puerta tras de mí, no quería hacer un escándalo en el pasillo a los ojos de mis padres. —¿Qué quieres, Vanna? —preguntó sentándose sobre su cama, se le notaba cansado, incluso estaba más delgado, el siempre había sido de complexión atlética. —¿Adonde ibas? ¿Por qué sales muy temprano y no te apareces en la empresa? —cuestione cruzando mis brazos sobre mi pecho. —Justo para la empresa voy, que no me veas ahí no es mi problema —respondió. —No mientas, tu asistente dice que no llegas desde hace dos días. Dos días Jacob ¡Por Dios! —el me miro con frialdad. —No quieras venir a hacer el papel de mi madre que no se te da, déjame en paz Vanna, lo que yo haga con mi vida, no es asunto tuyo —sus palabras me dejaron sorprendida, sobre tono el tono en el que lo dijo, esa brusquedad en sus palabras, me hirieron, no lo negare. —No quiero hacer el papel de mi madre, se que quizás ella ya hablo contigo. Somos hermanos y estoy aquí como tú hermana mayor, me preocupo por ti, es inevitable ¿Acaso eso es un problema, Coby?. —No me llames así, ya no soy un niño —reprocho. —No me importa si lo eres o no. Nos estás preocupando a todos con este comportamiento, mis padres siempre te han dado la libertad para que hagas con tu vida lo que quieras, pero jamás Coby, jamás te habías comportado así. Si eres un adulto cumple con tus responsabilidades… —Lo hago Vanna, te prometo que lo haré —suspiro cansado. —Jamás habías bebido de esa forma. ¿Qué es lo que estas pasando? —indago acercándome a el —últimamente bebés hasta quedar prácticamente noqueado. —No lo se, solo se que con el alcohol olvido todo. Y solo deseo ahogarme en el para olvidar por completo —respondió. Trague el nudo en mi garganta y se que el tenia uno igual, me senté a su lado. —Sabes que puedes confiar en mi. Papá, mamá y yo no queremos que vayas más lejos, eso te puede afectar, solo queremos que estés bien, tu vida es tu vida, pero no queremos que la destruya, ellos te aman y yo también —el limpio su rostro cuando vi una lágrima bajar. —Lo sé Vani, pero esto es cosa mía. Yo se lo que hago, lo siento si los estoy decepcionando, no soy tan perfecto como tu, no tengo tu inteligencia, soy una puta basura —se levantó con brusquedad, su cambio me sorprendió. —Coby mirame —le pedí acercándome a el y tocando su hombro, sus ojos estaban rojos y llenos de lágrimas. ¿Cuánto lleva sufriendo y yo no lo he notado?. —Mucho, Vani —respondió, parece que puede leer mis pensamientos —solo he llegado al fondo. He tocado fondo, comprendí qué no soy tan bueno, qué no merezco nada, me canse de hacer como que nada pasara en mi, mírame soy una mierda, en eso me he convertido… Me canse de mi y de intentar olvidar mis malditos errores… —se aparto de mi y pude sentir su dolor, tomó las llaves de su auto, su billetera y su chaqueta. —Coby, no te puedes ir así —agarre su mano y se soltó de mi agarre tirando de su mano con fuerza. —Déjame, haré lo quieres, cumpliré mi responsabilidad y lo que haga después no te tiene que importar. Lo lamento por mamá, papá y por ti, más no por mi —salio de la había y fui tras. —¡Jacob! ¡Jacob! —gritaba mientras bajaba los escalones —¡Jacob espera! —pero el no se detuvo, se marchó de casa. Me senté en el último escalón, no comprendía nada de lo que Jacob decía, pero se que algo lo atormenta. —Vani —escuche la voz de mi madre desde arriba, me puse de pie, respire hondo y forcé una sonrisa —¿Qué sucede? ¿Dónde esta tu hermano?. —No pasa nada. Jacob dijo que iría a la empresa, debe resolver algunos pendientes —respondí, ella comenzó a bajar los escalones despacio, su mirada me hacia saber que no me creía nada. —¿Por eso gritabas? Discutiste con el ¿cierto? —me miró con tristeza y se me hizo pequeño el corazón. —Todo esta bien ma, hablamos un poco, pero todo esta bien. Le grite porque se me olvido decirle algo nada más, pero luego le llamare o lo buscaré en la empresa —le sonreí intentando tranquilizarla. —Los conozco tan bien a ti y a tu hermano, sus propios monstruos lo atormentan, aunque el no diga nada se que así es —tomó mi brazo y me guio hasta la cocina, me pidió que me sentará y lo hice —No se que paso con el, pero debe dolerle mucho, ha llegado al punto en que no soporta ese dolor y no sabe sobrellevarlo, me gustaría que hablara conmigo y me contará lo que sucede, así como lo hacía antes —comentaba mientras se movía de un lado a otro, mi mamá era tan amorosa con nosotros y nos conocía tan bien. Intente ponerme de pie para ayudarle con el desayuno —siéntate hija, solo quiero que me acompañes y me escuches yo te serviré. —Pero mamá… —Silencio Vani —me pidió y obedecí —También me gustaría que tu confiaras en mi, soy buena, no los voy a juzgar. Así como no te juzgo por lo que tienes con André —evite su mirada —No te hagas la que no sabes, eso ya ha durado mucho hija, porque no mejor formalizan algo, eso estaría estupendo. —Creo que estábamos hablando de Jacob, no de mi —replique. —No importa, también quiero hablar contigo ahora que no esta tu padre —observó hacia afuera de la cocina —a tu padre no le gustaría nada eso, no es que a mi me moleste tampoco, es tu vida y tu decides que haces