Capitulo 6

847 Words
Gordon la atrae hacia él tomándola de la cintura y se apodera de sus labios en un beso apasionado y entregado, poco a poco se separa y Gordon se aleja con una sonrisa de despedida. Casandra, respira profundo, pensando tantas cosas, pero trata de darse ánimos, se gira para sentarse nuevamente frente a su amigo que la mira de manera reprobatoria no comprende cuál es el afán de Casandra de mantenerse en una relación donde no es feliz, puede que tenga ocupaciones, pero su trato, su manera controlada y distante al mismo tiempo lo exasperan, le parece que ella es una mujer que merece todo, es como una hermana para él y le enoja tener que ver esta situación. —¿Ahora que Hans? ¿Por qué me miras así? — Cuestiona con una mirada filosa, él esboza una sonrisa para cambiar el tema, ese ya está desgastado. —La buena noticia de que te has quedado sin tu guardaespaldas es que podrás hacer de las tuyas por las noches, sin llamadas o mensajes que te impidan escaparte del mundo, eso se lo agradezco. — Su efusividad contagia a Casandra, quien sonríe ampliamente, pues es algo que necesita. —Haremos querido, porque no te escaparás esta vez. * Luego de pasar todo el día con Hans y planear una nueva salida el fin de semana, llega agotada a casa un poco tarde, tener que acostumbrarse nuevamente a estar más tiempo en la mansión, es una tortura, pero debe lidiar con ello y volver a acostumbrarse. Al entrar a su habitación busca aquella fotografía familiar una de las últimas que se tomó con su padre y su tío, recuerda haberla dejado en su portarretrato cerca de su mesa de noche, pero el día anterior no la encontró y con el agotamiento del viaje no se tomó el tiempo de buscar, no encontrarla ahora llama su atención, detrás de la fotografía está grabado una dedicatoria que su padre le escribió, es un tesoro preciado que le encanta ver siempre, al no tener a su padre vivo y necesitarlo en momentos ve la fotografía y es como sentir que lo tiene junto a ella. Se descontrolan sus latidos, comienzan a volverse más intenso, incesante y la angustia se apodera de ella, busca por todas partes arrojando todo, busca entre las gavetas, armario, debajo de la cama, en el piso, toda la habitación la pone patas para arriba y no la encuentra, recuerda que cuando se fue estaba en el lugar donde siempre la deja, junto a su cama, sale de su habitación en busca de su tío pensando que quizá la tomó, toca la puerta y después de escuchar el pase entra rápidamente, él se sorprende al verla agitada, él se encuentra en pijama en la cama mientras lee un libro. —¿Qué sucede Cass? ¿Por qué estás tan alterada? — Gaspard deja a un lado el libro y se concentra en ella que no puede respirar ante la desesperación que siente y se acerca hasta él, traga con dificultad para poder hablar. —Gaspi ¿Tienes la fotografía familiar? Esa que tanto amo, dónde salimos los tres cuando aun papá vivía, dime que la tienes por favor, dime que la guardaste. — Busca en su mirada la respuesta, pero siente que es en vano que no la tiene y que es más complicado que eso, él se lamenta ver dolor en sus ojos, sabe la importancia que tiene para ella esa fotografía. —No, hija, no he entrado a tu habitación desde que te fuiste, ¿Te la llevaste a Londres? Quizás este en las maletas o... — Casandra lo interrumpe mientras niega. —No Gaspi, sabes que no viajo con ella, siempre la mantengo al lado de mi cama y no está, la busqué por toda la habitación y no aparece, creí que tú... — Detiene sus palabras al pasar un pensamiento por su mente y aprieta las manos en puño, al mismo tiempo que siente que se clavara las uñas en sus palmas, sus ojos se escuecen en furia, rechina los dientes, saliendo despavorida del cuarto de su tío. —Cass ¿Qué vas a hacer? ¿A dónde vas?... — La voz de Gaspar se pierde entre las paredes. Con la furia apoderada de su cuerpo camina hacia la habitación de Electra, abre la habitación abruptamente con la intención de enfrentarla, ella siempre quiere llevarla al límite, hacerla enojar, apoderarse de sus objetos preciados, cada cierto tiempo busca hacer algo para hacerla explotar, ¿Por qué tendría que ser esta la excepción? Pero lo que encuentra es a un adonis en bóxer con sus pectorales marcados en el aire y su bien dotado m*****o marcado en la tela, ambos abren los ojos con sobresalto, lo olvido por completo él también duerme en esta habitación, la respiración se vuelve agitada en Casandra al mismo tiempo que se sonroja, lo mira de arriba abajo y reacciona, trata de salir de la habitación, pero al atravesar el marco de la puerta se encuentra con. —Baltasar... TÚ.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD