Capítulo 1
—¿…Estás completamente seguro, de lo que dices? ¿La has visto?
—Sí. Anoche fui a una presentación, y la vi. Se parece mucho a su difunta esposa.
—Bien—Asintió con la cabeza— Quiero, que traigas a esa caravana al palacio ¡Dales, la mejor paga posible!
—Como ordene
—Haremos, una gran celebración. ¡Encárgate de los preparativos!
El hombre reverenció y se fue.
Una mujer había escuchado en una esquina cerca de la entrada
—¡Majestad!—Dijo, el empleado que llevó la información en un susurro
—¿Lo que dices, es cierto?
—Si—
—Oh, ¡Dios mío!— Llevó su mano a su frente
—¿Se siente mal?
—No, ¡Ve, y cumple con tus funciones!
—Con permiso
La reina vio a su hijo, mientras leía un papel. Hacía 2 años, que no lo miraba feliz. Ya no lo reconocía. Ni el reino de Isernia.
3 empleadas murmuraban en el castillo
Las tragedias que habían pasado, se quedaron marcados en su vida y su corazón para siempre.
—¿Entonces, el rey no solía ser así?
—No, era un joven cálido y educado. Hasta que…—Una de las empleadas puso un semblante triste.
—Le han pasado muchas desgracias en los últimos años. ¡Ha perdido a quienes más amaba!
—Pobre—
—Ssshhh— Una levantó su dedo, e hizo ese sonido para que sus amigas se callarán al verlo venir.
Rápidamente se dispersaron por el pasillo, empezaron a limpiar los cuadros y una de ellas comenzó a trapear el piso
—¡Majestad! — Una de ellas hizo una reverencia y agachó la cabeza.
—Señoritas — Las saludó y siguió su paso
Las 3 suspiraron cuando se fue
—¿Creen, que nos escuchó?
—Espero, que no—Dijo con temor una
—¡Yo, sólo sé que necesito conservar este empleo!
—Mejor, sigamos trabajando.
El joven de castaño rojizo, y cola de caballo se fue a ese salón que era su refugio.
Solía observar los cuadros, por largos periodos de tiempo. Vio, la caja de música que le dio a Ariana. La recuperó por uno de los empleados del que había sido el castillo de Valeska. El hombre malherido vino pidiendo auxilio, y logró rescatar la caja del cuarto de la princesa. Recordó, cuando se la dio. El hombre con espanto, dijo que la había escuchado de manera tétrica; y que se le ocurrió traerla ya que sabía que había significado mucho para la princesa. El mismo pudo comprobar que no paraba de sonar la melodía, de manera repetitiva en una forma horrible. Estaba casi destruida, pero había mandado a arreglarla.
Muchas veces dejado sonar la música, seguía teniendo la misma sensación que tenía con sus momentos con Ariana, y con la familia Ballester.
Después de un par de horas encerrado en sus recuerdos, decidió volver a su realidad.
—Hijo— La voz de su madre lo hizo parar
—¿Si, mamá?
—Necesito hablar, contigo—Le dijo en modo suave
—Tenemos— Su tío apareció
—Los escuchó—Los miró con frialdad
—No, aquí. En privado
Fueron al salón real, y cerró la puerta
—Hijo. Decidimos que queremos casarnos
—¿¡Qué!? —Hizo una mueca de desagrado
—Will, quiero pedirte la mano de tu madre.
Los miró sorprendido. Moviendo sus ojos a los lados.
—Estoy enamorado de tu madre. Y, quiero estar con ella
Empezó a respirar rápidamente
—Ya pasaron 2 años desde la muerte de tu padre. Sólo necesitamos tu aprobación
—¿Así, que decidieron hacerlo oficial?—Dijo con una sonrisa sarcástica—¡Finalmente, decidieron dejar de ser amantes!
—¿Qué?—Ambos, lo miraron sorprendido
—¿Se cansaron de ser amantes, y amarse en cualquier vulgar rincón? ¿Creían, que no me había dado cuenta? ¡Estoy enterado desde hace mucho tiempo!
