Capitulo 3

1532 Words
Liam Estoy nervioso, salgo de la oficina quedé con Ana de reunirnos para hablar de su padre, para mí es solo un pretexto aunque pensando lo bien debería infórmale, de lo que planea su padre no se cómo lo tome en realidad, ella es una chica muy tímida y obedece todo lo que su padre le dice, me molestó la forma en como la trata, la golpea la humilla dios me dio tanto coraje ganas de partirle la cara, llegó a la cafetería y escojo una mesa cerca del ventanal, estoy nervioso desde que salí de la empresa, no se cómo tocar el tema, no se cómo decirle lo que planea su padre, me pierdo en mis pensamientos cuando escucho un carraspeo, dios ella cada vez se ve más linda, y está completamente al natural ninguna gota de maquillaje, la invitó a sentarse, y están directa en eso sí se parece a su padre, va directo al grano, yo empecé a explicar cómo su padre perdió la empresa. —Disculpe Ana que le diga esto, pero su padre planea recuperar la empresa de un modo que para mí, bueno digamos que no estoy de acuerdo, pero a mí no me incluye si no a usted. —¿A mí como? disculpa pero no entiendo yo que tengo que ver en todo esto. Yo suspiro esto no es fácil de decir, y menos a la chica que te tiene por las nubes, ella me ve directo a los ojos y parece que sabe lo que pienso, o no se si la miro de forma especial ya que se sonroja, y me parece muy tierno. —Bueno, su padre quiere cobrar su herencia, y con eso recuperar la empresa. Ella suelta una carcajada, y comienza a negar, yo la miro con una ceja alzada. —No eso no es posible, para yo cobrar esa herencia tendría que casarme, y ni siquiera tengo novio. Yo solo suspiro y la sigo mirando entonces ella entiende, y comienza a negar. —No yo no me puedo casarme, dios por eso tantas insinuaciones del matrimonio, dime por favor, ¿que es lo que está planeando? —Planea casarte con un hombre mucho mayor que tu, yo no estuve de acuerdo pero el dice que debes de obedecer, en eso tampoco estoy de acuerdo. —¡Dios mi padre se volvió completamente loco, no no lo voy hacer que le haga como quiera no me interesa su maldito dinero! —Relajate, yo este pues tengo un plan, tu padre tiene una lista de candidatos, que creo que cruzaron con el la universidad. Suelto una carcajada, pero ella sigue sería está molesta y la entiendo, a qué hoja le gusta que su padre le escoja al marido y más si estos tipos son de la misma edad de el, pero suspiro tengo tanta vergüenza de decirle lo que planeo, no vergüenza no miedo a que me rechacé. —Vamos dilo Liam, que puede ser peor que lo que planea mi padre, ya se ¿y si me ayudas a escapar? Yo niego, el la buscaría ast debajo de las piedras, no para mí no es una opción. —No, estoy seguro que te encontraría, vale te lo voy a decir pero es solo una sugerencia, y se me hace lo mejor pero es tu decisión. —Vamos Liam, dilo ya le das muchas vueltas. —Pues ¿que te parece casarte conmigo? digo es una solución. Ella se queda en shock se que no se lo esperaba, y de pronto suelta una carcajada, no entiendo que es lo gracioso. —Vale, basta de juegos dime el plan. —Ese es el plan, hacemos un contrato donde estipulamos algunas reglas, un año nada más que puede pasar, y por lo que vi eres buena en finanzas yo te ayudaría a recuperar la empresa y la pondríamos a tu nombre, es genial tu padre no tendría que enterarse del trato, solo tú y yo lo sabríamos, y así el no podrá tocar el dinero de tu herencia. Ella suspira y me ve sin entender, y fórmula la pregunta que no tengo manera de contestar o al menos sin mentir. —Vale, es un buen trato pero ¿pero tu qué ganarías? por qué yo gano prácticamente todo, el no casarme con un viejo, el dinero de mi herencia y de paso la empresa, ¿y tú qué te ganas con todo esto? Como le dices a la chica que te gusta que lo haces por qué estás enamorado, no hay manera apenas me conoce y yo a ella, dirán que estoy loco pero no ella tiene algo tan especial, que no hay manera de explicar, y si solo lo hago por ella por nada más, pero ella eso no tiene por qué saberlo. —No lo se, por ayudar a la empresa que me dio trabajo cuando más lo necesite, no sabría cómo explicarlo, solo estoy agradecido y prácticamente yo soy el ceo de esa empresa, entonces no quiero que mi trabajo de tanto tiempo se tire a la basura, por qué te cases con un hombre que no te va a dejar tomar la decisión es correctas, para levantar la empresa, creo que más que nada es por eso, no hay alguna otra razón. —¿Nada turbio por hay? Yo niego y sonrió, vaya que es inteligente, pero el estar enamorado de ella no es nada turbio, alo mejor no decirle y tenerlo en secreto si no lo se. —No hay nada turbio, entonces ¿hacemos trato? Le extiendo mi mano y ella la toma, siento como una corriente pasa por mi cuerpo con solo tocarla, ella también lo nota por qué retira su mano y se me queda mirando interrogante, si yo tampoco sé que fue eso, pero ahora no lo voy a averiguar. —Vale, ¿como lo haremos? —Tu padre ya no tarda en hablar del tema contigo, dile que aceptas pero tú consigues a la persona y pídele un plazo, yo ya se lo dije también que no se me hacía justo que preferiría ofrecerme, así que vamos a ver qué decide tu padre, creo que le conviene igual que a ti y a mi. —Vale, pero hay que poner los puntos claros, no quiero que tengamos ningún problema. —Me parece perfecto. —Regla uno, nada de infidelidad al menos en lo que dura este matrimonio, me gusta la esclusividad. —Y a mi el sexo linda, y a menos que tú me lo des, no tengo que buscar afuera lo hermoso que tengo en casa. —¿Estás loco? no tendremos sexo de echo esas es la regla dos. Yo niego y se espande mi sonrisa, está loca si lo que más deseo es tenerla abajo de mi gritando mi nombre y gimiendo. —No eso es imposible, entonces no me pidas fidelidad, por qué puedo soportar algunos días sin sexo, pero no me jodas más de un año no linda, entonces la primera regla fuera, la segunda está bien ya que tú no quieres pues lo busco fuera de mi futuro hogar. Veo como se está poniendo roja del coraje, ella niega y suspira. —Esta bien, pero dame tiempo no te conozco y no es fácil para mí, pero no quiero ser la más grande cornuda, pero que eso sí no la traición conmigo no va y no la perdono. Vaya que tiene carácter, me gusta vamos por más reglas. —Asistiras a todos los eventos conmigo, no veremos muy enamorados delante de la gente, a y lo más importante para mí, conocerás a mi familia y después de conocerla no quiero que te arrepientas. Ella suelta una carcajada, y niega. —¿Tan malos son? —No precisamente, digamos que son muy peculiares, de echo solo somos mis hermanos pequeños y yo, bueno no tan pequeños ya están casados, y mi madre pero ella digamos que no está presente, tenemos mucho tiempo sin verla. —¿Tu eres el mayor? —Asi es, mayor de cuatro hermanos, Alan y Leo son mellizos y son los medianos y la preciosa Diane, es hermosa y mi princesa, pero con un carácter demasiado fuerte siempre fue a si desde muy pequeña. —Vaya te escuchas muy orgulloso de ellos, se criaron solos. —Al principio no mamá estuvo con nosotros, asta que pensó que ya éramos bastante mayores para cuidarnos solos, pero en realidad mis hermanos estaban en la universidad y comenzaba a trabajar con tu padre, así que me hice cargo y apesar de que los amo demasiado, puden llegar a ser un gran grano en el culo. Ella suelta un carcajada, asta que salen lágrimas de sus ojos, es tan hermosa pero lo importante aquí es que acepto el trato, ahora solo me queda llamar a mi abogado para que haga todos los papeles, y que su padre este de acuerdo. —Me encantaría conocer a tus hermanos, no se por que se me hace que me voy a llevar de maravilla con ellos. Yo solo sonrió, no sabe lo loca que es mi familia, pero así los amó.
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