—¿Cómo pude dejarla acercarse de esa manera? —Estaba con Juliano, Caio y Cae en la oficina. Hace mucho tiempo que no sentía tanta rabia hacia mí mismo como la que siento ahora. —Alex, no es tu culpa. —Sí, Caio, debería haber estado vigilándola todo el tiempo. Esto jamás debería haber ocurrido, ver la desesperación en los ojos de mi mujer. No debería haberla dejado pasar por esto. —Alex, Belle entenderá lo que sucedió. Ella es una de las mejores personas que he conocido, desde que éramos niños siempre ha sabido entender el lado del otro. Estoy seguro de que no te culpa. —Pero le mentí. En el avión, cuando el detective me llamó, debería haberle contado. —Ahí es donde te atraparon, amigo. Por lo que entiendo, ella está bastante molesta por eso. —Pero sabemos que Belle es muy comprensiva