—Will— Dijo la mujer pelinegra.
—Mamá, tú no necesitas mi permiso ¡Tú, misma te lo diste!— Río
—¿¡Porqué, le hablas de esa manera a tu madre!?
—¿¡Porqué, tú la tratas como si fuera tu concubina!? ¡Me sorprende que no se casaran a los 6 meses de la muerte de papá! ¿¡Acaso, eres tan imprudente!? ¡Tío, eres el peor de los descarados! ¡Y tu madre…!— Se dirigió a ella —¿Cómo puedes comportarte como una…— Una bofetada, fue lo que la reina le dio
—¡NO TE PERMITO QUE ME OFENDAS! ¡TÚ PUEDES SER EL REY DE ISERNIA, PERO YO SIGO SIENDO TU MADRE! ¡ME DEBES RESPETO! —Le gritó la mujer
—¿Y si me niego a darte el permiso?
—¡ME VOY DE ISERNIA! ¡TÚ, LO ACABAS DE DECIR: SOY LIBRE DE HACER LO QUE QUIERA!
El de ojos verdes, pareció reaccionar ante la mirada de su madre.
Sólo los vio, y salió del lugar.
Pero, la reina Ruth lo siguió. Había vuelto al cuarto donde solía pintar.
—¡No entiendo porque te gusta atormentarte tanto!, ¡Quizás, deberías dejar de venir un tiempo!
—¡Quiero estar a solas!
—Oblígame— Se sentó en una silla del lugar —Hijo, ¡Ya no puedes seguir de esta manera! —Le dijo en una ligera desesperación—¡Has cambiado tanto, en estos años! ¡Ni siquiera tu padre era tan frío!
—¡No me compares! ¡Yo jamás haré ni la mitad de lo que él hizo!— Dijo con sentimiento —¡Al menos, pudo redimirse antes de morir!. Yo, no puedo hacer eso…
—Es culpa de ese hombre. De nadie más
—¡No pude hacer nada!
—Hijo, ¡Sé, lo de esa muchacha! ¿Entiendes, que podría no ser Ariana?
—Quizás, aun puedo recuperarla
—Corazón…
—¡Perdí todo, mamá! ¡Me separaron de mi primer amor, para casarme con una desconocida..! ¡Después, me enamore como un idiota de ella; y no pude ni decírselo! ¡Porqué claro, posteriormente ella murió!... Y ahora después de mucho tiempo cuando sentía que podíamos volver a intentarlo, murió al dar a luz! ¡Como sino fuera suficiente también mi padre y mi hijo se van de este mundo!— Sus ojos se llenaron de lágrimas —¿¡Qué fue lo que hice para merecer esto!? ¿¡Cuál fue mi pecado, para que Dios me castigue de esta manera!?
—Mi amor, a veces la vida no es justa— Los ojos de la Monarca Viuda se llenaron de agua.
—¿¡Qué hay de mi esposa, y toda la familia Ballester!? ¡Eran, personas magnificas!
—Desconozco la respuesta a eso.
—No sabes, lo que daría por recuperarlos a todos…
Ambos se abrazaron.
—También, los extraño.
—Te suplico que me perdones, por todo lo que te dije hace un rato… Al menos tú, aun puedes ser feliz. Como siempre quisiste— Paso su mano, por sus ojos llorosos— Daré mi consentimiento para que tú, y el tío Ank contraigan nupcias
—¡Will!— Sonrió la mujer
—¡Quiero, que sea una boda en grande! Lo mereces
—Gracias— Ambos se abrazaron
Salieron, y Lord Ank estaba en el salón real.
—Acepto su compromiso— Dijo,
—Gracias— El hombre sintió la paz venir a él
—Sólo te pido que la hagas muy feliz, y le seas fiel. O, yo acabaré contigo— Lo amenazó
—Claro que si
—Vayan haciendo los preparativos, y definan la fecha
De reojo vio cómo su tío elevaba a su madre, y se dieron un beso. No había ningún empleado por esa área.
Se alegró por su madre, pero también le dio envidia.
Como mala costumbre, regreso a donde estaban sus cuadros.
Observó el último cuadro, que pinto de Ariana. No pudo evitar acariciarlo
—Sabía, que te encontraría aquí– Esa voz lo hizo voltear
—Kent—
—Creo, que ya deberías parar
—Aunque no lo creas, esto me hace muy feliz
—¿No has considerado el volver a casarte?
—Ni de chiste—Dijo, fastidiado
—¿De qué me sirve ser tu consejero real, sino me haces caso?
—Te pagó para que me aconsejes, pero nunca dije que haría todo lo que me dijeras.
—¿Entonces, cuál es el chiste de mi puesto?
—Que tienes una buena remuneración
—No necesito ese dinero…
—¿A que viniste? ¿No te das cuenta que me interrumpes?
—Me preocupo por ti— Desde la muerte de la segunda esposa del monarca, ellos se habían vuelto muy cercanos, debido a que fue un muy buen amigo de sus esposas. Kent, incluso fue el padrino de su hijo.
—Sé que preocupo a todos.Disculpa mi comportamiento, pero realmente necesito esto para poder vivir
—Te está quitando la vida. Temo, por el día en que los recuerdos te consuman por completo. No es un buen consuelo si vives así.
—Creo, que tu temor ya es una realidad
—No digas eso—
—Eres lo único de ellas 2, que aún tengo.
—Todavía, las echo de menos
—Aún no se, como no los descubrieron en todo ese año.
—Astucia
—¿Cómo, están las hermanas de Mina?
—Bien. El negocio ha ido en crecimiento, así que por eso no han venido
—Espero, que vengan pronto
—Prometieron hacerlo esta noche
—Bien.
—Fuiste muy generoso, al nombrarlas condesas.
—Era el lugar, que el rey Lonn hubiera querido darles. Fueron las cuñadas del hermano de mi esposa y le brindaron sus servicios a este castillo mucho tiempo. Era lo menos que podría hacer.
—Lo mismo hiciste por tu suegra y cuñadas.
—Es el lugar que les corresponde. Dora fue mi esposa, y la madre de mi heredero— Se le formo un nudo en la garganta, y la depresión se hizo presente en su semblante.
—Necesito, que firmes unos papeles— Le dijo cambiando el tema— Es lo único, que me hace falta
—Voy. Pero, déjame sólo un poco más
El rubio sabía que no lo convencería, y decidió salir.
—Arí, no sabes la falta que me haces— Dijo, viendo el cuadro
Esa noche llegaron las hermanas, de la que había sido su concuñada y mejor amiga
—Will— Ambas hicieron una reverencia al verlo
—Chicas— Él también hizo una reverencia, y besó sus manos
—Kent, dijo que nos mandaste a llamar
—Si. Hace un mes que no las veía.
—Hemos estado ocupadas. Hemos hecho muchos vestidos
—Que bien. Pero, no tienen necesidad de trabajar ya.
—Pero, lo hemos hecho desde siempre. Se nos hace difícil no hacerlo, y nos gusta— Confesó, la de pelo negro
—Y, nos ayuda a no pensar— Sabía, que ellas aun llevaban el dolor de la muerte de su hermana.
—Entiendo—
—Chicas— Apareció, la reina
—Majestad— Hicieron, una reverencia
—¡Llegan, justo a tiempo! ¡Necesito, que hagan mi vestido de novia!
—¿Podría repetir eso?
—¡Me voy a casar!— Les informó con una sonrisa— Con Lord Ank
—¡Felicidades!— Le dijeron abrazándola.
—Podemos tomarle las medidas si gusta
—Por favor—
El gobernante de cabello rojizo. sonrió al ver la sonrisa de su madre. Al menos, ella sería feliz.
Fue a la biblioteca, sabía que Kent estaría allí. Firmó, los papeles que le habían pedido.
Al saber que había alguien parecida a Ariana le lleno de alegría
—¡Tienes que ser tú! ¡Por favor, tienes que ser tú!— Pensó
Esa noche como de costumbre, durmió solo en su habitación.
Él no era ignorante de lo que se decía de él. Sabía que los empleados, su madre, su tío, Kent, el reino y muchas personas más le tenían pena. Incluso, él se compadecía de sí mismo.
Todos los días se preguntaba como hubiera sido su vida con Dora o con Ariana, independientemente de las circunstancias que pudo haber estado con ellas. Bueno, eran cosas que ya no tendrían respuesta. Pero, estaba seguro de que hubiera sido muy feliz con ambas.
—Ari…Sigues siendo el amor de mi vida. Lástima, que no pude decírtelo— expresó congojado.
En el último tiempo se había vuelto alguien frio, despiadado y que procuraba mantenerse al margen. Al ser el rey de Isernia, debía mantener una actitud. La perdida de su primera compañer, era una herida que no parecía querer cicatrizar pronto
Sabía que muchos lo respetaban, o simplemente le temían.
Tampoco se olvidaba de lo que Erick había hecho. Pero, planeaba la venganza. El hombre responsable de la muerte de su amada, y de sus parientes. Llevaba planeando una venganza con la que seria implacable
Sólo, necesitaba afinar algunas cosas de su plan y todo estaría listo
—Hola— Llegó, la mayor de sus cuñadas
—Ava—
—¿Cómo estás? — Lo saludó con una sonrisa
—Bien, en lo que cabe ¿Y tu mamá y tus hermanas?
—Bien. Mamá acaba de expandir su negocio ¡Aunque, me da vergüenza!
—¿Cúal es el motivo de ese sentimiento?
—SSShhhh, ¡Que, mamá trabaje! No me molesta que tenga el negocio. Pero a veces huele a levadura, y temo que nosotras también ¡Podría arruinar nuestros futuros matrimonios, y reputación!
—Tu madre siempre ha trabajado. Y, si alguien no le gusta no es el indicado ni para ti ni para tus hermanas.
—Will, ¿Tú, no has pensado en volver a casarte?
—No—
—¿Y, eso?
—Aun, no aparece la indicada.
—¡O, tal vez ya llegó, y aun no te das cuenta!— Él, sólo la miro levantando la ceja— Necesitas a una mujer joven, bella y que te de herederos
—¿Y quién podría ser?
—Yo—
—¿De qué estás hablando? — Se puso serio
—Yo he tratado de no verte con otros ojos…¡Pero, ahora entiendo porque mi hermana estaba loca por ti!
—Ava…—
—¡Yo, te amo! ¡Y, podría hacerte feliz!—Se bajó el escote, a manera de que viera un poco— Ya tengo 19, y que mejor que yo que te conozco desde la infancia—Tomó su mano, para ponerla en su escote
—¿¡Qué, crees que estás haciendo!?— Se escandalizo y apartó la mano de manera brusca
—Will, ¡Yo te amo! ¡Yo puedo darte todo lo que quieras! ¡Quiero ser tuya!
—¡Yo, no quiero queridas! Si quisiera una, escogería a cualquiera menos a ti
—¡Hazme tuya aquí, y ahora!— Esa chiquilla a la que vio crecer, parecía haber enloquecido.
—Levántate eso y vete. Eres, la hermana de mi segunda esposa
—¡Lo Fui! ¡Ya, murió!
—Sal de aquí—Aún, estaba tratando de no perder la paciencia
—¿¡Qué!? ¿¡O es que acaso no eres suficiente hombre!? —Le preguntó con rabia— ¿Sigues siendo tan tonto como para extrañar a 2 muertas? ¡Ellas ya son polvo!
Eso, fue lo que hizo falta para sacarlo de quicio.
La tomó del brazo llevándola a rastras. Ni se había subido el escote
—¿¡Qué, estás haciendo!?
—Vamos, con tu madre. Que se morirá de la vergüenza, cuando le diga tu comportamiento
—No—Y así, la llevó por todo el reino hasta llegar al lugar donde estaba su suegra
—Will—Al ver cómo tenía a su hija, se asustó— ¿¡Qué, sucede!?
—Fue a insinuárseme
—¿¡Qué!?
—Dijo, que quería ser mi esposa.
—Pero, eso no puede ser… Mi cielo ¡Dime, que no es verdad!
—¿Y qué si lo es?
-—¡Ava!
—¡Él me gusta!
—¡ES EL ESPOSO DE TU HERMANA!
—¡DORA, YA ESTÁ MUERTA! ¿¡VENDRÁ Y PREGUNTARÁ QUE PASO DESDE EL MÁS ALLÁ!?
Su madre sólo la escuchó, y le dio una bofetada— ¡No, te crie para que fueras una zorra!
—¡Es lo que siento! ¡No puedes hacer nada para que cambie de opinión!
—¡Soy la persona que te trajo al mundo! ¡La persona que te mantiene! ¡Y puedo dejar de hacerlo!
—¡Soy una dama de sociedad! ¡No puedes prohibirme lo que por derecho me corresponde!— Casi le gritaba
—¡Mientras yo viva, haces lo que te diga! ¡Se te acabo la vida fácil, a partir de ahora serás una empleada en la panadería!
—¿¡Qué!?
—¡Tu sueldo será el de cualquier empleado. Si quieres algo esfuérzate, ¡Y gánatelo!
—¡Soy la hermana de la difunta reina y la cuñada del rey! ¡No, puedes hacerme esto!
—Pues, allá se te olvido eso— Le dijo el hombre de ojos verdes, y cruzándose de brazos.
—¡Mira, lo que hiciste! — Le dijo entre dientes
—No me culpes. Tú fuiste a ofrecerte ¿Y así quieres ser suficiente mujer para mí! ¡Eres una chiquilla aún! Y una muy bruta…
—¡Tú!
—¿¡Y así presumes de que eres una señorita d clase alta!?— Le dijo su madre
—¡LO SOY!
—¡PUES, NO SÉ QUE CLASE DE DAMA!
—¡MEJOR, QUE UNA SIMPLE PANADERA! —Otra bofetada vino, que hasta hizo eco en el lugar
—¡ESE ES TU ORIGEN! ¡NO ES UN SECRETO, QUE TENEMOS UN ORIGEN HUMILDE! ¡NO LLEVAMOS SANGRE AZUL! ¡ESOS AIRES DE GRANDEZA NO TE VAN!
—¡LOS ODIO! — Se fue
—William... — No sabía ni que decir la mujer..
—No, no es tu culpa
—Le daré el castigo que le dije, no te preocupes. ¡Ha cambiado mucho!
—Es sólo una etapa
—Eso espero. No sé porque tiene ese comportamiento… ¡Siento la mayor vergüenza del mundo!— Puso, su mano en su frente
—Hey, ¡Ya verás que cambiará!
—¡En serio, perdona su actitud! ¡No sé qué cara poner!
—Todo estará bien. Tranquila—Puso la mano sobre su hombro— Muy pronto habrá una celebración en el castillo. Te invito a ti y también a tus otras 2 hijas. Ustedes son parte de mi familia.
—Gracias por la invitación. Si insistes , allí estaremos
—Te veo ahí. Y, lamento haber venido con esto…
—Descuida— Le dio un abrazo— También tú, siempre serás parte de nosotros
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—Mi amor, ¡Cálmate! —Le gritó Agatha
—¡Cállate! ¡Te quiero fuera!
—¡SOY TU ESPOSA, ERICK!
—¡NO ME RECUERDES ESE MALDITO ERROR!
—¡IMBECIL!—Salió la mujer.
—Bess, ¡Nadie es como tú! ¡Esa igualada! ¡Eres el amor de mi vida! ¡Lamento, que hayas visto eso!— Besó, el cuadro
—¿Se le ofrece algo, Majestad? — Preguntó, uno de los empleados a la mujer alta
—APARTATE— Dijo, apretando los dientes.
—Al parecer el rey, y la reina pelaron
—Como siempre. Eso, no es nada nuevo.
—Parece, que enloqueció más después de haber conquistado Valeska.
—¿Ves lo que le ha hecho al reino? Este lugar era realmente bello, y él lo destruyó por completo
—Bess—
—Daño, a la persona que más decía amar.
Después de haber ascendido al poder en el reino que conquisto a la fuerza, por la obsesión que tenía todo le salió en contra. Había acabado con la vida, de la persona que más amo. Su obsesión había llegado demasiado lejos.
Erick tenía todo lo que quería: Poder, dinero, influencia… Pero, no a ella.
Bess había preferido morir, antes que ser de él.
Se había casado con Agatha, dejándose llevar por la astucia de esta. Y, ahora estaba pagando el precio.
—¡Hasta es horrenda! ¿¡En, que diablos estaba pensando!?—Dijo para sí mismo
—El rey Erick está loco— avaló uno de los soldados.
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Will seguía planeando su ataque contra ese tipo. Aún lo odiaba con todo su ser. Destruyó a su familia política, ya que su suegra nunca correspondió a su amor enfermo.
Las cosas estaban saliendo mejor, ya había mandado infiltrados.
Si él había sido bueno, para planear esas cosas tan viles. Él se propuso mejorarlas.
Pero, como todos los días no dejaba de pensar en el amor de su vida: Su primera esposa.
En serio tenía la esperanza de que fuera ella. Las palabras de su empleado hacían eco. El cadáver no había sido encontrado, ni él de ningún ser perteneciente a esa familia.
¿Podía, haber alguien tan parecido a ella? Pidió el mejor de los tratos, y respeto de la población por los gitanos. No olvidaba el origen de su suegra y de su esposa. Les tenía mucho respeto.
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—¿¡Su Majestad quiere que actuemos!? ¿¡En el palacio!?
—Y cómo ve la cantidad es muy generosa ¿Acepta?
—Claro, que si— Dijo, el dueño del circo
—Chicos, ¡Tendremos un espectáculo en el castillo! ¡Y nos están ofreciendo una cantidad muy generosa! ¡Charlotte, encárgate del vestuario! ¡Necesito, que cada prenda este impecable!- Recalcó- ¡Que, cada lentejuela este en su lugar! ¡Qué. todo luzca como nuevo, brillante y... Y... Tú, me entiendes!- Tomó sus hombros
—Si, señor
Todos se emocionaron. Por actuar.
—¡Tendremos, mucho dinero!
Eso hizo que todos se emocionaran cada vez más.
—Nuria, ¿¡Qué, te parece!?
—Zack, ¡Son maravillosas noticias! —Dijo feliz, y emocionada— Es una gran oportunidad.
—¡Actuaremos, para la realeza!
Ambos se veían, cuando tomaban sus manos
—¡Necesito que todos se preparen! ¡Deben, ensayar mucho!
—¡Claro, que sí!
—Especialmente tú Nuria ¡Eres, el atractivo del escenario!
—Obvio…— Le dio una sonrisa coqueta
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—Agatha…Recuerda que tú querías el poder.
—Pero, no pensé que sería así— Dijo, con una mueca— ¡Está loco! ¡Y no me soporta, ni yo a él! ¡Nunca quiere tocarme!
—Quizás, debiste quedarte en Isernia.
—¡Isernia! — Dijo, poniendo una sonrisa— ¡Que buena idea!
—¿¡Qué, estás tramando!? ¡Recuerda lo que hiciste! ¡El rey te odia!
—Lo sé…—Pero, su sonrisa no desapareció— ¡Me las pagarás Erick! ¡Pagarás, por burlarte de mí! ¡Por olvidar que arriesgue el pellejo por ti! ¡Por subestimarme!...