Kaan Luego de la boda de mi hermano y Melek, ojitos y yo decidimos regresar a Italia. Queremos pasar aquí el último trimestre de su embarazo. Mi suegro, no puede viajar en estos momentos y creemos que él merece estar presente cuando nazcan sus nietos... o nietas. La idea de tener dos mini versiones de Gianna, me tiene fascinado. No paro de imaginar dos pequeñas niñas con grandes ojos verdes y rubia cabellera. Y si por el contrario resultan ser varones como asegura ella, también estaré extremadamente contento, lo único importante es que nazcan sanos. —Amorcito, ¿Puedes ayudarme con esto?—su voz frustrada me llega desde el otro lado de la habitación, me giro y la veo con un par de tenis en sus manos—Estoy enorme y ya no puedo abrocharme las agujetas yo sola—menciona haciendo un tierno p

