Y tal cómo lo prometí estaba en las gradas apoyando a mis amigos, juró que en cuanto lo ví en esa casaca ajustada al cuerpo dejando entrever eso musculoso queriendo escapar, me arrepentí de prometer hinchar para ellos, pero los amigos son lo principal, tenía que repetirme. ¡Por Dios todo no podía quedarle tan bien!, ese pantalón corto hacía notar su hermoso trasero evitando quitar mí vista de allí, ¡por Dios me estoy convirtiendo en toda una pervertida!.
También nos había quedado con Emma porque la profesora de educación física se presentó hoy a clases diciendo que nos reunamos después que los equipos de fútbol masculino de la escuela terminarán de entrenar, debía a que quería hablar sobre la materia, si algo me gusta en la vida es el ejercicio, para mí es como hacer catarsis, correr y ejercitarse me pone de buen humor, cuando era pequeña y los demás chicos se burlaban de mí me ayudaba a relajarme, eso hasta que tome el control de mí vida, ignorando a esos idiotas superficiales, agradando a mí misma. Por supuesto, mí papá además de motivarme con sus palabras me ayudó mucho, él es personal trainer, y profesor de educación física, en la ciudad donde vivíamos antes tenía un gimnasio, y aquí también puso uno, está bien que mí madre dice que ama a mí padre por lo que es, pero estoy totalmente convencida que su cuerpo la ayudó a decidirse por él.
Mientras los equipos estiran sus músculos, comencé a ver las r************* de Kevin, había algunas historias, tenía publicaciones con sus amigos, eran los mismos compañeros que vi esta mañana, pero había dos de ellos que tenía fotos desde pequeño, con el de anteojos, desde la primaria, lo sé porque lo dice y con el de ojos hermosos desde más pequeños, también hay algunas con su equipo que son con los que lo vi hoy, pero no había ninguna con Aylen, eso me extraño debido a ese tipo de relación que tienen. Una voz chillona perfora mí tímpano y es Aylen animando a Kevin, él corre hasta las gradas y le da un beso apasionado, que me dio envidia tengo que reconocer.
—¿Por qué hablas de Kevin delante de Bruno? —interrumpió Emma el espectáculo haciendo que la mire.
—¿No entiendo a lo que te refieres? —cuestioné.
—Es que a él le gustas —hizo un gesto de arrepentimiento y continua —. Si sabe que te lo dije me matará.
—Emma yo jamás le di falsas ilusiones a él, es muy lindo pero no me gusta, para mí es un buen amigo.
—Pero si te quieres liar con alguien lindo porque no lo intentas con Bruno él está loco por ti.
—¿No es que las chicas feas como yo no le puede gustar a ningún lindo?.
—No me refería a eso, lo dije por la personalidad superficial que tiene Kevin, él solo se fija en el exterior, no vería lo especial que tú eres, jamás dije que tú no eres hermosa. Ves Bruno es lindo y para nada superficial ve lo hermosa que eres.
—Pues deberían darse cuenta que no soy linda, lo sé y lo acepto, pero lo que también sé es que puedo conquistarlo, o aunque sea intentarlo —inhaló profundo.
—Me da muchas pena Bruno.
—¿Por qué?, Si después de todo él fue el de la idea, él me animó a que viniera y lo vea.
—Creo que lo hizo solo para que lo conozcas, y te des cuenta que Kevin no es para ti.
—Solo es un experimento, que puede salir mal.
—Un experimento que te puede hacer sufrir, él no es para ti. Pero está bien, cuando conozcas la clase de persona que es, no te gustará más.
—Bueno basta Emma, es mí decisión, solo quiero intentarlo.
—Gooolll —se escucha y cuando miramos hacia la cancha Kevin está festejando con sus compañeros, luego se acerca a Aylen y le da un beso apasionado.
—Él nunca la va a dejar.
—Si no me quieres ayudar no lo hagas, pero no opines —soltó una exhalación sonora.
—Ok —levantó las manos en son de paz —, cuando te rompa el corazón, estaré igualmente para apoyarte, y a él le daré un golpe, me dolerá seguro, y en cuanto a ti solo te voy a repetir "que te lo dije".
—Esa es mí amiga —la abrazo por apoyarme, sabía que podía salir mal pero quería tomar el riesgo.
El partido continúo y Eric hizo un gol, que por supuesto festejé, señaló para nuestro lado en señal de festejo, y al terminar el segundo tiempo Bruno también hizo uno ganando el partido, pero parece que eso molestó a Kevin y a algunos de los de su equipo, porque se fueron a discutir con el árbitro, los ánimos se caldearon y comenzaron a discutir y luego a los golpes. Corrimos hacia la cancha pero parecían endemoniados.
—¡Por qué no eres un buen perdedor! —lo acusa Eric. Mí amigo es alto y musculoso, cabello n***o y muy guapo.
—Si no fueras tan arrogante serías un buen jugador —espeta Kevin.
—No puedo creer que justamente vos el tipo más arrogante de esta escuela tenga la desfachatez de decirme eso —se acercaron para darse un golpe.
—Basta Eric déjalo sabes cómo es —le dice Emma jalandolo del brazo —, no vale la pena.
—Kevin amigo ya déjalo así —insiste su amigo.
—Dejalo Lautaro, él tiene razón, tienen que empezar a respetar —anima la rubia la pelea.
—Aylen cállate, la idea es parar la discusión no alentarlo —le reprende el amigo de Kevin a la rubia que ahora sé que se llama Lautaro. Él se para delante de Kevin, pone sus manos en el hombro y le dice unas palabras por lo bajo haciendo que se tranquilice y se lo lleva.
—Te dije que es un idiota —espeta Eric molesto —, es un mal perdedor, se creé gran cosa, es prepotente y se cree que puede llevarse el mundo por delante —manifiesta enojado mí amigo.
—Bueno Eric ya está, sabemos que es un idiota —dice Emma limpiándole el rostro a Eric, lo había golpeado en el ojo.
—¿Estás bien Bruno? —me acerco y lo observo.
—Sí, estoy bien, gracias por preguntar.
—Sos mí amigo como no te voy a preguntar —él solo está sucio y con el pelo revuelto.
—Eric tú también lo provocaste, cuando hiciste el gol del empate, y cuando yo hice el segundo gol le dijiste algo por lo bajo que Pedro tuvo que calmarlo
—¡Andate con tu amigo! —señala molesto.
—A lo que me refiero es que esto pasó porque todos estábamos alterados, esto viene de un tiempo ya.
—Basta, no te la agarres con él —interviene Emma —, no te olvides que nosotras estuvimos ahí y vimos todo, él es una pólvora y tienes razón no se le puede decir nada porque se enoja con facilidad, y reacciona a los golpes, pero tú también lo provocas para que se enoje —Eric puso cara de fastidió —. Vamos Eric, lo provocas y el otro que es un bravucón no lo deja ahí.
No sé qué tenía Emma, pero lo tranquilizaba y eso que sus palabras no eran nada tranquilizadora, más bien te daban ganas de matarla, te decía tus verdad en la cara.
—Chicos —interrumpo —, la profesora nos llama.
—¿Vas a estar bien? —pregunta Emma a Eric y este solo asiente.
Había sido un día muy intenso y eso que todavía no había terminado. Ahora entendía porque Eric decía todo eso de Kevin, es su rival, no entiendo cómo nunca me lo dijo. Pasamos por delante por dónde se encontraban Kevin y Aylen, creo que ella lo estaba consolandola, puesto que lo tenía acorralado contra un árbol besándolo, y él por supuesto se dejaba consolar, pareciera que ella se había golpeado el trasero por cómo él se lo sobaba. Vulgar.
Cuando todas estuvimos reunidas, y no éramos solamente las de nuestro curso, las del otro curso y también las de tercero la profesora nos dio el horario y cómo debíamos venir vestidas, la semana que viene sería la primera clase.
—Ahí están esos dos, parecen sopapas —escucho que una chica de tercero le decía a la otra un poco irritada —, ella es una verdadera arpía —espetó molesta.
—Tranquila, eso es porque recién vuelven, ya se cansará de ella otra vez, es solo temporal —la consolaba la otra, estás niñas son realmente muy bellas, bueno en comparación mía todas eran hermosas.
—Es que se vuelve más idiota cuando está con ella —dice entre dientes.
Parece que a una de las niñas le gustaba Kevin, y con ella sí que no podía competir, con Aylen sí porque era una tonta, pero con esta chica no, además de hermosa se la veía inteligente, sobre todo porque reconocía que Aylen era una arpía.
—Tu hermano es así deberías conocerlo —gracias a dios que era su hermana y ahora que la veía bien tenían rasgos muy parecidos, el color de ojos eran del mismo color.
Se alejaron de mí y caminaron hasta llegar al auto que vi esta mañana, el conductor era el tal Lautaro, las chicas subieron atrás y corriendo, después de unos minutos subió Kevin también en el asiento del copiloto y se alejaron de allí.
Encontré a los chicos en el camino y fuimos hasta la parada del colectivo para regresar a casa, cosa que me urgía hacer, tenía mucha tarea como por ejemplo: acosar a Kevin García.