con ella, pero quiero verte feliz, quiero verte casada, formando una familia. —Y lo veras mamá, solo que aun no es el momento… —Yo a tu edad ya te tenia a ti y a Jacob —me recordó. —Porque tu ya tenias al hombre que amas a tu lado, en cambio yo… —¿Cuánto tiempo llevas con André? No me digas que no sientes nada por el porqué no te lo voy a creer —puso una taza de café frente a mí. —Lo quiero como mi amigo —ella me miró arqueando una ceja. —Los amigos no se comen. —¡Mamá! Esto es incomodo —tome un sorbo de café —eso es muy privado. —¿Alguna vez le has preguntado a André qué es lo que siente? —negué porque era verdad —La verdad no los entiendo, a ninguno —suspiro y se quedo pensativa —¿Sabes? Creo que Jacob carga pedazos de un corazón roto, los suyos y los de alguien más, no se que fue lo que hizo o lo que paso y no se si quiero saberlo. Tu padre y yo siempre quisimos darles lo mejor, quizás nuestra relación fue complicada, yo era muy joven y un poco inmadura, pero siempre hubo mucho amor. Sea como sea lo resolvimos todo y quisiera que Jacob buscará resolver lo que le lástima. —¿Crees que se haya enamorado?. —Eso te lo puedo asegurar, me lo dijo una vez, pero no supe mas y ahora se ha olvidado de mi… —Buenos días, mi dos amores juntas, que hermoso es que ustedes sean lo primero que mis ojos vean —saludo papá, dejo un beso en mi cabeza y se acercó a saludar a mamá, ella le sirvió un poco de café y sentó a mi lado —¿De que hablaban?. —De que Vani muy pronto se casara —respondió mamá y mi papá escupió su café. —¡Papá! —me queje al ver el lugar sucio, me salpicó y tuve que limpiar mi brazo. —¿No está muy joven para eso? —inquirió papá. —Tiene casi treinta años, Stefan —replico mamá. —¿Y? Yo tenia casi cuarenta cuando me case —mi mamá se cruzó de brazos. —No mientas, tenias menos y yo tenia menos de treinta, así que no hay problema en que se case pronto —dijo ella. —Si no re conociera pensaría que me estas corriendo de casa —mencione. —Puede que lo este haciendo —dijo ella con una sonrisa. —No te preocupes hija, no le hagas caso a tu madre. Tanto tu como Jacob no se irán de aquí. —Aún —murmuro mamá. —¡Alessia!. —Dime Stefan —ella sonrió provocativa. —Yo… creo que mejor me voy, tengo trabajo que hacer, los veo en la cena, hasta pronto —me despedí de ambos y salí rumbo a la empresa, espero que mi hermano en verdad se presente, porque estoy pensado seriamente en cancelar sus tarjetas, al menos las que usa a nombre de la empresa. … Jacob si se presentó a la empresa, pero no me atendió en ningún momento, ni ese día, ni los días siguientes. El tonto no quería hablar conmigo y lo deje, así paso un mes, seguía ayudando en la empresa aunque no como siempre lo hacía, pero era algo, aunque tampoco dejo de beber y eso disminuía su esfuerzo en el trabajo. El proyecto del Sr. Johnson había comenzado, estaba emocionada. Lo estaría supervisando muy seguido, luego seguiré con el del Sr. Simone. Sentía extraño llamarlo así y ni siquiera sé porque. El me daba curiosidad pero parecía tener un cartel en su cabeza que decía: Peligro. No entiendo porque pero me da esa sensación. Aunque me parece agradable y es guapo. —Tierra llamando a Vani —escuche la voz de Priscila, agitaba sus manos frente a mí rostro. —¿Qué sucede? —pregunté dándole un manotazo para que dejara de mover sus manos. —¿En que o en quien piensas?. —En nada —respondi tomando un poco de mi cóctel. Por fin acepte una de sus invitaciones, necesitaba relajarme un poco —¿A que hora llega, Rod? Dijiste que el vendría. —Si pero dijo que había tenido un contratiempo —informó —Solo te importa Rod —se quejo. —Claro que no, es solo que no lo veo hace mucho. —Pues mira ahí viene —señaló detrás de mi. —Mis hermosas reinas —nos saludo el con su voz ronca. —¿Cómo esta? —lo salude. —Muy bien ahora que las veo, me alegra tanto que hayas podido venir, por fin dejaste aun lado el trabajo ¿Cómo va todo? —inquirió sentándose a nuestro lado. —Bien y espero que siga asi, me ha costado mucho con los clientes por todo lo que se dice de la empresa —respondí. —Lamento todo eso… —Solo debo ser cuidadosa y poner toda mi atención en los proyectos grande, si algo falla, no quiero ni imaginarme qué pasara —tome otro trago de mi bebida. —Todo ira bien, Vanna. No te preocupes por eso y disfruta la vida, que esa solo es una —Priscila, se levantó de su asiento y comenzó a bailar, creo que ya le hizo efecto el alcohol. De pronto me sentí observada mientras reía con Rod y Priscila. Observé a mi alrededor, y ahí se encontraba el, en un lugar poco iluminado bebiendo con sus amigos o no se que eran de él, parecía tranquilo, pero no lo estaba y lo note aun más cuando esa pelirroja se acercó, aparto sus ojos de mi, vi como su mandíbula se tenso y observó a esa mujer con frialdad, yo no pude apartar mi vista de él, me pareció atractivo desde que lo conocí, eso era algo difícil de negar. Damián Simone tiene algo que me atrae, pero lo ignoro, debo verlo como mi cliente y no como hombre. Aunque me parezca tan atractivo, aunque no pueda dejar de verlo, aunque sus ojos me atrapen…
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD