_ ¡Popit! ... ¡Popit!._ se oía muy afligida, como si hubiera corrido.
Me pare de la bañera mientras la doncella cubría mi cuerpo con una sábana blanca.
_ ¿Querida que sucede? Mientras caminaba hacia donde se oía la voz chillona de mi buena amiga.
_¡ ay popit! ... lo lamento no creí que te estabas refrescando.
_ olvídalo_ le dije esforzando una sonrisa- ya había acabado, ahora me vestiré.
¿Pero cuéntame qué sucede?
_ popit el está aquí_ mientras abanicaba si rostro ruborizado. _
La doncella me ayudaba a vestirme_ ¿quién está aquí Harriet?.
_ Lord Aston, me siento muy nervioso es la primera vez que lo veo en años, no se que ropa debo utilizar,
¿Seré de su agrado?_ hablaba de forma nerviosa mientras caminaba de un lado a otro. _
la tome de las manos_ querída tu eres bellísima, no tienes porqué estar nervioso el es tu prometido.
_Popit, necesito tu opinión sobre qué vestido lucirá mejor. ¿Y tú, qué planeas usar? Harriet me miró con expectación, sosteniendo dos hermosos vestidos en sus manos.
_En realidad, no tengo muchas opciones. Poseo un vestido blanco adornado con florecitas y uno en tono celeste. Comente en cogiéndome de hombros, consciente de que mis alternativas eran limitadas.
_¡Ay por Dios! exclamó, llevando sus manos a la boca. Tu vestuario no será adecuado para la cena. Permíteme ayudarte, te prestaré uno de mis vestidos. Seguro que encontraremos uno que te quede perfecto.
Harriet siempre tan amable y generosa. enseguida se ofreció a prestarme uno de sus hermosos vestidos para la ocasión. Me prestó con un deslumbrante vestido rosa pastel, adornado con intrincados bordados de hilo de oro que conferían un aire de elegancia y sofisticación. Los sutiles olanes en las mangas le añadían un toque juguetón y femenino.
Entretanto, Harriet misma lucía radiante en un vestido celeste pastel, que resaltaba el intenso azul de sus ojos. El tono suave del vestido realzaba su tez delicada y realzaba su distinción y gracia natural. Nos observamos mutuamente en el espejo, satisfechas con nuestras elecciones de vestimenta y emocionadas por la velada que nos aguardaba. Descendimos juntas por las escaleras, nuestros brazos entrelazados en un gesto de apoyo mutuo. Sentí un ligero nerviosismo en el estómago, ya que sería mi primera vez asistiendo a una cena de tal elegancia.
Harriet también parecía estar ansiosa, aunque por motivos distintos: sería la primera vez que vería a su prometido, el hombre con el que estaba comprometida. Antes de ingresar al lujoso salón, la madre de Harriet nos detuvo con una mirada seria pero cariñosa. En sus ojos se reflejaba la expectación y el deseo de que todo saliera perfecto para su hija. Nos habló con dulzura.
_ Harriet, cariño, te ves absolutamente hermosa. Lord Aston ha venido de visita tu hermano lo invito a pasar unos días con nosotros.
_ Se abanicaba delicadamente oía ansiosa . ¿Madre, crees que sea de su agrado?
_ Mi niña, eres una visión. Estoy seguro de que quedará más que complacido al verte.
_ Harriet apenas pudo responder con un hilo de voz.
_ Gracias, madre.
_ Y tú, Philipa, sin duda irradias elegancia. Tu madre estaría muy orgullosa al ver que eres toda una señorita ahora.
_ ¿Mi madre, usted la conoció?_ Pregunté sorprendida.
_ Sí, ella y yo debutamos en sociedad el mismo año. No éramos amigas cercanas, pero compartimos algunas palabras en uno que otro bailes. Tienes un gran parecido con ella.
_ Me esbozó una sonrisa. _ mis ojos se llenaron de lágrimas al oír que me pares o a mi madre, entendí por qué mi padre me odiaba tanto por qué le recuerdo a mi madre.
Antes de ingresar, la marquesa Lancaster nos recordó la importancia de mantener nuestra elegancia y comportarnos con gracia en todo momento. Caminamos con paso firme hacia un grupo de mujeres, entre ellas primas, tías y una cuñada de Harriet, ya que su segundo hermano se había casado en la temporada anterior. En un rincón del salón, los hombres charlaban animadamente.
Un joven se acercó con entusiasmo.
_ Harriet lo abrazó cariñosamente.
_ Ay, Nicolás, ¡cuánto tiempo! Estás cada vez más alto._ Era el hermano preferido de Harriet, un año mayor que ella. Su apuesto aspecto guardaba una fuerte seguridad con ella.
_ Hermano, permíteme presentarte a mi mejor amiga, lady Berkeley.
_ Tomó mi mano y la beso encantada. _ Lady Berkeley, mi hermana ha hablado mucho de usted, eres más bella de lo que Harriet me comentó...