Gianna Camino mirando en todas las direcciones, cuidando que nadie me siga. No soy tonta, sé que Enzo tiene hombres siguiendo cada uno de mis pasos, es por eso que he salido por la ventana. Los descubrí unas semanas atrás cuando fui al supermercado, y aunque la paranoia me consume, me encantaría ver su cara al descubrir que está regalando su dinero a unos inservibles. Todos estos meses he estado pensando en Kaan y en una manera de hablar con él, desde ese día que me estrellé contra él en el supermercado no lo he vuelto a ver. Por alguna razón presiento que esta vez será diferente. A lo lejos puedo ver un taxi aproximarse a mí y rápidamente levanto la mano, haciendo que se detenga. —Al supermercato per favore. ... Durante el trayecto, mi mente se llena de preguntas y temores, pero t

