Gianna —Lograste comunicarte con Melek?—Kaan se acerca a mí visiblemente preocupado. Niego con la cabeza a la par que acaricio mi vientre, los bebés han estado muy activos este día. —Y tu hermano, ¿Ya contestó? —No ojitos, lo llamé hace unos minutos y sigue sin responder—me parece increíble que no aparezcan por ningún lado. Dejamos salir un suspiro y nos miramos fijamente a los ojos antes de hablar al mismo tiempo: —¿En dónde se metieron?—a pesar de la situación ambos sonreímos, Kaan besa mi frente con ternura antes de alejarse un poco de mí. —Iré con Osman, tal vez él ya sabe algo—acaricia mi mejilla—. Tú quédate aquí descansando, prometo regresar pronto para hacerte compañía—asiento y me dejo caer en la enorme cama, mis pies están matándome. Como puedo tomo mi móvil y marco nueva

