Kaan En cuanto llegamos al lugar, bajo del auto siguiendo los pasos de mi hermano. En el transcurso, veo a Melek correr hacia él con los brazos abiertos. Mi corazón incrementa sus latidos al no ver a Gianna por ninguna parte. —Melek, ¿Dónde está Gianna?—pregunto apenas llego a su lado, la preocupación en mi voz es evidente y aunque me alegra verla con bien, mi prioridad es mi mujer. —Está en la camioneta Kaan, ella... No la dejo terminar y salgo disparado en dirección del auto. La angustia se aloja dentro de mi pecho mientras tomo la manija de la puerta. Los violentos latidos de mi corazón se tornan dolorosos por el miedo de lo que encontraría aquí dentro. La abro sin demorar un segundo más y entonces, la veo. Mi amada, aparentemente malherida y vulnerable, acostada sobre el asiento.

