—Entiendo el deseo de la señorita Le Point de ser madre —comenzó diciendo el doctor—, y con un buen tratamiento en el futuro podrá lograrlo. Pero ahora mismo este no es un buen momento. Comenzaron a escucharse los gritos de histeria de Brigitte. —¡¿Por qué, Wini?! —sollozaba— ¡Nunca la felicidad me acompaña! —Estaba completamente histérica. —Necesita ayuda —indicó el doctor. —Ya lo sé… En ese instante se escuchó un fuerte ruido y la representante de Brigitte salió completamente asustada. —¡Por favor! —estaba completamente asustada— ¡Brigitte está muy mal! Ambos hombres corrieron para ver qué sucedía, al parecer ella se había tirado de la cama, y estaba en suelo en un charco de sangre. Winifred venía entrando con una enfermera. —Prepara el quirófano ahora mismo —demandó, la mujer

